Existen dos versiones diferentes acerca del origen de Conetik. La primera habla de que descendieron del cielo en el año 2209 y que después de un corto periodo de tiempo, aburridos de los androides, retrocedieron en el tiempo hasta 1999 para crear música para una nueva clase de humanos y vivir a cuerpo de rey como auténticos playboys. La otra dice que Conetik son un par de noruegos, Stain y Andreas, que cruzaron sus vidas con el cambio de milenio para dar rienda suelta a sus gustos musicales. Su debut discográfico llegó en el 2005 con ‘Carbon Elektriq’, album para el que ficharon con Infacted Recordings y con el que consiguieron bastante reconocimiento de la crítica, llegando incluso a ser nombrados banda recien legada del mes por la revista Orkus. En él mezclaron, con mucho éxito por cierto, elementos de la electrónica más futurista con referencias a grandes del pop de los 80 como A-Ha, o los mismísimos Pet Shop Boys, a los que incluso se atrevieron a versionear con el tema ‘Heart’. Su nuevo álbum y objeto de esta reseña se titula ‘Kube Musik’.
El single ‘Cold Star (Dead Eyes)’, carta de presentación de este su nuevo larga duración y aparecido con anterioridad en el recopilatorio de maxis ‘Infact1on Vol 1’, nos hacía presagiar cambios en los planteamientos de Conetik. Ya con el disco en las manos y desde la primera escucha, lo primero que llama la atención es que las melodías no poseen la inmediatez de muchos de las canciones de su primera entrega, aunque hay que decir a su favor que compositivamente ‘Kube Musik’ es un disco más melancólico, elaborado, y con una calidad media muy aceptable. La otra gran diferencia viene de mano de la propia producción. El resultado conseguido en este aspecto es excepcional y nos depara 14 temas con un sonido muy versátil, repleto de matices y pequeñas sorpresas que hacen muy amena la escucha.
Estilísticamente hablando, otras corrientes de la electrónica bailable más oscuras y aceleradas como el electro y el futurepop, han ganado terreno en su sonido en detrimento del synthpop amable de ramalazo ochentero, protagonista casi único de su primer disco. Temas como los tranceros ‘Toxic’, ‘Conektd’, o el antes mencionado ‘Cold Star (Dead Eyes)’ son ejemplos claros de ese oscurecimiento de su propuesta. Otros cortes dignos de mención son ‘Exit #0’ y sus ecos de New Order, la sutileza electrónica de ‘Try Not to Breathe’, y la joya de este trabajo, el épico ‘Feel The Cold’, híbrido entre la frialdad del electro y la sofisticación del pop con mayúsculas.
Conetik han conseguido superar con mucho éxito la difícil prueba del segundo álbum, dando muestras de una madurez prematura, difícil de alcanzar con tan poco bagaje en el panorama musical. El dúo sigue una trayectoria ascendente e imparable. Habrá que ver si tiene límite.