Noisuf-X es el conocido ‘reverso tenebroso’ de
X-Fusion. Más de diez años después de la creación del primer proyecto, cuando
Jan L fichó por
Pro Noize/Dark Dimensions y optó por consolidar X-Fusion como proyecto más EBM, respaldado por su cada vez mas prolífica faceta de productor y remezclador, nació Noisuf-X: el lado industrial rítimo y oscuro sería lanzado con un nuevo concepto. Ya nos lo adelantó con
‘Antipode’ y ha vuelto para que
‘Tinnitus’ le destaque como otro de los nombres en la lista negra de la electrónica radical y disidente. Naturalmente podemos ver influencias y hacer comparaciones: desde Xotox, Tumor, Noisex hasta algunos toques –cada vez más pronunciados - de Feindflug y algunos guiños a Soman.
Para Noisuf-X prima la velocidad sobre la contundencia y el ruidismo, aunque si todo puede ir cogido de la mano, tanto mejor. El único problema con esto es que da la sensación de que la energía y mala hostia queda relegada a un segundo plano donde el protagonismo se le da a la secuenciación predecible y pistera.
Entre los temas a destacar, ‘Cocaine’ rebaja la velocidad y sublima unas bases reptantes y violentas donde se van introduciendo lineas melódicas y samplers, consiguendo un excelente tema de electrónica oscura y espesa. ‘Katatonie’ se va construyendo sobre unas bases duras que se van acelerando, donde los samplers acuchillan el tema, haciendo que se reinvente cada vez que es interrumpido. ‘My Time’ recuerda tanto a las bases de algunos cortes del ‘Volk und Armee’ como al sonido del sintetizador de los últimos trabajos de VNV Nation. Un tema destinado a triunfar en las pistas de baile, con una estructura absolutamente predecible y una gran labor de capas sonoras y arreglos.
Como todo buen EP que se precie en el momento actual, ‘Tinnitus’ cuenta con diversas remezclas de artistas como Heimataerde, Xotox, Dioxyde, Implant, Stahlfrequenz y Am. Inc. La formación de Dj Ash resalta la linea melódica del tema que da nombre al EP, otorgándole un toque más apocalíptico. Xotox le dan un tono mucho más siniestro y tétrico a una versión llena de contundecia de ‘Noizemare’, mientras que la formación madrileña le da un espíritu techno-industrial a ‘My Time’, introduciendo un buen desarrollo en contrapunto de los arreglos y las percusiones. Para cerrar, un ‘tema oculto’...
Queda subrayada la capacidad más que sobresaliente que posée este artista de conseguir corporizar la rabia, la violencia, sexualidad y odio en cortes musicales. No obstante, también queda presente la reiteración de formatos y fórmulas entre los artistas que trabajan con un concepto de industrial rítmico. Un EP entregado, duro y cabreado para los amantes del lado más bailable del noise.