
Curioso producto.
Música electrónica que bebe a partes iguales del pop japonés y de la electrónica de nuestro continente de mano de este
dúo de Tokio, cuyo anterior nombre era
Euthanasie y que dice querer desmarcarse del “jrock” y estar más interesado en el mercado europeo que en los oyentes de su país de origen.
El primer objetivo está logrado con creces: imposible encontrar rock o guitarras en los cinco cortes de esta promo que, extrañamente, conjuga cuatro temas del
primer elepé del grupo '120 days of Sodom' y un track de su mini-álbum “Queer chronicle”. En cuanto a lo segundo, parece que también van por buen camino, al menos en cuanto a conciertos: este año están realizando su segundo tour por Europa, participación en el
Treffen y teloneo a Das Ich incluidos.
Salvo el tercer corte, 'Large Kokeshi doll', y el cuarto, 'Beyond God and Evil', que parece un tema de Suicide Commando u Hocico con un curioso efecto de voz –como el silbato de un tren- en los estribillos, el resto de temas tiene una base tecnopop con melodías que recuerdan a las de las series manga, lo que crea un raro efecto si no se está acostumbrado a la música del país.
Destaca entre ellos la última canción, 'I’m sorry for my birth', bella e hipnótica. Las letras, en concordancia con la definición de “electrónica sexualizada” que el propio Andro (que, obviamente, viene de andrógino) realiza de la música, están basadas en la experiencia con perversiones sexuales. Lo cual, en estos días, tiene ya poco de provocador, todo sea dicho.
En resumen, un anticipo interesante desde el punto de vista de lo novedoso, aunque si no eres fan de la música japonesa puede que se te acabe haciendo un poco pesado. Para darle una oportunidad.