[FILOSOFÍA / SUPERACIÓN DE LÍMITES]
R.C.-
Detecto en este trabajo que habéis arriesgado más que en cualquier otro.
"Northern Light" supera cualquier clasificación. No es un simple de disco
de EBM o Futurepop. Parece como si hubiera un cambio estructural, mental,
y, de hecho, parece el principio de una nueva época... ¿En qué consiste
esta superación de límites?
J.M.- Hemos hecho siempre lo que queríamos.
Uno de los objetivos con Covenant es el
crear nuestro propio universo musical. Es decir, encontrar un sonido
que sea nuestro. Me imagino que con el tiempo nos hemos vuelto mejores
y más seguros de nosotros mismos, y menos interesados en lo que otra gente
piense. Es en esto en lo que debería consistir la musica: el liberarse
de prejuicios. Libertad para hacer lo que uno quiera. Por lo menos
esto es lo que nosotros pensamos.

R.C.-Me
centraré un poco en la filosofía que subyace en "Northern Light". La climatología
os ha afectado en la composición y grabación del álbum. Un invierno, gris,
triste y árido. En mi opinión, encierra un pequeño truco, ya que parece
que en este disco hay más luz, aunque sea del Norte. Es un hecho que el
clima influye en el ánimo de las personas, pero quizás eso lo hayas notado
tú al vivir en España, un país mucho más luminoso. ¿Habéis dejado de ser
los gélidos suecos?
J.M.- El frío se lleva dentro.
El álbum lo titulamos una vez que estaba terminado, cuando intentamos
describir cómo era la música. Tiene un sentimiento muy nórdico,
pero no es completamente oscuro. Aquí arriba en el Norte, especialmente
en el invierno, hay una clase especial de luz. Muy brillante, pero
fria. No es como la luz amarilla del Mediterráneo.
Es una luz azul pálido y cegadoramente brillante, una luz que hace todo
visible pero que no da ningún calor. Uno tiene que crecer allí para comprenderlo
del todo. Como mencionas, Covenant es un grupo
internacional. Vivimos en tres países, pero aún somos gente nórdica.
Tenemos una melancolía romántica y un espíritu soñador en
nuestras personalidades. Es una parte de nosotros, queramos o no. Así
que la Luz del Norte (Northern Light) no está sólo alrededor, sino también
dentro de nosotros.
R.C.-
En vuestras letras hay explícitas referencias al paso del tiempo, al amanecer
y ocaso del Sol, de los imperios, y a fín de cuentas del ser humano, que
se encuentra ante metrópolis reconvertidas en necropolis. ¿No hay futuro?
¿No hay creación sin destrucción?
J.M.- El tiempo es la fuerza que dirije
la creatividad, pero en último término todo lo que fue creado será
destruido o transformado en algo totalmente irreconocible. El tiempo puede
ser utilizado como enseñanza, pero también puede hacerte olvidar.
No puedes estar nunca seguro de si lo que ha pasado hace sólo un minuto
ha ocurrido de verdad o no, ni tampoco tienes idea de lo que puede ocurrir
un minuto más tarde. Esto es tan cierto como que estamos aquí, el ahora
existe. Pero si esto es cierto, ¿por qué es tan complicado estar en el
presente?
Idealizamos el pasado y esperamos al futuro, mientras la vida pasa frente
a nosotros. ¿Por qué funcionamos así? Para mí el tiempo es
Dios y Satán. Vida y Muerte. Placer y
Dolor. Amigo y Enemigo. Y siempre está ahí, no hay escapatoria. Supongo
que estoy un poco obsesionado con el tiempo. Y Eskil
también, creo. Por ese motivo escribimos tanto sobre ello.
Pero, por supuesto, hay un futuro, que estará ahí pase lo que pase. Aunque
tenemos la posibilidad de decidir cómo será. Podemos, con ciertos límites,
hacer que el futuro sea exactamente como lo habíamos planeado. El problema
reside en hacer la elección correcta, creer en ella y forzar los acontecimientos.
Esta es la responsabilidad de tener libertad.
R.C.-
Si me lo permites voy a tomarme la libertad de comparar un tema del "United
States of Mind" con otro de este nuevo trabajo. "One World One Sky" es
simple. Una frase que conduce todo el tema, no hace falta decir más, "somos
un mundo y un cielo", no hace falta explicarlo. En cambio, en "Monochrome"
os presentáis como "modernos profetas" y "gente ruidosa". Parece que tenéis
mucho que decir... ¿Qué ha pasado?
J.M.- Simplemente por el hecho de que
"One World, One Sky" lo dice todo, no hace la vida menos complicada.
Por supuesto, es cierto que 'we live, we die', pero entremedias
pasan un montón de cosas... El mundo es un sitio muy grande y complicado.
Y no hay dos personas que experimenten ni sientan lo mismo. La imagen
a grandes rasgos es fácil de ver. Son los detalles lo que hacen
todo un tanto confuso.
R.C.-
Quisiera preguntarte sobre los dos temas, a mi juicio, más sorprendentes
del disco: "We want revolution" y "Scared". En el primero de ellos parece
subyacer un alegato antisistema o algo parecido (join the underground
/ Underground Resistance / feed your hungry mind ). Uno de los rasgos
inevitables de la escena es su factor underground, que llevado al extremo
supone que todo lo que sea comercial (si damos por válido el razonamiento)
es malo, no es oscuro, es simplemente bazofia.
El segundo tema es el más ambiental del álbum.
Con un enfoque quizás cercano al chill out. Reconocéis vuestras influencias
techno y electrónicas en general, no sólo las típicas del ebm o el industrial.
Si mal no recuerdo has comentado en algún momento tu admiración por el
techno en general, con figuras como Jeff Mills ¿Parte de esa madurez crees
se debe a esa recolección de electrónica en general?
J.M.-Considero erróneo el limitarse
uno mismo a una única idea. No me refiero sólo a la música, sino tambien
a la politica o a la religion.
La vida te presenta una infinidad de posibilidades y, a veces,
las mejores cosas surgen de donde menos te lo esperas. ¿Cómo puedes saber
lo que te gusta y lo que no te gusta si no has investigado antes todas
las posibilidades? "We want revolution" no es una canción sobre
una revolución política. Es sobre una revolución mental, un desafío
a las propias creencias y un arrebato para escapar de la seguridad que
proporciona la rutina diaria.
Hay un pequeño juego de palabras en 'Underground Resistance'. Está
escrito con mayusculas como un homenaje al grupo de DJ de Detroit
Underground Resistance, del cual forma parte Jeff
Mills. Soy perfectamente consciente de que la mayoría
de nuestro público no tiene ni idea de quienes son estos artistas y de
que casi nadie va a comprender la referencia. Pero es por esto que lo
elegí. Una revolucion mental es más facil si sabes cuáles son las alternativas.
La estética y la vision del mundo de las leyendas
techno de Detroit son muy parecidas a la música
industrial. Es electrónica basada en
las máquinas, es subversiva y ataca al mainstream, a todo aquello
que es típico, lo esperado.
Para responder a la última cuestión: sí. Creo que cómo sonamos es un resultado
directo de nuestra constante búsqueda por un mundo más grande,
una perspectiva más amplia y nuestra curiosidad por lo desconocido. Si
es bueno o malo eso ya no lo sé. Pero espero averiguarlo tarde o temprano.