Se ha hecho esperar este nuevo trabajo de
To Die for, que junto a HIM, constituyó la primera avanzadilla del
metal gótico finlandés. Muy superiores a nivel compositivo que la banda de Ville Valo, no han tenido, sin embargo, la misma proyección y éxito que ellos. Una serie de problemas en el seno de la formación, unidos a la falta de apoyo por parte de Nuclear Blast provocaron una crisis que se vió reflejada en su disco
'Jaded', seguramente el más flojo de su carrera.
El abandono temporal de su líder y fundador Jape Perátalo para montar otro grupo junto a músicos distintos no hizo más que agravar la situación. Pero, tras un periodo de reflexión, Jape decide que solo él, en calidad de fundador (el primer nombre que utilizó es Mary Ann), puede hacer uso del nombre original. De este modo, retomará las riendas de su trabajo con nuevos instrumentistas mientras el resto de los antiguos miembros inician una nueva carrera bajo otra denominación. El resultado de esta segunda génesis fue 'IV', un disco soberbio que estuvo a la altura de sus primeros (y mejores) trabajos.
Con este 'Wounds wide open', To Die For no han bajado en absoluto el listón. Más bien al contrario, se han superado. 'Wounds wide open' mantiene su esencia, ese estilo tan peculiar que hace que se les reconozca nada más escucharlos. Y es que, cuando una fórmula funciona, ¿para qué cambiarla?
El peso específico del grupo recae fundamentalmente en la atrayente voz de su cantante que, sin ser de las mejores a nivel técnico del panorama oscuro, posee un especial magnetismo, un carisma que la hace única en su género. Más que cantar, podría decirse que interpreta, transmite melancolía, algo que no abunda en otras bandas clónicas de gothic rock/metal de corte finlandés. A nivel vocal hay, además, otras colaboraciones, destacando la cantante femenina en el tema 'Liquid Lies', uno de los más sugerentes del disco. Estas aportaciones vocales dan variedad y frescura al producto final.
El elenco de músicos es de una gran calidad: las guitarras, acertadísimas, se mueven entre la melodía y la agresividad dependiendo de las demandas de cada canción. Como muestra, el solo de guitarra de 'Like never before', de lo mejorcito escuchado últimamente. Los pasajes de teclado resultan imprescindibles y construyen el ya clásico ambiente ligeramente tristón y decadente que se ve compensado por el resto de instrumentos. Todo ello se ve reflejado perfectamente en la intro que abre el disco, con un título bastante elocuente: 'Intro-Sorrow'
A modo de curiosidad, hay que mencionar la versión que se incluye de 'I just want you', del gran Ozzy Osbourne, realizada con gran dignidad y sentimiento. Y es que To Die For siempre se han caracterizado por ser heterodoxos dentro de su género gracias a sus múltiples matices e influencias, tanto del pop ochentero como del rock gótico clásico y, por supuesto, del heavy metal de toda la vida, y gustan obsequiarnos periódicamente con alguna versión de sus grupos de cabecera.