Deadwood se presentan como
seguidores de las (
sabias) enseñanzas de
MZ412, esta vez desde
Suecia, pero también provenientes de la escena
black metal más radical, para insertarse en un estilo
algo abandonado en la actualidad como es el
death industrial, bastante
más agresivo en este disco que en los clásicos de bandas como
Megaptera o los primeros
Brighter Death Now, pero sin llegar al
power electronics que se cita en su promoción. Así, tenemos
atmósferas electrónicas muy intensas en todos los temas, con
distorsiones industriales casi dañinas en los momentos más “duros”, sobre las que se desarrollan las
andanadas vocales,
mucho más logradas en los temas menos agresivos por el
filtro, demasiado
electro-dark para mi gusto, que utilizan para los más contundentes.
Los seis temas de ‘
8 19’ van
alternando casi exactamente las partes más duras con las más ambientales: a las tremendas ‘
Antabus’ o la más rítmica ‘
8 19’ (realmente brutal en su última parte), auténticos
delirios industriales de dureza extrema, les siguen ‘
Crushing On’ o ‘
Bitch On The...’, que , pese a que sus títulos pudieran indicar lo contrario, se convierten en
remansos de (oscurísima) paz para los oídos, con mayor protagonismo para las
voces, más susurrantes y por tanto más inquietantes, más
ambiental la
primera y con ciertos tintes
rituales la
segunda.
El esquema se rompe en los dos temas finales, ‘
Wither Sith’ (quizá el mejor del disco), que comienza con campanadas de funeral y es la más “
orgánica”, con las voces en primer plano y percusiones aplastantes de ritmo más contenido,
menos agresivo en la forma pero mucho más
angustiosa, y la final ‘
-‘(y breve), también de corte más ambiental salpicada de percusiones metálicas, conclusión de este ‘
8 19’. De la parte de
presentación poco puedo decir, puesto que en la promo se advierte de que la copia que hemos recibido
no se incluye el artwork definitivo. En cualquier caso espero que mejoren su símbolo, que parece un poco cogido por los pelos.
Contrariamente a ciertas teorías que corren por ahí, para mí los discos de
ambient, en cualquiera de sus vertientes, son para
escuchar mientras los escuchas, no mientras lees, escribes o friegas los platos. De hecho supone un buen filtro de calidad: si un disco de
ambient te permite estar haciendo algo más que escucharlo, que meterte en el mundo que propone el autor, es que no es bueno. ‘
8 19’ es de los que requiere más atención, sobre todo porque se hace un poco lineal en las partes más duras y evidentemente no es apto para todos los oídos, pero tampoco es un mal comienzo para la carrera de
Deadwood, y ‘
Wither Sith’ es un
muy buen tema. Esperemos que vayan subiendo escalones en posteriores lanzamientos.