Accession Records lanza un disco doble recopilatorio de la formación eslovaca Silence, un dúo que lleva en activo casi quince años y que han trabajado desde la electrónica hasta la sonorización de teatros y danzas. ‘Key’ es una colección de temas de techno pop melancólico, temas de pop oscuro y tristón y estructuras experimentales componen la mayoría de los temas del disco. Todos ellos de gran calidad, con reminiscencias de las formaciones clásicas de los 80, y añadiendo un trabajo de arreglos electrónicos y bases modernizadas que consiguen temas realmente interesantes y atmosféricos. Añadido a ello, un trabajo de temática y letras de carácter íntimo, con una rima excelente y nada predecible, pero que incluyen siempre un aspecto retorcido, desde ‘I love you’, un alegato contra el racismo a través del deseo, o ‘Belief’ una negación de la necesidad del otro, hasta ‘3 besede-3 words’ donde es ‘I hate you’ la frase inesperada que destruye el amor. También cuentan con algunos temas en eslovaco realmente peculiares.
También musicalmente presentan múltiples novedades.
Los temas son muy asequibles, pero realmente añaden estructuras diversas y difíciles dentro de los temas de un modo tan natural que apenas quedan a la vista. Los resultados siempre son canciones muy compactas y coherentes, todas ellas bajo un prisma muy lírico y romántico sin dejar de lado un lado tenebroso. En el segundo, el disco dedicado a las rarezas, llegan a momentos mucho más obvios, donde la experimentación y la absoluta libertad quedan plenamente a la vista, creando temas llenos brillantes y llenos de talento.
En ‘I love you’, un tema con una introducción vocal sobre unas limpias y bellas melodías de sintetizadores, se añade una estructura completamente diferenciada sólo instrumental en medio del tema, con casi un carácter completamente diferenciado. ‘P.S’ manipula unas bases repetitivas con sintetizadores oscuros, ruidos, y voces llenas de efecto que caen sobre el tema recordándonos a veces casi a un Bowie y otras veces a un Antony, contrastando con una melodía limpia, de corte oriental; creando un tema excelente. ‘Lacrimae’ se convierte en un cántico con un sonido envolvente y sonidos que se acercan a lo étnico bajo una sensación sombría y lánguida. ‘The chant (reprise)’ con la voz invitada de Anda Maric nos introduce en un mundo cabaretero en una balada desde donde nos llegan imágenes de tugurios de los finales de la Alemania de Weimar o de la Casablanca post-colonial.
La versión de ‘Hall of Mirrors’ con la voz de Anne Clarke se convierte en un tema lleno de amenazas y oscuridad donde la voz se introduce como un rayo luminoso en lucha con la voz masculina. El mito de Narciso se refleja con claridad en su actualidad y cotidianeidad. “Even the greater stars live their life in the looking glass /Even the greater start dislike themselves in the looking glass”
El segundo disco cuenta con temas más lentos, baladas intimistas y cortes experimentales. Se abre con
‘Talkshow’, un tema realmente impresionante, donde toda la instrumentación es vocal.
‘Transition Blues’ es un corte de apenas dos minutos y medio, con una presentación de guitarra y percusión extraordinaria, donde la voz sólo aparece como coro, comparable con
‘Subaquea’, otro breve tema instrumental, mucho más atmosférico y oscuro. ‘Les egoistes’ nos adentra en un mundo casi teatral y folklórico donde las voces superpuestas consiguen un tema de ‘chançon francesa’ con espíritu techno pop.
‘The last dance’ es un tema de pop experimental con una genial línea de bajo, un curioso trabajo de percusiones melódicas y una cierta presentación de pitorreo.
‘God Forsaken Country (Rozmarinke version)’ es casi un tema de banda sonora, con un violín protagonista que exhibe sonidos sinuosos y lánguidos y unas bases palpitantes.
‘3 besede-3 words’ es una perfecta continuación: una balada nostálgica y desgarrada.
Pero la gran estrella de ambos discos es, sin lugar a dudas, ‘Scream Greeneyes (Ernst Horn remix)’, un tema de techno pop donde la voz saca todos sus tonos sobre las bases rotas y desordenadas hasta que entra la guitarra y la voz se deshace en rabia e furia. Una parada en la mitad del tema convierte un susurro en un crescendo donde van entrando las bases, más voces, gritos y el sintetizador y cuando parece que va a tener que estallar, se nivela dentro del interior de la canción para convertirse en el final leve y mudo de la canción.
En general una colección de temas realmente interesante. La presentación del doble disco conlleva la inclusión de muchos temas que podrían ser descartados inicialmente por su diferencia y por ser temas menos accesibles. Poder oír a Silence en su complejidad y disparidad es algo realmente valioso ya que salta a la vista su creatividad y originalidad, a la vez que su capacidad de hacer temas llenos de belleza. Un disco que puede sorprender tanto a sus seguidores como a sus desconocedores.