He de admitir que nunca me ha gustado demasiado esta banda. Su
mezcla de electrodark con sonidos medievales me parecía un pastiche que no resultaba de mi agrado, y si a ésto le añadimos unas letras que tratan sobre muertos vivientes, sangre, dios y caballeros, la cosa no mejora demasiado. Pero si observamos como se encuentra en la actualidad el panorama electrodark y nos ceñimos al aspecto musical, hay que reconocer que
Heimataerde está por encima de muchas bandas compañeras de escena y que ha mejorado bastante respecto a su anterior trabajo.
‘Kadavergehorsam’ supone una grata sorpresa, más aun si tenemos en cuenta lo que pudimos escuchar en su no demasiado acertado maxi de adelanto, ‘Unter den linden’. Las gaitas siguen presenta en su música, pero resultan casi imperceptibles en bastantes temas, lo que supone una mejora bastante notable para aquellos que no nos sentíamos demasiado atraídos por esa mezcla musical tan característica, aunque bien es cierto que en determinados cortes siguen cobrando un protagonismo total. Una de sus principales bazas es la variedad, ya que pese a realizar una electrónica bastante dura, no dudan en utilizar elementos de estilos diversos (aunque bastante relacionados) como pueden ser el ebm, el industrial o el electrodark. La influencia de Wumpscut en determinados temas resulta innegable, pero ésto, lejos de ser algo perjudicial, se convierte en una cualidad, ya que toman elementos de la mejor época de Rudy, consiguiendo combinar con gran acierto dureza y melodías.
El álbum contiene varios temas dignos de mencionar. ‘Ein sein’ muestra su faceta más suave y melódica, gracias a un estribillo épico a lo Front Line Assembly, unos teclados muy acertados y una base que recuerda por su persistencia a la famosa remezcla del ‘Destillat’. ‘Koenig von thule’, donde se alcanza un equilibrio casi perfecto entre la rítmica industrial y unos sintetizadores de reminiscencias wave que toman el protagonismo absoluto del tema. ‘Dona nobis pacem’, una pieza instrumental con unas secuencias que recuerdan a alguno de los clásicos del new beat. ‘Leben’ muestra a los Heimataerde más synth gracias a un hermoso estribillo, unos coros femeninos y unos teclados que no paran a lo largo de toda la canción.
‘Kadevergehorsam’ es sin lugar a dudas el mejor trabajo que ha realizado esta formación a lo largo de su carrera, lo que le convierte en un disco imprescindible no sólo para sus seguidores, sino para cualquier aficionado a estos estilos musicales.