El álbum de despedida de una de las
bandas clave en el desarrollo de la
escena oscura metálica, en
Finlandia y en el resto de Europa.La
evolución del
gótico finlandés parte de ellos, de su
mezcla de los elementos más
death metal con las
melodías melancólicas típicas finlandesas, al igual que hicieron
Amorphis hacia la mitad de su carrera. Ninguno de los dos grupos ha tenido el
reconocimiento que se merecen desde mi punto de vista, no ya por ser más o menos
pioneros de un estilo e influencia básica de un montón de bandas, sino por la
enorme calidad de todos los trabajos que han publicado durante estos años.
Y
Sentenced han decidido
separarse después de
catorce años y diez discos, y presentan este
'The Funeral Album' como testimonio final de su grandeza musical. El disco funciona un poco como
recopilatorio de su evolución estilística. así tenemos un par de temas más relacionados con el
death metal de sus inicios,
'May Today Become The Day' y la tremenda instrumental de un minuto escaso
'Where Waters Fall Frozen', otros con ese estilo entre
heavy y
rock oscuro que comenzaron a cultivar en
'Down', quizá su disco más importante, y perfeccionaron hasta el extremo en
'Frozen', como
'Ever-Frost', la introducida por guitarras acústicas en plan
rock clásico
'Despair-Ridden Hearts' o
'Drain', esta con cierta relación con los
HIM más rápidos y agresivos (dentro de la diferente consideración que tienen
Sentenced y
HIM de lo que significa agresividad, claro...).
Y también los temas más
oscuros de la última etapa, de los álbumes
'Crimson' y
'The Cold White Light':
'Her Last 5 Minutes', un medio tiempo muy
melancólico,
'A Longway To Nowhere' y sus guitarras más graves de lo habitual, más cercanas al primer
goth metal o la triste
'Lower The Flags'. Para terminar, otra corta
instrumental a base de guitarra acústica y el
epitafio musical de
Sentenced:
'End Of The Road', un
monumental medio tiempo con
ambientes oscurísimos y pesados, coros infantiles...
un grandísimo final para una grandísima banda.
Las interpretaciones excepcionales como siempre, quizá la
voz de
Ville Laihiala más madura y matizada que nunca, y una
producción más cuidada (puede que sea impresión mía), con mayor riqueza de sonidos, mejor ensamblados y utilización de distintas guitarras. La presentación está al nivel del contenido musical, con una serie de fotografías preciosas, muy en la línea de las letras de los temas.
Un gran disco, que pone punto final a la historia de un grupo siempre coherente en sus planteamientos musicales y que debería haber recibido una mayor atención por parte de medios y oyentes. Ahora la gira de funerale...digo festivales europea, un
DVD en Septiembre, y el consuelo de que
Laihiala sacará como mínimo otro disco con
Poisonblack, la
banda paralela con la que editó el soberbio
'Escapextasy' hace dos o tres años y que de momento su talento no se perderá para siempre.