De la tierra de
Der Blutharsch y encuadrados dentro del sonido
martial, pero...el
segundo trabajo de
Kreuzweg Ost , el proyecto
industrial de
Michael Gregor, el líder de
Summoning, se aparta un poco de lo que la mayoría de los oyentes podrían esperar de los antecedentes citados, para incluirse dentro de la
mezcla de estilos que parece haberse convertido en señal de identidad de muchos de sus compañeros de
Cold Spring. Y es que se puede relacionar perfectamente este ‘
Edelrost’ con los trabajos de otra de las bandas del sello inglés, esta ya más veterana,
Von Thronstahl.
No es que el sonido sea similar (que lo es en ocasiones), pero en ambos grupos se aprecia el interés por
escapar un poco de las convenciones estilísticas del martial para llevarlo a otros terrenos. En el caso de
Kreuzweg Ost, los
samples de voces marciales tanto masculinas como las muy abundantes femeninas, los ritmos de marcha militar, las bombas explotando, incluso algún elemento más
folk (como en ‘
Für Kaiser...’ o los
aires orientales de ‘
Die Legion’), todo lo que se espera oír en un disco de este estilo, parecen dirigirse hacia terrenos más de “canción” en el sentido convencional, menos centrado en las atmósferas, como ‘
Zutch Und Hunger’, donde las percusiones se convierten en una
base electrónica casi bailable, el
violín es casi de
goth metal... lo dicho, llevar el sonido
martial a terrenos más accesibles (sin llegar a sonar como
Laibach...).
También hay momentos más
ambientales, como las oscurísimas ‘
Eiserne Menschen’ (a pesar de ese casi estribillo orquestal), la violenta declamación de
‘Rasputin’ o ‘
Zum Uppell’ y ‘
Leu Der Lüfte’ (quizá los momentos de
martial más
puro del disco), pero también resultan
menos angustiosos, más abiertos que en los discos clásicos de
Der Blutharsch. A todo ello ayuda además la
producción, que escapa del típico sonido analógico para orientarse hacia características de grabaciones más contemporáneas, posiblemente demasiado “
limpia” en muchos momentos del disco, que hubiesen requerido un
trabajo algo más sutil, sobre todo en lo que se refiere a las
omnipresentes voces.
En definitiva, un trabajo “
raro”, difícil de definir y que seguro chocará a los seguidores del
martial más clásico (a mí me pasó) por esa
construcción final de los temas, pero que también puede suponer una
ventaja para los que no terminan de verle la gracia a una colección de marchas, himnos militares y samples guerreros sin aparente coordinación. En ‘
Edelrost’ esos elementos aparecen con otra forma y buscando otro fondo, una especie de “
martial for the masses”. Claro que también es posible que
Kreuzweg Ost se queden en medio, sin convencer ni a unos ni a otros...