Syntax Orion
nace como respuesta al proceso evolutivo de varios proyectos que fueron quedándose
por el camino. El nombre es la consecuencia de la fascinación que sienten
sus componentes por las
civilizaciones antiguas y los
mitos
que las rodean en perfecta simbiosis con el aspecto comunicativo que aportan
las
máquinas a la música;
viejas religiones
y
tecnocracia. "
Con nuestra música tratamos
de expresar sentimientos de otras culturas lejanas en el tiempo a través
de la tecnología moderna", aseguran
Andre
y
David, los dos componentes de esta
su nueva andadura.
Aunque francamente, de nueva, tiene más bien poco, porque
sus primeros pasos en este complejo mundo ya nos trasladan a finales del año
98, cuando todavía andaban inmersos en sonidos más cercanos al
Gothic Rock, para ir pasando poco
a poco de las guitarras agónicas y baterías tortuosas,
a sintetizadores y cajas de ritmos. Algo que parece mucho más
coherente con su idea inicial de música y forma de entender la vida.
"Demonstration" hace las veces de
tarjeta de presentación oficial de la banda, mostrando un trabajo que
ha ido adquiridiendo forma y con el que van a tratar de buscar un mercado más
ambicioso que el que pueda ofrecerles Lisboa, ciudad natal
y en la que se ha gestado toda la demo. Prueba de ello ya no
son solo su acabado profesional y la mejoría en la calidad
de sonido con respecto a sus primeras maquetas, si no sobre
todo, el hecho de recurrir al inglés como único
idioma en los cinco cortes, lo que trata de buscar inequívocamente una
mayor proyección artística.
"Attack ships" es el corte con el
que se abre el disco y tiene su lógica que así sea, porque se
trata básicamente de una pieza instrumental lo que permite
de una forma más directa que nos hagamos una idea de los sonidos que
nos van a ofrecer. Aunque apunta buenas maneras, quizás peca un poco
de simetría musical. Escuchado el primer minuto, el
resto no es sino la repetición de la misma estructura, alcanzando una
duración un tanto excesiva. Por poner un ejemplo, podría encontrarles
cierto parecido con los primeros temas de los ya míticos, VNV
Nation en los que una voz en off se proyecta
sobre una trama de sonido envolvente, al que van uniéndose como sin querer
los instrumentos. Lástima que en este caso no se alcance la misma contundencia.
Con "Journey Car", tema rescatado de la primera demo, ya podemos apreciar un sonido que flirtea sin ningún tipo de complejos con la EBM más tradicional, al igual que en "Wound", pero algo diametralmente opuesto a lo que sucede con "Sofia", donde dejan patente su cara industrial, encrudeciendo las bases que tan mansamente habían conducido en los primeros temas.
Recuerdos de los sonidos más bailados
en los ochenta nos tienen que venir a la cabeza por fuerza al escuchar "Shooting
Towards The Sun" y aunque le han sabido lavar la cara, francamente
me da la sensación cada vez que la oigo, de encontrarme ante el "Fade
To Grey" de Visage.
Y no lo digo solo en cuanto al armazón musical, incluso el filtro aplicado
en la voz me suena similar. Pero cuidado, no considero en absoluto
que sea una mera copia, está muy bien resuelta y, personalmente, es el
corte que más me ha gustado de los cinco, pecando en todo caso de la
simetría de la que hablaba antes.
Podríamos
estar hablando de una banda realmente importante dentro del panorama de la música
electrónica, a la que le encuentro alguna pequeña
pega para no gozar a día de hoy de un mayor reconocimiento. Por ejemplo
la escasa aportación a nivel vocal de André,
que además de cambiar muy poco su registro, no consigue imprimirle sentimiento
a las letras, punto muy a tener en cuenta cuando la voz del cantante no
es el punto fuerte de un grupo.
También estaría el alargamiento innecesario
de los temas, llegando a irse en ocasiones por encima de los seis minutos cuando
el mensaje se podría resumir en la mitad. Y falta de un sonido lo suficientemente
profesional como para satisfacer los requerimientos de un mercado cada vez más
exigente. Tanto la mejora de éste, como la medida precisa, tienen una
solución más o menos sencilla, en cuanto a la voz, es otro cantar.
Si consiguen solventar estas pequeñas cosas, recibiremos
seguro con los brazos abiertos a otra estupenda banda de nuestros vecinos lusos.