Hay pocos grupos que recogen la esencia
de la
música siniestra de los 80.
Parece que los grupos que hacen música estrictamente con instrumentos
analógicos y guitarras se hayan radicalizado hacia sonidos como el
after-punk
o el
death-rock, que haya
mucha más
electrónica dentro de la
escena oscura,
y que la combinación de
guitarras y sintetizadores haya quedado
reducida para el
rock industrial. Pocos son
los discos que salen al año que aún posean
tintes de la escena
siniestra ochentera pero que pueden estar a la altura del mercado
actual. Uno de ellos, demostrado este 2004, es el nuevo trabajo de
Escape
with Romeo.
El disco, que suma ya su octavo desde que Thomas
Elbern decidiera dejar Pink Turns Blue
para hacer su propio proyecto, es un ejemplo perfecto de que la banda sigue
haciendo temas que pueden sumarse a los ya legendarios de su carrera.
Cierto es que, a primera vista, este disco no parece contar con temas que se
vayan a convertir en hits de pista para los años venideros, pero
su 'It's loneliness' ha demostrado lo contrario, siendo parte de los
top tens de numerosos pinchadiscos de la escena, tanto nacional como
internacional.
El sonido que podemos encontrar en este cedé es mayoritariamente
uno melancólico, con letras muy trabajadas y con una combinación
perfecta de sonidos tecnológicos y guitarras. Hay que decir, no
obstante, que tiene temas que recuerdan a un sonido "Sisters"
o siniestro bastante ambiental y otros que
tontean con bases que se aproximan, incluso, a un trip
hop muy oscuro.
Son catorce temas nuevos, editados en Zeitklang,
como en las últimas producciones de Escape With
Romeo. A Thomas Elbern le gusta controlar
su propio producto, aunque a los que seguimos su música desde hace un
tiempo nos entra la duda de cómo serían sus álbumes
y repercusión si editara los trabajos en cualquier sello alemán
de los grandes... Pero eso ya es otra historia.
De este fabuloso 'Psalms of Survival' es obligatorio destacar,
además del ya mencionado 'It's loneliness', que tiene un inicio
arrebatador y es una constante invitación al baile, otros cortes
como, por ejemplo, 'Melancholia'. De hecho, el inicio de ambos cortes
es similar, con coros femeninos que van dando ambiente, pero en este 'Melancholia'
el ritmo es menos dinámico que en el otro corte. Eso sí, hablamos
de una canción con una estructura simple pero genial, que crea
una sensación envolvente y rítmica. Y no está de
más mencionar el filtro de voz de Thomas
que sin hacer su voz más agresiva, por así decirlo, la moderniza.
Con menos revoluciones también encontramos otro corte
más que destacable. Y por qué no decirlo, con un estilo inconfundible
de esta banda alemana. Hablamos de 'Prince in the Shell', que deja entrever
una conexión perfecta entre el pop oscuro,
las bases marcadas y atmosféricas y sobre todo, la excelente y
trabajadísima voz de Thomas Elbern, esta
vez sin exceso de filtros. Los punteos de guitarra son fabulosos, haciendo
de este corte una pequeña joya que a más de un@ le sacará
su vena más romántica...
En
'Psalms of Survival' hay mucho más que temas movidos, ya que la
influencia del anterior 'Godz Look Down On Us' se deja sentir especialmente
en tres cortes del álbum. Esta "presencia" se traduce en el
mantenimiento de estructuras musicales enfocadas al recogimiento interior,
a la cercanía al susurro en el canto de Thomas
y a unas bases rítmicas más suaves que en el resto del
disco. El primer ejemplo lo encontramos en 'Chaos And You', una especie
de monólogo pianístico aderezado por tenues guitarras y
agradables bajos, acompañados por una caja de ritmos al volumen justo
y la voz de Thomas con un matiz muy introspectivo.
En 'Overcome', cuarto tema del disco, volveremos a encontrarnos
con un Thomas a medio camino entre la recitación
y el canto, aunque en este corte apreciamos unas guitarras más
agudas y los coros femeninos que ambientan los trayectos más movidos
de la canción. El tercer ejemplo de esta faceta más "recogida"
y, por qué no decirlo, espiritual del álbum lo situamos en 'There´s
a Ghost', aunque en esta canción la batería adopta mayor
fuerza y la voz se duplica. Pero ¡sorpresa!, unos acordes de violín
dan ese tono oscuramente precioso que hacen de este tema el enésimo
de la amplia lista de canciones que no pueden faltar en casa de nadie
que se precie como amante de la buena música...
A continuación, el tema 'Chemical Peace”, tontea con bajos muy marcados y riffs de
guitarra con un sonido muy ochentero, pero lo que realmente da calidad
al tema son las melodías que suenan atravesando toda la canción, de los
sintetizadores que se transforman en el de las guitarras. Por otra
parte, con 'Can this world break me?' olvidamos las guitarras potentes
para vernos envueltos por la voz de Thomas Elbern, en un sonido casi
neo-folk, como si de una nana se tratara.
Si pensabamos que los temas bailables se habían acabado ya en el disco,
estabamos totalmente equivocados.“Like a Passenger podría haber sido
su segundo gran éxito: unas buenas bases y unos ritmos de guitarra que
pueden incluso recordar a ese 'Somebody' mítico. Supongo que ese sonido
ya no es el que predomina en las pistas de baile alternativas, pero no
hay que menospreciar la calidad del tema.
La que sí es dudosa es
'Healing song', y es que a Escape with Romeo no se le da muy bien el
neo trip-hop atmosférico... Con su 'Passion was just a word' tampoco
acaban de presentar un tema convincente. Se acaba el disco y pareciese un
tema de relleno. Su repetitiva melodía no está muy trabajada, pero los tonos secundarías sí funcionan.
Y cuando ya se acaba este disco, como todos, con sus temas maravillosos
y los que no lo son, como siempre en base a una opinión, 'Love’s
Underneath' se despide como una caricia. Un sonido de violín, los
guiños a sonidos orientales, y la increíble voz de Thomas Elbern nos
llevan como en un sueño, a la despedida...