‘Children of a weakened god’ es el nuevo trabajo de Tribe of Circle . Éste ábum se encarga de cerrar esta serie que dio comienzo hace unos años y que tiene a la figura de Dios en el mundo actual como tema central. Musicalmente siguen presentes las atmósferas industriales llenas de tensión, los elementos marciales y las voces fantasmales. Si a esto le unimos fragmentos orquestales, no es de extrañar que el resultado pueda recordarnos a algunos trabajos de Les Joyaux de la Princesse , The Moon Lay Hidden Beneath a Cloud, Regard Extrême o Blood Axis. La principal diferencia de este nuevo disco respecto a trabajos anteriores de la banda radica principalmente en la percusión, mucho más intensa en esta ocasión.
El disco se compone de 10 cortes que pese a formar un conjunto bastante compacto y homogéneo en ningún momento llega a resultar monótono o repetitivo. ‘Land of the fallen suns’ es el tema perfecto para introducirnos en ese ambiente tan bello como amenazante: risas y llantos de niños dan paso a unas gaitas que se transforman de forma gradual en campanas y zumbidos. A continuación, en ‘Si vis pacem para bellum’ los tambores cobran protagonismo, dotando al tema de una gran energía y creando un ambiente casi bélico, mientras que ‘Children of a weakened god’, resulta algo más sosegado pero suena incluso más turbador. ‘Algolagnia spartung delight’ es uno de los temas destacados, en el que los instrumentos de cuerda y una voz casi operística crean un entorno francamente hermoso que se va tornando cada vez más épico. ‘Alea jacta est’ es un corte de transición que precede a ‘Coranic submission Part 2.’, otra pieza que auna voces sampleadas, coros, percusión y un fondo orquestal llenándolo todo de energía e intensidad. ‘Freres humains, freres ennemis’ es otro de esos cortes engañosos en los que la calma inicial simplemente precede a la tormenta sonora que se desata posteriormente ‘Tabula rasa’ cuenta con la colaboración de Simone Salvatori como segunda voz, situándose esta vez en un registro más próximoa los Spiritual Front de los primeros trabajos. En ‘L’Une ou L’Autre de nos failles’, un piano que parece sacado de una película de terror va enloqueciendo a medida que avanza el tema, para terminar desapareciendo y cediendo el protagonismo a una bella voz y a una instrumentación propia de una banda sonora. Si a ésto le añadimos en el tramo final unos gritos desgarradores, el resultado es sobrecogedor. Como cierre, podemos escuchar ‘In dulce jubilo’, más tranquilo que los temas anteriores pero con un final igualmente inquietante.
Cada nuevo trabajo de Tribe of Circle supone una mejora respecto al anterior, y ‘Children of a weakened god’ no es una excepción ya que posiblemente se trata de su mejor álbum hasta la fecha.