"Exciter" es el último
lanzamiento de la banda y cuenta con la producción de
Mark
Bell, el maestro de la
electrónica sinfónica
que ha creado los últimos trabajos de
Bjork.
De este álbum, el primero de estudio desde que se editara
“Ultra” en
1997, se escogió como primer sencillo el tema
“Dream On”. Un tema dominado
por la
guitarra acústica, algo muy poco habitual en la longeva carrera
de
Depeche Mode.
El disco intenta recuperar a aquellos
Depeche Mode
de finales de los 80 y principios de los 90 que consiguieron conquistar las
listas de éxitos de medio mundo y que
sentaron escuela pero se quedan
a mitad camino. El álbum fue grabado en
Santa Bárbara, Nueva York y
Londres
(las tres ciudades donde residen los componentes actuales de la banda) y los
trece temas que lo componen vienen firmados como es habitual por
Martin
Gore. Los siguientes singles del álbum son,
"I Feel Loved",
"Freelove" y la polémica y extremadamente floja,
"Goodnight
Lovers".
Sin duda la joya del disco y que a su vez aporta un
granito de ilusión
a los fans para esperar con entusiasmo su próxima obra es
“Shine”. El
disco consigue llegar sólo al
número 9 en UK, el peor resultado desde
"Music for the Masses". Además, vende poco más de 2 millones
de discos, algo mediocre para una banda de este calibre, que da a entender que
los mejores años de
Depeche Mode han pasado
y que el futuro se presenta
más de culto que comercial.
Para presentar el álbum los Depeche
se enmarcan en una gira de cinco meses que llega a España en octubre
de 2001, exactamente en los abarrotados Palau Sant Jordi de Barcelona
y el Palacio de Vista Alegre de Madrid. El concierto que nos dejan es
demasiado irregular, con una larga serie de temas lentos a mitad
que rompe, sin remedio, la linealidad del espectáculo a pesar de que posteriormente
tocasen sus hits encadenados.
Los años que continuan a "Exciter" vienen dominados por los
proyectos en solitario de los componentes de Depeche
Mode. Martin L. Gore extrae su segundo
"Counterfeit", el primero fue en 1989, compuesto por versiones
como su predecesor y el resultado es irregular pero su maestra finalización
demuestra que el líder de Depeche Mode aporta
calidad en cualquier trabajo que se disponga realizar.
Dave, por su parte, extrae un
disco, "Paper Monsters", desequilibrado en su generalidad,
quizá porque quiere aglutinar demasiadas temáticas de la música
clásica y contemporánea. Hace pequeños guiños a la electrónica,
al blues, al rock y al
soul, y el resultado es poco más de mediocre. Tan sólo, "Bottle
Living" y el primer single, "Dirty Sticky Floors"
salvan la imagen de la voz de Depeche Mode.
La banda finaliza el año 2003 en una situación convulsa por los últimos
acontecimientos y que deja en el aire la continuidad del grupo. Dave
ha manifestado recientemente que desea ser una parte influyente en las
próximas composiciones de la banda, algo que Martin
le ha negado rotundamente, recordándole que su función en la banda es
la misma que en los últimos 24 años, cantar.
Veremos qué nos depara este cruce de manifestaciones, y si supone o no la muerte
de los grandes de la electrónica.