Dos mil seis ha sido el año del retorno de
Theatre Of Tragedy a la escena oscura. Un retorno que se antojaba incierto debido a la ausencia de la ya archiconocida
Liv Kristine Espenaes que, tras su experiencia en solitario y varias colaboraciones, decidió continuar su andadura musical junto a su ahora marido en
Leaves’ Eyes. Para sustituir a Liv Kristine se eligió a una vocalista de garantías como
Nell, cantante también de
The Crest, una de las mejores formaciones de gothic metal en la actualidad.
El regreso del sexteto noruego no ha traido cambios drásticos; parece que la intención de la banda consiste en volver a un sonido más clásico que el de 'Musique' y 'Assembly', pero de modo gradual: en 'Storm' (el tema) hay elementos de la época de estos dos trabajos (las voces sintéticas de Raymond R.Rohonyi, los estribillos pegadizos) tamizados por un sonido menos ecléctico y más “puro”, a lo que, sin duda, ayuda el registro vocal de Nell.
El corte que da nombre a este single se queda en correcto. Tiene unas guitarras potentes y un estribillo pegadizo, pero es plano, simplón y demasiado parecido a muchas de las propuestas que han ido surgiendo dentro el estilo a lo largo de los últimos cinco años. Paradójicamente, mientras la canción original “huye” de la electrónica, las dos versiones son remezclas claramente orientadas a las pistas de baile. Ninguna de ellas resulta especialmente brillante y ambas llegan a parecerse bastante entre sí, aunque el toque futurepopero del trabajo realizado por Pride And Fall resulta algo más interesante y da como resultado un candidato aceptable para una sesión de club.
En resumen, nada nuevo en el horizonte TOT. Un single discreto para un conjunto del que, dada su trayectoria, se esperaba mucho más, tomase la dirección que tomase, tras el abandono de su anterior front-woman. Decepcionante.