Corría el año 1994. Tras la desaparición de la banda de funeral doom Thergothon, sus componentes Jori Sjöroos y Niko Sirkiä deciden dar un giro radical a su orientación musical. Así nació el proyecto que nos ocupa, al que más tarde se uniría Aku-Tuomas Mattila, procedente de los electro-goths Sad Parade.
Al igual que ocurrió con Thergothon, This Empty Flow se convirtió en un grupo de culto con apenas un larga duración, algún EP y un par de demos en los tres años que duró su breve pero fructífera andadura. Fueron trayectorias casi calcadas y, en ambos casos y desgraciadamente, existentes sólo para una afortunada minoría. La obra de ambas formaciones merecía ser reeditada y dada a conocer a un público más amplio y finalmente los sellos especializados, conscientes del tesoro que tenían entre las manos, se decidieron a dar el paso. Ahora nos llega este doble cedé con la discografía “oficial” de un grupo que no debería pasar por alto ningún amante de la música oscura y, en general, de la buena música.
A nivel sonoro, This Empty Flow nace en el camino en el que el lado más etéreo del doom y The Cure se dan la mano y empieza a morir en el momento en el que se desvía hacia el pop de orientación psicodélica. A pesar de sus marcadas influencias, este trío fue (y sigue siendo) una de las formaciones más personales de la escena. Melodías pop, guitarras a medio camino entre el rock gótico y los primeros Katatonia, desarrollos lentos herencia del doom metal y una atmósfera que destila tristeza y belleza a partes iguales son los ingredientes de una mezcla única ante la que no se puede pasar de largo. Tal vez productos como este solamente sean posibles en un país como Finlandia, en el que los diversos subestilos del rock y el metal conviven con normalidad y se fusionan sin prejuicios. Esa apertura de miras, la fascinación que su entorno natural ejerce sobre sus habitantes y el apoyo gubernamental a la actividad creativa explican la fecundidad y riqueza de una nación en la que han surgido muchas de las propuestas más frescas, originales y de calidad de los últimos tiempos en la vertiente “guitarrera”de la escena.
Volviendo al disco, el primer compacto contiene la versión remasterizada del único elepé del conjunto, 'Magenta Skycode'. Poco hay que decir de él a los que ya lo conocen. Para el resto, no se puede más que recomendar encarecidamente que no prescindan de joyas como 'Useless', 'Snow blind' o 'Sweet bloom of night time flowers', tres sugerencias que podrían haber salido de entre cualquiera de los otros cinco cortes del trabajo.
El segundo cedé reune una serie de composiciones en su mayor parte inéditas, demos y versiones de temas como 'Distress'. La calidad inferior de su sonido no es óbice para dejar bien a las claras que nos encontramos ante una recopilación de la que se podría haber extraído sin problema un nuevo larga duración tan bueno como 'Magenta Skycode'. Además, se nos presentan facetas poco exploradas o desconocidas del conjunto, como la inquietud de sus miembros por intentar llegar a las pistas de baile (versión “disco” de '(but I am) still'). Eso sí, siempre bajo su particular modo de ver las cosas. La atmósfera de las tres últimas (especialmente la de la última) canciones es especialmente densa e hipnótica y en ellas se hacen patentes las raíces musicales de estos tres músicos que, contrariamente a lo que reza el título de uno de sus EPs, no están para nada vacíos, al menos de ideas y talento.
Poco más queda por decir salvo que, ante la dificultad para conseguir alguno de sus otros trabajos (quizá Eibon Records aún disponga de ejemplares de 'Nowafter') esperamos que el número de copias de 'The Album' que se editen sea lo suficientemente grande y que pueda acabar en un lugar destacado en tu discoteca, en la cual no debe faltar.