Wave Gotik Treffen 2004 (XIII) en Leipzig (Alemania) [28-31:MAY:04]
[ Jueves 27 de mayo - Una breve introducción... ]

      Leipzig es una ciudad del Este de Alemania conocida, entre otras cosas, por su reunión anual para amantes de la subcultura gótica. Situada a pocos kilómetros de la frontera con la República Checa, forma parte del estado de Sajonia y tiene poco más de medio millón de habitantes. Célebre por su universidad y por ser uno de los primeros centros editores desde el siglo XV, también es famosa por la derrota del ejército napoleónico en la Batalla de las Naciones en 1813.

Hablamos de una ciudad casi milenaria, conociéndose su nombre actual ya por el lejano 1015. En su prolongada historia ha sido residencia de importantes personalidades del mundo de la cultura, como en el caso de Goethe, quien estudió en la ciudad sajona en el siglo XVIII, y cuna del, entre otras personas, famoso músico clásico Richard Wagner.

La importancia cultural de Leipzig, ciudad hermanada con otras doces poblaciones de tres continentes diferentes, también se ha visto refrendada en la Historia Política más reciente. Así, cuenta con el monumento más grande de Europa, de 91 metros de altura, erigido para conmemorar la anteriormente mencionada Batalla de las Naciones. Y más cercano en el tiempo, por haber sido el punto de partida de la 'Revolución pacífica' de 1989, que condujo a la posterior reunificación de la Alemania, tal y como la conocemos hoy en día.

En ese momento histórico tuvo lugar la primera reunión gótica en Leipzig, en 1992, en un evento al que acudieron un par de cientos de personas que disfrutaron de la música electrogótica que por aquel entonces se destilaba. Tan sólo participaron seis bandas, entre las que estaban Das Ich, Calva y Nada, The Eternal Afflict y Goethes Erben. Al año siguiente sólo actuarían 4 bandas, con la participación de Love Like Blood y Collection d´arnell Andrea. El número de artistas fue creciendo y en 1993 ya eran diecisiete los grupos sobre el escenario, ¡incluidos los legendarios Cocteau Twins!

Los años pasaban y creía sin parar la popularidad del evento, paralela al creciente número de participantes... Pero el verdadero despegue del festival llegó en 1998, cuando se pasó de las 60 bandas, superando el centenar de artistas al año siguiente. Y llegamos al 2000, edición caótica y único punto negro en la exitosa trayectoria de este megafestival, en la que se intentó ofrecer más de 250 conciertos. Al segundo día se corrió el rumor de que se cancelaba el evento, hecho que se confirmó aunque, finalmente, los grupos que así lo decidieron tocaron gratis. La imagen de un segundo concierto de L´Ame Inmortelle en Moritzbastei no se borrará nunca de nuestra memoria.

En las últimas tres ediciones se había reducido el número de artistas, para acabar estabilizándolo en torno a los 140 ó 150. El número de visitantes estimado ya supera las veinte mil personas, que invaden desde el jueves hasta el martes esta bella ciudad que, con independencia de la Wave Gotik Treffen, nunca estaría de más visitar, ya sea por sus impresionantes monumentos o el entorno de lagos y maravillosa vegetación que la rodea.

Para los que escribimos este artículo no era nuestra primera visita al festival, y la conclusión que un@ puede sacar tras vivir plenamente su primera WGT es que nunca se podrá disfrutar y conocer las verdaderas dimensiones e implicaciones de esta música hasta que no se acuda a este multitudinario festival. Más que una recomendación casi podría decirse que es una obligación para cualquier amante de los sonidos oscuros. Y no hablamos solo de personas europeas, ya que el flujo constante de individuos de otros continentes, ya sean estadounidenses y canadienses, australianos, argentinos, mexicanos e incluso japoneses no para de aumentar.

Desde la víspera de la víspera, esto es, el miércoles 25 de mayo, ya se podía constatar la increíble y masiva llegada de góticos (dentro de todas las corrientes internas que podemos imaginar) a la ordenada ciudad sajona. En el centro histórico se podían divisar atisbos de lo que se anunciaba como uno de los encuentros más representativos de la libre expresión con toda su riqueza y matices. Algo se mueve por el estómago cuando uno piensa en los momentos que vive en la Wave Gotik Treffen, independientemente de si se opta por el rock gótico más clásico o por las últimas tendencias electrónicas o la música industrial. En 2004, en esta XIIIª edición el programa se había decantado en mayor medida por las dos últimas, pero para quienes las guitarras son fundamentales en una composición se reservaba un amplio espacio....

Es la singular sala Moritzbastei la que anuncia que comienza el festival con una fiesta de bienvenida para los más ansiosos y, así, el jueves decidimos acercarnos a escuchar las primeras sesiones de este maratoniano festival. En los diferentes ambientes de esta sala ubicada en unas antiguas catacumbas podían oírse canciones industriales, electrónicas, góticas y medievales... Había empezado para nosotros un viaje intenso de cuatro días ¡teníamos que empezar a mover nuestros perezosos pies!

[Índice] # [Viernes 28:MAY:04] # [Sábado 29:MAY:04] # [Domingo 30:MAY:04] # [Lunes 31:MAY:04] # [Galerías] [ Viernes 28 de mayo - Un ¿relajante? inicio ]

      Como en ediciones anteriores, el festival no empieza propiamente hasta que los responsables de la organización suben al escenario principal del Agra y dan la bienvenida a los visitantes. Antes de que ocurriese esto decidimos dar un breve paseo por la nave industrial con capacidad para miles de personas (a ojo de buen cubero podríamos asegurar que caben más de 5.000 personas, como mínimo) y calentar los oídos con un número extraño a cargo del M.Sohn Trio que, como su propio nombre indica, era un trío de ... ¡trompetistas!

Su interpretación no fue más allá de los veinte minutos, con escasos aplausos entre los que pasaban por allí, poco más de tres docenas de curiosos... Esto nos recuerda a los que hemos tenido la suerte de acudir a ediciones previas que la organización siempre programa al comienzo esta suerte de variedades, como perfomances pseudoesotéricas, coros, etc.

Obviamente, a la inmensa mayoría del público de la Treffen este tipo de microconciertos le importa poco y, así, las inmensas instalaciones todavía seguían vacías pocos minutos antes del primer concierto "real" de la noche. Tras un prolongado discurso a cargo de los organizadores, acompañados por Dj Medusa, por fin se levantó el telón y se anunció la primera actuación en Europa de los mexicanos Amduscia, grupo novel en el teutón sello Out Of Line, que es comparado con frecuencia con sus compatriotas Hocico y Cenobita.

Si la memoria no nos falla, los primeros acordes a cargo de Egdar y Raúl fueron los del tema que da título a su álbum debut, 'Melodies for the Devil', justo en el momento en el que Marco Polo se paseaba por el escenario con una especie de visor robótico adosado a su ojo derecho y dejaba salir de su boca "Crucify my soul...", primeras palabras del tema. Sobre el cantante cabe decir que la impresión que dio al principio del concierto fue la de ser un poco presa de los nervios, hasta que en el segundo y tercer tema se encontró más suelto y no paraba de moverse al ritmo de la música infernal ejecutada por sus compañeros.

A lo largo de este set de poco más tres cuartos de hora fueron repasando los temas del disco, y así fueron sonando a continuación 'Killing Mission', 'Dios Vuelto Miseria', el más relajado — si es que se le puede llamar así — 'Merciless Vain Reign' y el demoledor 'Fucking Flesh'. La entrega del público pasados los primeros minutos era total, y entre los seguidores se podía ver a un individuo agitando cual poseso una bandera mexicana.

Marco Polo se quitó el visor y no paró de pasear, saltar y caminar por lo ancho y largo del escenario, a la vez que agradecía cada aplauso del público al final de las canciones con un distorsionado "¡Gracias, cabrones!" . Otros temas que interpretaron en este impactante directo fueron, si mal no recordamos, 'Beyond The Darkness', 'Seeing Your Pray' y el bestial 'Evil Song', una canción que produce verdaderos subidones de adrenalina con los vatios y decibelios adecuados.

Tras esta primera dosis decidimos abandonar hasta el día siguiente el Agra, lo que hizo perdernos los posteriores conciertos en este recinto a cargo de Liv Cristine con su nueva banda Leaves Eyes, Suicide Commando y Camouflage. La elección estaba hecha y nuestra curiosidad por conocer nuevos sonidos y acercarnos desde una posición privilegiada al corazón del movimiento oscuro hizo que nos decantáramos por Endraum, una formación que se plantea la música desde un punto de vista global, envuelta entre imágenes, poesía, ideas

Por un momento pensamos que no merecía la pena hacer cola en el Moritzbastei, lugar insignia de la Treffen, para presenciar un concierto de fusión entre las heavenly voices, el folk, el pop y la darkwave que empezó, además, con demasiado retraso. Las puertas cerradas del local formaron impresionantes colas que hizo desistir a muchos de seguir esperando.

Sin embargo, cuando logramos adentrarnos, descubrimos a Hovi y a Roman, una pareja artística que, a pesar de tener una historia interrumpida como grupo, supieron volver y enseñar lo que para ellos es su música, melancolía y creatividad, atmósfera, azul. En ese instante, nos sumergimos en nosotros mismos y la introspección sugerida a través de los sonidos de la banda fue similar al placer de la soledad elegida.

El principal problema de la WGT es que la gran mayoría de los asistentes carecen del don de la ubicuidad. Sin embargo algun@s de nosotr@s nos habíamos llevado para esta decimotercera edición un kit de supervivencia, lo que nos permitió, así mismo, escaparnos al Werk II para ver a Gothminister y Terminal Choice. La eficaz combinación de tranvías nos permitió oír los últimos sones de los alemanes Unheilig, que finalizaban a las 20.30 horas su actuación con su conocido éxito 'Sage Ja!'.

Respecto al concierto de los nórdicos Gothminister debemos decir que fue, posiblemente, si no el más grandilocuente de esta edición al menos uno de los conciertos con más parafernalia y efectos escénicos. Por seguridad no se permitió el paso a la zona de prensa justo al pie del escenario, ya que prácticamente entre tema y tema no dejaban de funcionar los juegos pirotécnicos que eran, cuando menos, atronadores.

Acompañados además, por un potente juego de luces y un sonido correcto, aunque mejorable, Gothminister repasó su álbum 'Gothic Electronic Anthems', con temas como 'Holy One' o 'Hatred', entre otros. El intercambio de vestimentas era constante y no afectaba sólo al cantante, sino también a la perfomer. De este modo se combinaban los sombreros con los trajes con vuelo, los uniformes y la ropa más apretada por parte de Bjørn Alexander Brem, líder de la banda, y los tejidos de vinilo de enfermera y otra "imaginería" similar a cargo de Dementia.

En nuestra opinión, el aspecto musical es siempre el más importante en un directo, pero si la música se acompaña de exultantes efectos lumínicos, pirotecnia y micro historias escenificadas la sensación de placer aumenta, al menos si se hace con el estilo personal de Gothminister. Solo podemos decir que es una banda absolutamente recomendable en directo.

La caracterización de Machine (guitarras) y Hallfface (teclados) también es destacable, siniestra donde las haya, al igual que la de Gothminister y Dementia, con una extraña y profusa combinación de estilo demoníaco, romántico y un ligero toque fetish. Todo este pack se vende en directo con un incomparable juego de luces, nieblas, fuegos, rotundas bases electrónicas, agresivas guitarras y la voz profunda de Brem. Al tiempo que éste se ve rodeado, mordido, encandilado y seducido por una Dementia que combina los roles de chica inocente, joven angelical, dama sumisa... con números expresivos de carácter abiertamente lascivo y en torno a la sumisión, posesión, el dolor y otro tipo de fantasías de diverso calibre.

Y llegamos a Terminal Choice, o lo que podría denominarse como el enésimo proyecto de Christian Pohl, responsable también de Tumor, Seelenkrank y los más famosos Blut Engel. En esta ocasión su apariencia no tenía nada que ver con lentillas de vampiro ni pelos largos ni atriles diabólicos. Acompañado por tres músicos, Pohl se presentó con un atuendo más que convencional, pelo corto y una sencilla camisa de manga corta. Hacemos referencia al aspecto del vestuario, al igual que en la actuación anterior, porque la diferencia en su imagen con otras veces que hemos visto a Chris Pohl como Blut Engel es bastante notoria y costaba reconocerle, ciertamente.

Al igual que otros conciertos que se realizan en el Werk II la calidad de sonido no era la mejor de las posibles. Esta afirmación está basada en la disposición de las instalaciones, en forma de estrecho rectángulo, de modo que la acústica no es perfecta y gran parte de las ondas sonoras rebotan y crean un efecto excesivamente distorsionado.

Junto a Pohl estaban a las guitarras Gordon Mocznay y Sven Louis Manke, al tiempo que las percusiones eran vapuleadas por un frenético Jens Gärtner. El repertorio del directo estuvo basado principalmente en su último 'Menschenbrecher' y también se escuchó algún tema del 'Collective Suicide'. El clímax del concierto llegó en su finalización, con un público no pidiendo, sino exigiendo más temas.

En mitad de este fragor, justo antes de la penúltima canción paró súbitamente el ritmo del directo y Chris Pohl empezó a soltar una arenga a las masas. La situación fue un tanto anómala, ya que salieron tras el telón siete u ocho personas caracterizadas con hábitos religiosos, y se quedaron sentadas. Pohl estuvó increpándoles y haciendo preguntas al público enfervorizado, suponemos, sobre la escenificación representada.

Con el público todavía aullando reapareció la música y se concluyó la actuación con el fantástico 'Menschenbrecher', un verdadero éxito en la discografía de Terminal Choice. Durante casi 3 minutos el vocalista, secundado en perfecta comunión por su audiencia, no dejó de repetir el estribillo del tema:

"dein Herz schlägt schneller
du wirst schwächer und schwächer
Menschenbrecher
wir zerstören dein Leben
werden uns an dir rächen
Menschenbrecher
"

Para finalizar este primer día de WGT nos refugiamos en el recóndito Moritzbastei para disfrutar con música de DJs internacionales hasta las 6 de la mañana. Como no podía ser de otro modom, la elección hizo quedarnos sin apreciar el arte en los platos a cargo de Bruno Kramm (Das Ich), que pinchaba en el Agra y las sesiones en el Club Darkflower a cargo de Johan Van Roy, de Suicide Commando y Torben Schmidt, quien fuera responsable de los sellos Zoth Ommog y Bloodline. El día había sido largo y, a pesar de la escasa oferta del día, nos habíamos quedado sin ver a bandas de gothic rock y gothic metal como Catastrophe Ballet o My Dying Bride.

[Índice] # [Introducción] # [Sábado 29:MAY:04] # [Domingo 30:MAY:04] # [Lunes 31:MAY:04] # [Galerías] [ Sábado 29 de mayo - Pink Turns Blue y Northern Lite, los descubrimientos ]

      El sábado 29 de mayo, uno de los días más fuertes en el cartel de la 'Wave', supuso otro descubrimiento en cuanto a directos de calidad se refiere, como el de Pink Turns Blue. Y no podía ser en un escenario mejor, el Parkbühne, donde entre los árboles se erige una especie de anfiteatro de estilo clásico-romano, donde se invita a la música para que penetre en los presentes. Mágico. Pink Turns Blue, una banda de las clásicas, en la que estuvo el mismísimo Thomas Elbern de Escape With Romeo, es una formación entrada en años pero de las que ya más de uno debería acordarse y volver a escuchar con mayor frecuencia, Comenzaron a tocar los primeros acordes a las 17.30 horas, al tiempo que el público se acercaba a un escenario reinado por el día.

Aún así, esto no fue ningún impedimento para que estos grandes artistas dejasen el listón demasiado alto para lo que venía a continuación una hora más tarde: Sangüis et Cinis. A pesar de que fue una formación que para muchos se ha convertido en una banda sonora cotidiana hace tiempo, sobre el escenario no supieron transmitir más que un espectáculo que a algunos quizás pudo llegar a indignar. Es cierto que esta bandaha cambiado mucho, con una evolución ha ido desde un tenebrismo absolutamente adictivo, hasta temas que no rozan lo que uno podía sentir cuando se les escuchaba. Hace tiempo comentamos en esta web su último CD, pero teníamos la esperanza de encontrar algo del pasado

El amargor duró poco, Diva Destruction encandiló, sobre todo al principio. Aunque a medida que avanzaba su actuación, las estructuras de las canciones y el timbre y tono de la vocalista norteamericana fueron tomando un cariz algo repetitivo. No obstante, no pudo faltar su himno 'The Broken Ones', que embriagó al creciente público allí congregado.

Haciendo nuevamente uso de nuestro carácter ubicuo asistimos en el Agra a un buen puñado de conciertos de electrónica diversa. Sin poder llegar a ver ni siquiera un tema de los cada vez más conocidos [S.I.T.D.] nos dimos una rápida vuelta por la inmensa nave dedicada a los stands de merchandising de todo tipo y color. Otro de los problemas, por cierto, de la WGT es que si se acude con poco dinero se le llevan a un@ los demonios por dentro ante la vasta diversidad de complementos, ropajes y material discográfico de todos los géneros oscuros imaginables.

De vuelta a la faena pudimos asistir a uno de los mejores directos de esta XIIIª edición. Al menos de lo que pudimos contemplar, ya que en este festival "tan sólo" se puede elegir entre cerca de 150 actuaciones diferentes programadas a lo largo de los cuatro días del megaencuentro oscuro. Northern Lite dio lo mejor de sí en un escueto directo de sólo 40 minutos. Y supo a poco, ya que la combinación en el directo entre los teclados de Sebastian Boh, acompañado en el directo por un dinámico Larry Lowe frente a la impasibilidad de Andreas Kubat en la voz es, simplemente, maravillosa.

Aunque es imposible estar al tanto de todo lo que se mueve en esta escena oscura y conocer el repertorio de todos los grupos, sean de renombre o no, es tarea inhumana... no está de más hacer una odiosa comparación. Al menos en directo, que no en los discos, con la presencia de un aplicadísimo Lowe en la guitarra, Northern Lite puede recordar a los americanos Gossamer. O esa fue nuestra impresión, pero independientemente de esta (odiosa) comparación ver la ejecución en vivo de temas como 'Gone!', sinceramente, merece la pena.

Y a continuación llegó otro de los grandes directos que, en nuestra opinión, no estaba en el lugar indicado. Nos referimos al imprescindible concierto de Fixmer & McCarthy, que fue programado poco antes de las ocho de la tarde... cuando su horario más apropiado (por no decir justo) habría sido más allá de las diez o las once de la noche. El repertorio de este dúo no podía ser otro que el de los míticos Nitzer Ebb, con un McCarthy entrado — lógicamente — en años, pero muy en forma.

Con oír los primeros acordes del 'Join In The Chant' la furia se desató y la audiencia, cercana a los dos tercios de la capacidad del local, se entregó de lleno. Temas como 'Let Your Body Learn' o 'Control I´m Here' arrebataron las mentes y cuerpos del numeroso respetable, entre el que se encontraban numerosos componentes de grupos del EBM y futurepop actual, como Covenant, que contemplaban con admiración las evoluciones de este exultante directo.

La voz de McCarthy sigue intacta, como si Nitzer Ebb nunca se hubieran disuelto tras aquel 'Big Hit', y el talento del dj de techno Terence Fixmer son complementos que casan entre sí como anillo al dedo. Su directo es totalmente demoledor, si eres de los que te gusta tanto el repertorio clásico de Nitzer Ebb como si te atraen los nuevos temas de su álbum 'Between The Devil'.

El listón había quedado muy alto esa tarde en el Agra y los grupos que actuaron a continuación no llegaron al clímax creado por Fixmer & McCarthy... Pero volvamos al Parkbühne momentáneamente para hacer un breve comentario sobre la actuación de otra de las bandas clásicas y legendarias de la escena, unos holandeses que ya firmaban a principios de los ochenta verdaderas joyas como 'Louise', 'Stranger', 'A Day' y otro buen manojo de temazos.

Ese sábado, a partir de las nueve, y durante hora y media, el anfiteatro vibró con Clan Of Xymox, quienes cerraban el cartel en este acogedor escenario. Ronny Moorings y los suyos llenaron el recinto hasta la bandera — como no podía ser de otro modo —, y dejaron patente que su música, un híbrido entre rock gótico y electrónica, puede llegar a cualquier tipo de público. Sin duda, uno de los mejores conciertos de esta edición, combinando en primer lugar los temas más clásicos para desembocar en las riadas electrónicas y darkwave de su último 'Farewell'.

Volvemos al Agra. A la par que Clan Of Xymox actuaban Funker Vogt y, al igual que los holandeses, era la cuarta ocasión en la que participaban estos músicos germanos de la EBM más dinámica y maquinera. Sin embargo, el resultado de su actuación solo se puede calificar como pobre, ya que la calidad del sonido era mala de consideración. Al igual que en otros conciertos que hemos podido contemplar en la WGT (léase, por ejemplo Velvet Acid Christ) la reproducción en vivo de la compleja instrumentación de Funker Vogt no es comparable con la calidad en discos compactos. Aunque esta afirmación es de Pero Grullo y, por lo tanto, aplicable a la mayoría de los grupos de música electrónica agresiva, en el caso de Funker Vogt la diferencia es excesivamente llamativa.

Sobre el concierto en sí tan sólo podemos decir que, al menos, la presentación fue más seria que otras a las que acostumbra este grupo en los grandes festivales. El cantante, Jens Käste, apareció vestido de un modo más convencional, sin la falda escocesa que utiliza en algunos de sus directos y esta vez no hubo pistolas de agua para mojar al público ni otro tipo de excesos como en aquella caótica actuación de 2000 en la que algunos fans se subieron al escenario para cantar con Jens algunos de sus temas en mitad de una pseudobatalla de agua con las mencionadas pistolitas.

El concierto de 2004 se inició con su clásico 'Tragic Hero' con el siempre frenético y pintarrajeado Björn Böttcher, que acostumbra iniciar los conciertos mirando fijamente al público en una especie de extraño trance de estatismo. A partir de ahí el repertorio, o al menos a eso nos sonó, se centró en sus últimos cds pero el sonido fue bastante deficiente y, de nuevo, Funker Vogt nos volvieron a defraudar en directo. Quizás en una sala más pequeña su calidad mejore, pero eso no lo sabremos hasta posteriores ediciones del WGT.

Tras una media hora de descanso que, por otra parte, se agradece de veras para recargar las pilas y airearse un poco los oídos, llegaron los suecos Covenant, con el inconfundible rubio Eskil Simonsson en primer término. Este grupo no habían vuelto al festival desde aquel catastrófico 2000, y en aquel año habían tocado en la sala gemela del Agra, ahora ocupada por los stands de merchandising. Si en aquel directo el sonido fue malo, malísimo, en este de 2004 al menos mejoró algo, pero su concierto tampoco fue para echar las campanas al vuelo. Aunque pueda sonar un poco a pueblerino, su último directo en la Sala Caracol de Madrid sonó notoriamente mejor y la comparación, odiosa de por sí, es más que necesaria.

El repertorio fue prácticamente idéntico, centrado en su último 'Northern Light', aunque la iluminación y las proyecciones en la pantalla posterior crearon una buena sensación de estar ante un directo especial. Así se fueron combinando proyecciones lentas con otras más dinámicas — según el tema — y con una especial atención para con las letras de las canciones, que fueron proyectadas en su mayoría, con mayor hincapié en temas como 'Invisible & Silent'. Otros temas que sonaron fueron 'Monochrome', con el que se abrió el concierto, 'We Stand Alone', 'We Want Revolution' o 'Bullet', sin olvidar, como no podía ser, su legendario 'Stalker'.

La pose del grupo fue un tanto más fría, al menos para lo que acostumbran este trío de suecos, y en especial Clash Nachmasson estaba demasiado tranquilo, abandonando en puntuales ocasiones su teclado. Para finalizar su concierto, con esa metáfora de que en la música lo importante son los instrumentos y de que las máquinas realmente no nos necesitan el grupo fue abandonando el escenario mientras las luces seguían despidiendo flashes y el público exigía los consabidos bises que, en este caso, no llegaron.

Estábamos ya cerca del ecuador del festival y, pasada la medianoche, llegaba al Agra otra de las bandas míticas de la escena electrónica y ruidosa: The Klinik. Era la segunda vez que actuaban los belgas en la WGT, y la ocasión anterior ¡fue el año pasado!; tan sólo han tenido que pasar doce ediciones para que por fin tocasen en este festival.

El recital de esta banda que, al igual que McCarthy de Nitzer Ebb se fue pero fue para quedarse, duró hora y cuarto y combinaron temas antiguos con cortes más modernos. La variación giró en torno a los ruidos industriales entremezclados con dark ambient, música electrónica extrema y un Dirk Ivens absolutamente imbuido y poseído por su música en estados de trance mientras los tonos lumínicos azules y naranjas nos contaban que estábamos en uno de esos conciertos para enmarcar... fue un directo para dejarse llevar, con una magia muy particular.

Entre las notas negativas de la jornada destacó la cancelación del concierto de Hekate, dentro del interesante programa del Haus Leipzig. La ubicuidad es limitada y no pudimos contemplar a bandas interesantes como Dwelling, Spiritual Front o Argine. A lo largo del día, en la sección de gothic metal actuaron Crematory y también nos perdimos a los mexicanos Veneno para las Hadas. Como conclusión del día sacamos que quien mucho abarca poco aprieta, pero que cualquier opción es buena dentro de la amplia oferta diaria de esta reunión gótica.

[Índice] # [Introducción] # [Viernes 28:MAY:04] # [Domingo 30:MAY:04] # [Lunes 31:MAY:04] # [Galerías] [ Domingo 30 de mayo - El día fuerte del festival ]

      Como suele ocurrir, el tiempo fue empeorando, hasta la intensa lluvia del lunes, pero el domingo amaneció claro, mas no caluroso. Decidimos regresar al Parkbühne, pero el programa de este acogedor emplazamiento ya no giraba en torno al gothic rock del día anterior, sino dedicado al futurepop y a la EBM. El cartel del domingo era extenso, unos pocos ¡50 conciertos!, así que optamos por ver los tres primeros del día en este parque.

Como aperitivo para lo que venía después empezamos a machacar los oídos con los alemanes Cyber Axis, un dúo que se convierte en trío en directo y que tiene una extraña progresión en su carrera discográfica, ya que tan solo han editado dos álbumes, el primero en 1995 y el segundo y último en 2003. El teclista tomaba el micro en varias ocasiones, para acompañar al entregado cantante principal, que no paraba de caminar y botar por el escenario. Mientras tanto el tercer componente, el guitarrista, se quedaba siempre en segundo plano aunque sus riffs, ciertamente, llamaban la atención.

La estética del grupo era abiertamente sencilla, con camisetas sin mangas, y ropa bastante cómoda para el cálido sol que reinaba en ese momento. Su actuación concluyó tras solo 30 minutos, si la memoria no nos falla, con una versión de un tema de Kilye Minogue y con buena aceptación por parte de los allí congregados que, sin ser pocos, no eran tampoco muchos.

En poco más de quince minutos saltaron al escenario una de las revelaciones de la electrónica de baile del último año: Rotersand. Con el inmenso Rasc al frente, destaparon el tarro de las esencias durante su breve, brevísimo concierto que finalizó con cierta polémica y discusiones entre el grupo y los organizadores. Pero empecemos por donde procede: el inicio. La introducción hasta la entrada del vocalista en escena duró un par de minutos, con el 'Almost Violent'. Las primeros versos en la voz de Rascal sonaron demasiado flojos, pero rápidamente se metió en el papel y el público reaccionó con prontitud a la llamada de ánimo del cantante del grupo alemán. Con el primer tema se había creado la suficiente expectación para seguirles con atención. Amén de los bailes y la energía demostrada por Rasc, que ahora cogía el micro, después saltaba, a continuación batía palmas...

Debemos hacer un breve inciso en esta crónica para recordar que el álbum debut de Rotersand, 'Truth Is Fanatic', es arrebatador y en directo la banda despliega un buen sonido que como mínimo les hace merecedores de la atención de cualquier amante de la electrónica oscura elegante y bien hecha. Posteriormente, llegaron otros temas de gran calidad, como el inconfundible 'Electronic World Transmission' pero en una adaptación diferente a la original del disco, y el fantástico 'Merging Oceans'.

No podía faltar tampoco el intrigante 'Social Distortion' con las voces pregrabadas (una pena porque deberían incorporarla a sus directos) de Sina Hübner, de Pzychobitch. Y un poco antes sonó otro absoluto "rompepiernas", 'Sonic Agony', una verdadera brutalidad en directo que hizo que el respetable allí congregado se moviera frenéticamente ante las percusiones y teclados de Gun y Krischan, los otros dos componentes de esta interesantísima formación. En algunos momentos Gun se puso el teclado en el costado y acompañó a Rascal a lo largo del escenario, mientras Krischan quedaba siempre en un discreto segundo término.

Este gran concierto dejó el sabor agridulce de ver, brevemente, a una banda contundente que terminó discutiendo, sin llegar al escándalo, con los organizadores ante la insistencia del público para que se interpretaran más canciones. Una pena que la rígida estructura alemana del festival no permitiera la excepción, pero el caso es que el propio Rasc pidió disculpas al público y el grupo se fue con cierta decepción en el cuerpo por no poder mostrar más temas.

A continuación vino otro breve descanso de esos que siempre vienen bien para reponer fuerzas y para que a un@ se le pongan los dientes largos en los stands de Cds y camisetas, todos con unos precios absolutamente económicos. Por fin pudimos ver a uno de los grupos que más ansiábamos de esta edición, Icon of Coil, con el inconfundible Andy al frente.

Para abrir boca se destaparon con un poderoso 'Remove / replace', precedido de una brevísima intro. En las primeras filas se podía contemplar a algunas gruppies entregadísimas al cantante, y no pararon de dar cierto colorido (o dolor de cabeza, según se mire) con su constante entrega y vociferio. La mayor parte de los cuarenta minutos del concierto estuvo centrada en el reciente lanzamiento del grupo noruego, 'Machine Are Us', y así sonó a continuación un 'Consumer' algo más relajado.

Icon Of Coil decidieron no quedarse ahí y se soltaron con un buenísimo 'Thrill Capsule', de su álbum previo 'The Soul Is In The Software'. Es maravilloso ver a cientos de personas brincando y aullando con este tema. Todo pintaba bien, los temas se iban sucediendo y el grupo se iba acomodando rápidamente a su entregada audiencia pero llegó lo que todos odiamos: fallos técnicos.

Fue en otro corte del 'The Soul Is In The Software', 'Access And Amplify'. La parte introductoria instrumental sonaba finísima, todo iba sobre ruedas y, de repente, el DAC o CD que llevaba los sonidos pregrabados empezó a saltar, las secuencias se perdieron y el grupo intentó volver marcha atrás a los pocos segundos. Nuevamente empezó el tema y volvía a sonar limpio, pero otra vez saltó todo por los aires y Andy y Sebastian Komor se quedaron mirando al otro teclista con cara de incredulidad. Christian Lund se quedó absolutamente pifiado, con cara de pasarlo verdaderamente mal y fue entonces cuando Andy decidió cantar el tema a capella, en una versión reducida y bastante aceptable. Resultaba una extrañísima coincidencia escuchar sin música frases como:

'And now you feel the pain is real
you got noone else to blame...'

El siguiente tema también tuvo algunos problemas pero, finalmente, todo el equipo volvió a sonar con propiedad y, de nuevo, sonaron más cortes del 'Machines Are Us', como la invitación dinámica del 'Sheltter', otro tema para encuadernar con tapas de oro, y una perfecta interpretación de Andy cuando canta aquello de: 'I can´t find sheltter in this world, i´m searching for another world where i´ll f-f-ff-fell safe'. Fabuloso, sin más. Otro tema del 'The Soul Is in The Software' fue un esplendoroso 'Love As Blood', con un vocalista pletórico, sudando la gota gorda y un público que aceptaba su servidumbre y adulación para con unos fantásticos Icon Of Coil. De ese álbum también se interpretó el 'Toys', con un excelente sonido, por cierto.

De nuevo, del 'Machines Are Us', sacaron brillo a pequeñas joyas, como un vibrante 'Existence In Progress', con un ya sudoroso Andy agarrado cual poseso a la botella de agua. Las imprecaciones al público eran constantes y las respuestas precisas, la comunicación artista-público funcionaba a la perfección, como pocas veces hemos podido ver en directo.

En parecida línea se interpretó el 'Dead Enough for Life', con el incansable cantante poniendo toda la carne en el asador y moviéndose frenéticamente por todo lo ancho del tablado. El clímax estaba cercano, aún no había llegado, eran poco más de las cinco de la tarde, el Sol era de justicia y la entrega era total por parte de todos. Solo quedaba rematar la faena... y así se hizo.

Recordar todos los temas del concierto nos es imposible, pero haciendo memoria casi apostaríamos que fue interpretado otro corte, posiblemente 'Android' o 'Sleep:less'. O quizás fueran ambos, ya es tarde para recordarlo. No obstante, de lo que estamos seguros al cien por cien fue del final de este memorable concierto, con un extra-agresivo 'Pursuit', un corte que recuerda en parte a los clásicos de Nitzer Ebb y que sirvió para poner punto y final a nuestra visita al Parkbühne ese domingo....

¡Ah!, claro, se nos olvidaba reseñar que en ese tema Andy se bajó del escenario y en el hueco entre éste y el público se dedicó a corretear cual maníaco, cediendo el micrófono a algunos espectadores. Justo antes de terminar el tema subió de nuevo y siguió animando y arengando al público. El ritmo vertiginoso y las duras percusiones de esta canción suenan descomunales en directo, es un corte de riesgo, con paradas y que en vivo entra directamente en el cerebro, seduce, mata y machaca hasta las últimas neuronas para convertirnos en simples despojos a las órdenes de las mentes perversas de los noruegos Icon Of Coil.

Con esta sensación de euforia decidimos acercarnos de nuevo al Agra, centro neurálgico de la Treffen, donde se recibía con especial ansiedad a The Crüxshadows. No es la primera vez que los estadounidenses de Dancing Ferret se dejaban caer por la WGT pues dos años antes tuvieron su correspondiente bautizo ante las masas. La expectación de ver a esta banda en 2004 era mucho mayor, habida cuenta que sus constantes visitas por Europa han ido calando hondo y el grupo se vio amablemente acosado por la prensa y los fans durante gran parte del festival.

Pero volvamos a lo que es realmente es reseñable, su directo. The Crüxshadows pusieron en marcha un espectáculo vigoroso y agotador, con su peculiar visión de la música oscura en la que combinan electrónica y violines junto a la peculiarísima voz del cantante. La banda dio rienda suelta a ese afán de Rogue por moverse, bailar, apelar al espectador y hacerle partícipe del show, compartiendo protagonismo con la simpática violinista del grupo, Rachel McDonnell.

No obstante, el "pero" a este sensacional concierto se encontraba en la disposición del escenario, que dejó a muchos sin poder ver nada de lo que ocurría, una pérdida irrecuperable en este tipo de conciertos, y más con este grupo. El Agra es inmenso, como ya hemos recordado en algunas parte de este artículo... pero eso no quita para que su capacidad de acoger público sea limitada. Es una pena, pero hay que mencionar también los desaciertos de este tipo por parte de la organización.

Antes de hacer nuevamente uso de nuestra personal ubicuidad, decidimos seguir en este gigantesco hogar de conciertos y ver a un grupo de los míticos, que merece la aceptación de la gran masa y no solo de unos pocos "carrozas" de la escena. A los sonidos que se mueven en un entorno afterpunk, les llegó esa misma noche el turno, en el mismo lugar, a pesar de haberles precedido la noche anterior la electrónica más comercial de la escena. Sex Gang Children no tuvieron la técnica consigo y los problemas de sonido hicieron que Andi, un artista complejo e indescriptible, se saltase el protocolo y comenzase a poner en marcha lo que una minoría esperaba inquieta.

Resulta asombroso cómo esta formación no deja indiferente. Para bien o para mal, la banda tiene un sentido tan singular de entender la música que provocan reacciones totalmente opuestas. Y esta diferencia hace de Sex Gang Children una de las formaciones más representativas de la rama punk del gótico, a pesar de que quienes clausuraban el programa del Agra fuese la legendaria Anne Clark junto a David Harrow.

Por cierto que al día siguiente Andi volvía a actuar en directo, pero esta vez en acústico y en la iglesia Thomaskirche Leipzig. Seguro que volvemos a verle, ya que en los últimos cinco años ha visitado tres veces la WGT.

Una de las experiencias más recomendables y maravillosas de la WGT consiste en pasar la tarde encerrado en un emplazamiento y presenciar del tirón todo el programa proyectado. El domingo era un día complicado, ya que entre el medio centenar de opciones destacaban los programas de la Cold Meat Industry, por un lado, y la sección dedicada a la casa de discos Blackrain y su factoría Noitekk.

Decidimos optar por la segunda opción y retorcer nuestros oídos con la versión rítmica del industrial. Lo sabroso de este tipo de asuntos es que, a pesar del cansancio acumulado, de haber comido poco y apenas haber pegado ojo, no hay empacho posible. Es decir, una vez metido en el maremagnum del festival y siempre que la prioridad sean la música, nunca es suficiente, ¡siempre se quiere más!

Por lo tanto, nos metimos entre pecho y espalda seis conciertos en el Haus Leipzig, un local de tamaño medio que siempre queda colapsado, de modo que una vez que entras lo más recomendable es no salir pues se corre el peligro de quedarse uno fuera y no ver a los grupos deseados. El otro "pero" de la sala es que, al menos según nuestra propia experiencia, es un emplazamiento exquisito para los conciertos de dark folk, por su disposición y acústica, mientras que en la tanda de electrónica la tónica habitual fue un sonido difuso y excesivamente distorsionado.

El programa había dado comienzo con Hioctan y Killing Ophelia pero, por suerte o por desgracia, no llegamos a verles. Sí pudimos asistir, sin embargo, al escueto recital de poco más de media hora de Tactical Sekt. El dúo anglo-alemán formado por Anthony y Beam se hace acompañar en sus directos por Marco como teclista. ¿Y quién es el tal Marco? Pues nada más y nada menos que el máximo responsable del sello Noitekk.

Los temas que interpretaron fueron una mezcla del 'Genecitide' y del 'Burn Process', con un Anthony muy entregado en su papel de cantante, haciendo posturas diversas y animando al público a que cantara sus canciones. Del mismo modo no paró de acercarse al resto del grupo para que siguieran poniendo todo su ímpetu en una media hora de EBM intenso que anunciaba lo que vendría a continuación...

Para nuestra desgracia personal les siguieron Cyborg Attack, un grupo alemán que hasta la fecha he editado todas sus producciones en Noitekk. Era la segunda vez que actuaban en la WGT y nos volvieron a decepcionar. La primera ocasión que pudimos verles fue en la extraña edición de 2000, cuando aún no habían fichado por ningún sello y aquel directo fue más bien flojito.

Cuatro años después volvían al escenario para presentar su 'Blutgeld'. Todo el grupo le echó ganas al asunto, pero al menos a nosotros sus temas no nos calaron hondo y, a pesar de su entrega, fue un concierto con más pena que gloria. Como aspecto positivo sí nos gustaron las proyecciones, basadas en la película 'Metropolis' y, dentro de un límite, los temas interpretados al menos poseían cierta variedad. También se agradece que hayan eliminado de su repertorio las voces metaleras, algo que se agradece porque la combinación no era, precisamente, la más afortunada. Esperemos que a la tercera vaya la vencida y nos convenza más este trío teutón.

Eran las ocho de la tarde, estábamos en el mitad de la oferta sonora de Black Rain / Noitekk e intentar salir a tomar el aire fuera del Haus Leipzig era garantía segura de no volver a entrar debido a la cola de personas que se estaba formando. Con puntualidad salieron al escenario otro trío de alemanes, que repetían también participación en el festival.

Hablamos de Davantage, que en sus cuarenta minutos de directo se centraron en su reciente 'Broken influences // Remnant'. Las comparaciones, siempre odiosas, con el concierto anterior sitúan a Davantage por encima de Cybor Attack, pero, sin embargo, su concierto no caló tan hondo como la siguiente parte del menú que contenía, a fin de cuentas, los platos fuertes de la jornada: Aslan Faction, Grendel y Feindflug.

Sobre su actuación podemos destacar especialmente las imágenes proyectadas que les acompañaron, aunque como suele ocurrir con muchos grupos, quizás demasiados... la calidad del directo se aleja demasiado del excelente trabajo de sus temas de estudio, como en el excelente 'Faceless Faker'.

Las horas pasaban y los ánimos se iban caldeando. El mejor de los postres era, sin duda, Feindflug, y las camisetas, chalecos y camisas con el nombre del grupo alemán eran las más numerosas... pero ahí estaban a las nueve en punto el dúo inglés Aslan Faction.

No es ningún misterio decir que su sonido es parecido, quizás demasiado, a los temas clásicos de Suicide Commando, aunque la distancia a día de hoy entre ambas bandas es relativamente grande. Ya que hablamos de similitudes no está de más reseñar que sobre el escenario el aspecto físico del cantante de Aslan Faction era muy similar al vocalista de Tactical Sekt y cualquiera que se hubiera ausentado y no conociera los grupos pensaría que era el mismo cantante que repetía concierto con unos acompañantes distintos.

Efectivamente así fue, el mismo vocalista pero en dos grupos diferentes.

Aunque más que la voz lo que nos gustó fueron los bombos, con un compacto percusionista que no concedió descanso a las baquetas y menos aún a los oídos de los cientos de congregados. Éstos vitorearon y animaron sin cesar a la banda durante los casi tres cuartos de hora de directo, y el grupo les respondió con un directo solo apto para amantes de los ritmos agresivos y la electrónica desgarrada.

Tras un breve descanso, de nuevo, de poco más de veinte minutos, saltó al ring [VLRK], cabeza pensante del proyecto holandés [Grendel]. El concierto de este año fue absolutamente diferente, tanto en cuanto al emplazamiento como en convocatoria de público. Corría el año 2000 y a las 4 de la tarde, justo antes de la intervención de los malagueños Culture Kultür. Por aquel entonces un desconocido [VLRK] (es decir, Jos) tocaba en un Agra semivacío, con poco más de 400 personas y acompañado del teclista [FLRS]. Grendel acababa de fichar recientemente por Noitekk y ver a alguien con una camiseta del grupo era tarea imposible. De hecho, ¡para aquella edición el grupo tan sólo había llevado 10 sudaderas!

Pero este año fue todo absolutamente diferente. En primer lugar, la hora del concierto y la posición en el cartel de la noche. [Grendel] eran los penúltimos en actuar y volvían a hacerlo ante unos cuantos cientos de espectadores. Pero ahora ya no eran simples curiosos, sino verdaderos fans que vestían toda suerte de sudaderas y camisetas con el romboide logo del grupo. En los teclados [4NIT4] recibía el bautizo de las masas y empezaban las primeras notas introductorias. A los pocos segundos aparecía, entre el humo, un [VLRK] absolutamente en su papel de predicador para empezar con su 'I Crucify You'.

Aunque de nuevo debamos decir que el sonido no era el mejor de los posibles y se perdían en el aire los matices que encierran sus temas, [Grendel] fue sacándole brillo a su repertorio con el fantástico 'Construct Constriction', 'Guilt By Association' y el demoledor 'Pax Psychosis'.

[VLRK] ofrecía el micrófono a la audiencia cuando llegaba el estribillo de las canciones aunque, a veces, la distorsión era excesiva y difícilmente se podían separar la voz de la música. En una posición secundaria, [4NIT4] seguía concentrada mientras la niebla envolvía su figura. Siguieron creando temas, tanto del 'Prescription : Mecidide', así como de su previo 'Inhumane Amusement'.

Vestido con una camiseta de Spetsnaz, [VLRK] se quedaba inmóvil en algunos momentos y dirigía su mano izquierda para ponerla tras la oreja y dar a entender, así, al publico que necesitaba una respuesta más fuerte por parte de los enfervorizados seguidores. Fueron cayendo durante el resto del directo otros temas como 'Social Distortion', 'Rotting Garden' y 'Fatal Flaws' y alguno más antiguo, como el fantástico 'Strangers'.

El vapuleo al que voluntariamente nos habíamos sometido en pleno uso de nuestra ubicuidad estaba a punto de concluir. Eran las once de la noche y tras hacer la preceptiva visita al puesto de camisetas era un buen momento para coger el mejor de los sitios y asistir al fabuloso concierto de Feindflug. El sonido fue cualitativamente mejor que en los directos anteriores. La expectación, como ya hemos dicho, era bastante grande y el grupo germano supo explotarlo con un escenario repleto de maquinarias, instrumentos y atrrezzos militares.

Así, al inicio del concierto se fue haciendo la luz, con un levísimo tono blanco, para ir mostrando una red militar que envolvía a todos los instrumentos, y justo en mitad del escenario.. ¡un cañón antiaéreo! Sonaron las alarmas, el bombardeo era inminente y uno de los componentes se subió al antiaéreo mientras sonaba el tema introductorio. Cuando se apagaron las sirenas entró el grupo sobre el escenario para mostrar la potencia de su música industrial y demoledora como pocas.

Así, empezaron a sonar temazos como 'Glaubenskrieg' y 'Blutorgel' de su álbum 'Hirnschlacht'. El guitarra, el batería, el teclista... todos mostraban una estética militar antigua, y algunos de ellos iban maquillados con manchas de sangre por diversas partes de sus cuerpos. Sin ánimo de desmerecer a los grupos anteriores, se agradeció un concierto sin voces agresivas que, por su excesiva distorsión y el deficiente sonido de la sala, podían acabar resultando cargantes.

Los Feindflug también interpretaron cortes como 'Kalte Unschuld' y el frenético 'Menschenjagd', con unas percusiones y guitarras muy efectivas, atronadoras y — por qué no decirlo — brutales. La concepción de Feindflug en directo se podría denominar con la expresión "directo al grano", aunque algunos temas tienen la consabida parte introductoria estos alemanes sirven la música cruda, sin aderezos ni pérdidas de tono u otras florituras que no llevan a ninguna parte. Si quieres verdadero ritmo, despedazarte por dentro del gusto, Feindflug es una buena opción. Y en directo, más.

El recital concluyó con su conocido 'Stukas im Vissier' para cerrar el concierto como empezó, bombardeándonos. No obstante, también habría que destacar otras joyas que mostraron en los intensos 60 minutos de concierto, como el breve 'NSD', el abrasivo 'Kahle Bedrohung' y un fantástico 'Lagerhaft' que fue de lo mejor de la noche y, por qué no decirlo, de lo más selecto de toda la WGT de 2004.

Y de lo que pudimos ver a lo que nos perdimos. Nunca sabremos si las elecciones fueron las mejores, pero ese día nuestros oídos pasaron por alto grupos de la Cold Meat Industry como In Slaughter Natives o Deutsch Nepal, así como los conciertos en el Parkbühne de Armageddon Dildos o In Strict Confidence, entre otros. Del mismo modo no fuimos parte de los afortunados que estuvieron en el Haus Auensee para ver a Diorama, Melotron, De Vision...

Para variar un poco concluimos la noche esta vez en un lugar diferente del Moritzbastei. Si obligado es acudir a este local situado en unas antiguas catacumbas no está de más recomendar la asistencia a las fantásticas sesiones que todas las noches del festival se realizan en el Darkflower, un local estable en Leipzig que cuenta a lo largo del festival con Djs internacionales, desde Suiza y Bélgica a Israel pasando por Alemania y terminando en España, ya que el dj barcelonés Die-6 pinchaba la noche siguiente.

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      Tan sólo quedan 24 horas de utopía oscura y el cansancio está presente, quizás demasiado. El lunes, más que el viernes es, en nuestra opinión, el día dedicado para los verdaderos fanáticos de la música... El domingo muchos asistentes abandonan el festival y el lunes se cuenta siempre con menores asistencias, pero con un público más entregado. De otro modo no se entiende que, tras estar machacándose los oídos sin descanso durante 72 horas, aún se encuentre un@ dispuest@ a echar el resto.

Por casualidades del destino el lunes actuaban los cuatro participantes españoles de esta XIIIª Edición. En el Werk II intervendrían Dioxyde y Allied Vision, mientras que casi a la misma hora que estos últimos actuaba Shorai en el Haus Auensee, y en este mismo emplazamiento concluiría la representación patria con el directo de Projecto Mirage. A pesar de nuestra capacidad de estar en varios sitios al mismo tiempo, nos quedamos sin ver el directo de los bilbaínos Allied Vision que contó con problemas técnicos al comienzo pero que fueron resueltos con prontitud por parte de la eficaz organización que en breves instantes dispuso para la banda una mesa idéntica a la que usan en sus directos.

Eso ocurrió poco antes de las seis de la tarde y por aquel entonces ya estábamos cruzando media ciudad para llegar al Haus Auensee y ver a Shorai. No obstante, nos estamos adelantando, ya que lo primero que vimos ese día fue el "higiénico" concierto a cargo de los madrileños Dioxyde. Tras la separación entre Marcos y Carlos el grupo contaba con nuevo teclista para los directos y era la primera vez que participaban en el festival alemán.

Decimos 'higiénico' porque las primeros vapuleos electrónicos de los españoles nos sirvieron para quitarnos la resaca del día anterior, el sonido era saludablemente más limpio y Marcos apareció vestido con chaleco y con guantes de látex blanco... Al principio su voz sonaba débil pero poco a poco fue cogiéndole la medida al escenario y, por suerte, la calidad acústica era mejor que en otros conciertos que ya habíamos visto desde el viernes.

A esta altura del evento cualquier bípedo que se precie estará un tanto descolocado y el qué tocaron y dejaron de interpretar cada grupo es tarea imposible de recordar. No obstante, durante la breve media hora de concierto el repertorio estuvo centrado en su cedé debut, 'Torschluesspanik', trabajo, por otra parte, que llegó a estar en el top10 de las listas alternativas alemanas. Así fueron sonando algunos temas como 'Scent Of Flesh', con impactantes imágenes y mensajes de fondo... y el público fue creciendo en número y entrega a lo largo de la actuación, hasta llegar al éxtasis al final del concierto.

Pero aún no revelaremos esta sorpresa, todavía no. El tema homónimo del disco también sonó y en el repertorio se presentaron algunas canciones nuevas de próximos lanzamientos del grupo. Fue un placer escuchar los mejores temas de Dioxyde, como el memorable 'Days Of Decay', 'Panzerfaust' y el inmenso 'Primary Structures', absolutamente recomendable para cualquier oído ávido de música de calidad y que no haga ascos a la electrónica (c)ruda.

El tiempo pasaba deprisa, pero lo mejor fue el colofón. Cuando nadie lo esperaba de repente subió al escenario un segundo cantante, vestido como los componentes de Dioxyde con una camiseta del grupo. Un tipo alto, desgarbado, pasada la treintena, con gafas de sol.... no era otro que Johan Van Roy, responsable de Suicide Commando y padrino en la escena de los madrileños.

Interpretó un potentísimo 'Love Breed Suicide' junto a Marcos, quien se quedó un poco de lado para cederle todo el protagonismo. El concierto concluyó con vítores por parte de todo bicho viviente, fue una escena para recordar, más aún para los propios Dioxyde ya que Van Roy acabó aplaudiendo y pidiendo la mayor de las ovaciones para Marcos.

Rápidamente, y en mitad de una incesante lluvia nos aupamos al tranvía que tenía que llevarnos durante casi 45 minutos al otro extremo de Leipzig. Para los que aún no hayan estado en la WGT no está de más decir que el transporte es gratuito con la entrada del festival, y que la combinación de tranvías es, por lo general, muy eficaz, aunque algunos escenarios están situados en el extrarradio y, por lo tanto, hay que armarse de paciencia hasta conseguir llegar al destino elegido.

Una de nuestras últimas paradas era el recóndito Haus Auensee, donde intervenía el también madrileño Shorai, poco antes de las cinco de la tarde. En primer lugar debemos destacar que aunque la electrónica que íbamos a escuchar era principalmente pregrabada y que en esto del directo tampoco es que haya mucha trampa ni cartón, la calidad del sonido y la imagen de las instalaciones nos arrebataron. Es decir, Haus Auensee tenía la estética y lo más importante, la acústica perfecta para los conciertos de industrial, power electronics, rythm noise y todos los palabros que queráis imaginar para definir la electrónica — mayormente instrumental — más agresiva.

Shorai es un proyecto unipersonal procedente de Madrid que edita sus trabajos a través de la factoría alemana Hands Productions. Precisamente, de este sello y de Out Of Line versaba el programa y el español fue el segundo grupo en intervenir tras Punch Inc., banda que desconocemos y a la que no tuvimos la oportunidad de ver.

Sobre Shorai puede decirse que realizó un set vibrante, de nuevo de tan solo treinta minutos, y con un regusto, por lo menos así lo entendimos nosotros, a drum n bass mezclado con percursiones industriales duras pero no agotadoras. El trabajo del único componente del grupo fue meritorio y fue seguido con mucha atención desde la primera fila por parte de sus compatriotas Paco y Alicia, miembros de Projecto Mirage.

La única pega a este grupo del que no conocíamos ningún tema pero que agradó a las aproximadamente 250 personas allí congregadas, fue el excesivo estatismo del único componente de Shorai, aunque hay que decir que al final elevó los brazos e increpó a la audiencia para que se entregraran aún si cabe un poco más. Del mismo modo la parte gráfica de las proyecciones emitidas en la pantalla posterior al escenario era vibrante y muy resultona.

Una de las gratas experiencias del Haus Auensee fue que, al ser unas instalaciones apartadas del núcleo del festival y, precisamente, dedicadas a un género minoritario dentro de la música oscura, la presencia de público era la justa: no había colas para entrar, y ni siquiera en las primeras filas había los típicos apretones de otros conciertos. Del mismo modo, es nuestra obligación destacar los fantásticos alrededores del emplazamiento, con unas increíbles vistas a un lago que aportaban el descaso y disfrute necesario entre tanto vatio de luz y sonido.

Tras una breve huida reintroducimos nuestra mente y cuerpo en la sala de conciertos y nos quedamos durante media hora con la boca abierta: estábamos ante uno de los mejores directos ya no sólo de todo el macrofestival, sino de nuestra experiencia vital. Los alemanes Soman tan sólo tocaron treinta minutos, pero el recuerdo de este concierto perdurará en la mente de muchos porque fue una verdadera descarga de energía. Curiosamente, según nos explicaron algunas personas que habían podido verles en la WGT de 2003 su repertorio fue casi idéntico, pero el caso es que si tuviéramos que elegir entre todos los conciertos que pudimos contemplar este año el directo de Soman estaría entre los tres mejores, sin ningún género de dudas.

La lección magistral de electrónica oscura se inició con un Kolja Trelle al teclado envuelto en tenues iluminaciones grises y azules y con proyecciones en la pantalla anunciando las próximas actuaciones del grupo. El nombre de Soman va creciendo a pasos agigantados y a pesar de contar hasta la fecha con un único álbum ('Sound Pressure'), con Out Of Line, su participación consecutiva en la WGT y el bautizo este 2004 en el M´era Luna de Hildesheim dejan claro que ya no son unos meros desconocidos.

Obviamente, las canciones interpretadas pertenecían al álbum debut, aunque se presentaron al público un par de cortes de su nuevo EP, titulado 'Revenge'. Ese fue el colofón del concierto, sobre el que volveremos unos párrafos más abajo. Como decíamos, Kolja salió al escenario y desde una esquina, demasiado alejado del público empezó a descargar oleadas de sensaciones con cortes que nos hicieron sangrar del gusto, como 'PI-Drum' o el 'Innocence', con un sabor característico a ciertas canciones de Imminent (léanse las atmósferas del 'Lost Highway 45', por ejemplo).

El calvo joyero fue enseñando su muestrario de rubíes y diamantes, con un impactante 'Four Voice', pero lo mejor estaba por llegar... Hacia el tercer o cuarto tema, no es fácil de recordar, surgió la figura de Susanne. Se posicionó en mitad de la escena y todos nos quedamos esperando su intervención. Pero, curiosamente, no llevaba ningún micrófono ni tenía cerca ningún instrumento musical. Durante su intervención simple y llanamente se dedicó a bailar, como si de una go-go se tratara.

Aun así, esta comparación, aunque somos nosotros quien la hacemos, nos parece odiosa, ya que Susanne ni bailaba sensualmente (bueno, algo así) ni lascivamente. Su labor era interpelar al público y a cada subida de volumen y cambio de ritmos en las canciones pegaba curiosos gritos y se contoneaba, batía palmas y fijaba su vista en determinadas zonas de la audiencia que no se entregaban al grupo como la ocasión requería... sin dejar de sonreír en ningún momento. Vestida entera de vinilo con un mini-pantalón, una chaqueta blanca abierta, corbata, bikini y hasta calentadores de vinilo, Susanne no cesó de imprecar a los asistentes y entrar en estados de pseudotrance mientras eran fustigados sus oídos (y los nuestros) por el maestro de ceremonias, Kolja.

Si vibrante y efectivo fue la ejecución del 'Seven' más trepidante fue la intrepretación del 'Desert', un excelente corte que muestra la fusión de electro, noise, techno y ritmos industriales por parte de este dúo... Pero lo mejor aún no se había producido y, como decíamos en el caso de Icon of Coil con su 'Pursuit' del día anterior, Soman se destapó con un tridente infernal de temas que hicieron que la sala estuviera a punto de venirse abajo (es una metáfora, no se asusten...).

Aunque no recordamos el orden de los temas, Soman dio a entender que con estas tres canciones, ya sea en directo o en estudio, se meten a cualquier hijo de vecino en el bolsillo. Se quedaron con nuestra alma, nuestra ilusión y si hiciera falta nos convertiríamos en fieles esbirros con tal de prolongar su eufórico directo. Pero nos estamos yendo por las ramas. Sonó el technoide 'Fly', cinco minutos de intensa distorsión con las paradas de ritmo en su justo momento, manipulando el encefalograma del personal mientras las electrificantes melodías se apoderan del riego sanguíneo y paralizan el entendimiento para acabar convirtiéndonos en mecánicas máquinas danzantes.

Los gritos y seducciones de Susanne ya nos habían atrapado, pero llegó el turno de nuevas voces interiores, un lejano "Shut Up!, You´re not his mother, She´s not your mother..." y nos estrellamos contra el suelo. Sonaba un limpio y claro 'Divine', más de seis minutos de cristales rotos, distorsiones en la jerarquía de nuestras prioridades animales, energía pura en dos palabras... Born me gore(¿?) La animadora no paraba de moverse en un estado de neohisteria compulsiva, todo el público estaba atacado y los más tímidos habían abandonado las últimas filas para acercarse a vibrar con la masa. El clímax había comenzado y, aunque todos sabíamos que sería breve, no dejó de ser profundo y total.

Nos quedamos sin palabras para definir el estado cercano a la locura provocado por Soman. El límite aún no había sido sobrepasado, tuvo que llegar la versión en directo de 'Pan Tau II' para descubrir que es un grupo llamado a ser —si consiguen repetir discazos como el 'Sound Pressure'— uno de los baluartes de la electrónica oscura en general. El toque techno y abiertamente maquinero de este corte provoca que al ser interpretado en vivo todos los presentes entren en un estado de sanísimo reparto de impulsos de locura, de fragmentaciones de cerebro para formar parte de una masa incapaz de obviar los estímulos producidos por este grandioso tema. De fondo se proyectaba continuamente el lema "Soman featuring..", imágenes de teclados, mesas de mezclas y otro tipo de fotografías y montajes de parecido perfil.

Para finalizar su actuación Kolja presentó a Lahannya, cantante procedente de Londres que actuaba, precisamente, por primera vez con Soman en directo. El tema que intrepretó la escultural vocalista fue el 'Tearz', recogido en el nuevo EP titulado 'Revenge'. Mientras tanto, Susanne se retiró a una esquina del escenario, donde quedó recostada. Aunque la canción en sí no estuvo mal, se nos hizo un tanto extraño escuchar una canción de medio tiempo con voz tras la descarga eléctrica que había sacudido cada centímetro de nuestra piel.

Con este buen sabor de boca esperábamos con impaciencia el resto de conciertos, y el siguiente grupo en participar eran Schuldt, una banda también germana de la que no teníamos ninguna referencia. En esta ocasión debemos decir que la organización del festival debería tomar buena nota para años siguientes, porque el repertorio de esta formación era más rockero (podría decirse que rock industrial, pero seríamos hasta generosos) y sencillamente no pintaban nada en el programa del Haus Auensee del lunes.

Como cantante invitado estaba Myk Jung, vocalista de los sempiternos The Fair Sex, quien por cierto había estado en los conciertos anteriores atendiendo un stand de camisetas de Rotersand y de los propios The Fair Sex. Sin querer menospreciar la entrega de Jung y el resto de músicos, solo podemos decir que fue un insoportable directo, que en otro momento y sala no nos habría importado ver, pero que tras el subidón producido por Soman dejó nuestro ánimo por los suelos. Y no fuimos los únicos porque la desbandada de público fue más que generalizada y quedaron no más de un centenar de personas mirando con cierto aire de indiferencia las evoluciones de Schuldt.

A las 19.30 horas subieron al escenario Xotox quienes, a diferencia de sus predecesores, no portaban guitarras, bajos ni baterías convencionales. Como este dúo (también teutón, para variar) gusta de autodefinirse, Xotox hacen música cyberindustrial para gente hiperactiva.

Con sus preceptivos Roland y Yamaha el grupo lleva a cabo una mezcla de hard electronics con sus correspondientes toques industriales. Su actuación supuso un reclamo para las ovejas perdidas (más bien huidas) tras el descoloque general y Xotox destapó un buen repertorio que, aunque gustó, no calaría tan hondo como los grupos que vendrían a continuación.

No podemos olvidarnos del incesante chorreo de luces y proyecciones en la pantalla posterior, que eran acordes con los ritmos frenéticos emitidos por Andreas David y compañía. Como nota curiosa podemos decir que el símbolo del grupo, la característica X con su personal tipografía invadía el escenario, cubría los instrumentos y era emitida en diversos formatos, tamaños y colores en la pantalla. No solo eso, el público estaba poblado de camisetas y en el stand del sello volaron rápidamente las s expuestas, lo que da buena idea del seguimiento que hay en Alemania hacia este grupo.

Basta de electrónica y ritmos agresivos, al menos durante un suspiro. Mientras teníamos oído y medio puesto en la música extrema y ruidosa del Haus Auensee la otra oreja que nos quedaba por estas alturas del festival la enfocamos, de nuevo, hacia el Parkbühne. De todas las bandas que ese día estaban previstas, Antiworld y Mephisto Waltz vencieron a las ganas que había por ver a otros como Mila Mar, que intervendrían a la misma hora, pero en el Agra.

En el caso de Antiworld, los estadounidenses, dieron un buen concierto de no más de cuarenta minutos a partir de las ocho de la tarde. Con una cuidada imagen punk, y un cantante aderezado con un curioso velo negro, gustaron, sobre todo a quienes están más cerca de este tipo de estilo que a los que nos podamos inclinar por el gótico más clásico.

Sin embargo, no hubo mejor manera de finalizar la Treffen, al menos en cuanto a música en directo se refiere dentro de la música de guitarras, que con Mephisto Waltz. Los también estadounidenses corroboraron con su intensa hora de canciones por qué son admirados desde hace tantos años... Se entregaron a unos espectadores ya agotados, pero con la suficiente energía como para no perder detalle de un concierto que quizás no vuelvan a repetir nunca, más aún si tenemos en cuenta que junto a la de este año su única participación fue en 2000 y la organización del festival ha demostrado con el paso de las ediciones que no es muy propensa a repetir con bandas del otro lado del Atlántico...

Pero volvamos al Haus Auensee porque fue allí donde realmente vimos los últimos conciertos. La fatiga acumulada, incrementada por el tipo de noise recurrente al que nos habíamos agarrado nos hizo deambular y preguntarnos si merecería la pena quedarnos hasta el fin de fiesta con Winterkälte o por el contrario ir al Agra, como otros años, para despedirnos de Leipzig con un potente directo de Corvus Corax.

Otra de las recomendaciones para los que nunca hayan ido a la WGT consiste en dejarse asesorar por el primero que pasa. Suena extraño, de hecho lo es, pero el factor buena suerte y la curiosidad a veces van de la mano y así nos encontramos con algunos españoles que nos recomendaron presenciar el directo de Winterkälte. Dicho y hecho, y fue una buenísima recomendación, porque la actuación del dúo teutón fue más que otra cosa admirable.

Pero, de nuevo, nos adelantamos, y no podemos pasar por alto a Projecto Mirage, el último grupo español en tomar parte. Recordamos la primera participación de Paco y Alicia en el festival. Corría el año 2000 y actuaron a media tarde dentro de la sección industrial de la Treffen en una sala que más bien parecía una zona de paso. Repitieron en 2002, y ahora, tras otro año sin tocar, volvían al escenario... pero como una banda que ha evolucionado y crecido en popularidad.

En los tres cuartos de hora de su intervención el dúo ibérico interpretó temas de su último 'Gas Alarm', con una mezcolanza de rythm noise con algunos toques electroclash por parte de Alicia en las voces. El sonido era, al igual que en el resto de actuaciones, bastante limpio y desde el principio hasta el final no dieron respiro a la audiencia. En la ocasión anterior que habíamos visto a los Projecto se había quedado Alicia tras las máquinas, pero en este concierto cogió un altavoz para distorsionar la voz e interpretar canciones como 'I Like Your Girlfriend' y, si estamos en lo cierto, 'Human Tax'.

No obstante, de lo que nos dicen nuestras neuronas a la hora de escribir este artículo la canción que más gustó al público, o esa es nuestra impresión, fue 'Pierce Ring', que si en el CD 'Gas Alarm' suena bien en directo lo hace aún mejor. Alicia, llegado el momento, se quitó la chaqueta que llevaba y siguió cantando, bailando y agitando a los cientos de personas allí congregadas mientras Paco seguía dando caña desde las mesas.

A lo largo de toda la tarde nos habíamos dejado llevar por conciertos que comunicaban sensaciones diversas, pero junto a los antes ya alabados y mencionados Soman, la verdadera locura se iba a desatar con los dos últimos directos. A las 21.30 horas era el turno de Kiew y, ciertamente, había gran expectación, ya que en su stand las camisetas con el símbolo del insecto no pasaban mucho tiempo dentro de las cajas... incluso pudimos ver a algunos miembros de otras bandas conversando animadamente con Andreas, vocalista del grupo. Tal fue el caso de la gente de Xotox y de Ronan Harris, de VNV Nation, quien posó gustoso para la prensa con una camiseta de Kiew.

Sobre este concierto podríamos extendernos en el espacio y en el tiempo, comentando detalles positivos y otros no tan interesantes. Lo que sí vamos a destacar es el hecho de que el grupo haya colgado en su página web (htttp://www.kiew.org) el listado completo de temas interpretados, así como una versión íntegra en mp3 del corte 'Tunnel', un detalle que muchos de sus fans que no pudieron acudir a la cita alemana agradecerán.

Lo que vimos y pudimos escuchar de Kiew no nos dejó indiferentes. Existen bandas de parecido calado pero con mejor repertorio, no hay duda, con verdaderos hits industriales, poderosos en sus ritmos y dinámica, algo de lo que quizás adolecen Kiew. Ahora bien, la gran paranoia organizada en sus conciertos les otorga como mínimo la atención de ver sus evoluciones en directo, porque se trata de un espectáculo original y muy trabajado.

Hablaremos primero de los temas tocados. Tras la intro de 'Anstaltsordnung' siguieron los ruidosos 'Heisse Silke' y 'Graograman'. Le siguieron el más tranquilo — es un decir — y reciente 'dcdisk'. El "Maestro de la Locura" —así se hace llamar— Andreas Thedens pasó varias veces al teclado, mientras que los "insannos" Matthias Kulcke y Stephan Thiemicke sacaban un par de guitarras para acompañarle...

El concierto evolucionaba y siguieron 'Nachtwache' y 'Harvey'. Y llegamos al momento más divertido del concierto, y quizás de toda la tarde. Andreas cambió completamente la cara, se quedó inmóvil y cayó de rodillas al suelo. El escenario estaba invadido por el humo y allí emergieron Matthias y Stephan vestidos con batas de loqueros para ponerle por la fuerza una camisa de ídem al vocalista del grupo. A la vez que le colocaban un dispositivo en la cabeza para simular un electroshock que lobotomizase al individuo en cuestión.

Sonaban las primeras notas de 'Zimmer 72', con unas introductorias voces femeninas que anunciaban que allí se estaba cociendo un guiso muy especial. Los ritmos, las percusiones, iban "in crescendo" y Andreas comenzaba a rebelarse, tras pasar unos instantes mirando al infinito con los ojos perdidos... El tema creció hasta que llegó el momento de la plena locura cuando el vocalista no para de gritar exaltado una palabra que sin ser "Destroy" en nuestros oídos sonaba así.

Ya no caminaba sino que corría, cual verdadero poseso. Y saltaba y saltaba... y ¡saltó del escenario! pero no sobre el público, sino que bajó primero a la zona de protección, saltó la valla y siguió revolucionando al público a lo largo y ancho de la inmensa nave industrial, con una mano atada a la espalda y la otra sosteniendo el micrófono mientras los asistentes contemplaban el espectáculo con una mezcla de asombro, estupefacción y una media sonrisa en sus bocas... Tras casi nueve minutos de desfase el concierto siguió con 'Anstalt', el ya mencionado 'Tunnel' y 'Feierabend in Kiew'. La actuación se cerró con 'Staub [flut mix]', una canción que rasga el oído y que provocará en muchos un aumento desmesurado del riego sanguíneo (para unos pocos será riesgo, seguro).

Se nos olvidaba mencionar la otra gran apuesta de Kiew para sus directos: las imágenes. Vamos a ver, que alguien nos explique qué hacen vídeos que recuerdan a Simon and Garfunkel como ambientación de sonidos agresivos. No solo eso, mezclemos esos flashes con insectos, marabuntas, primeros planos de ojos y el logo del insecto Kiew sobre un cepillo de dientes. Esto ya podría cuadrar más como "imaginería" musical del género que hablamos. Pero no, señor@s, no nos equivoquemos, a Kiew le encantan por encima de todo que estén bien presentes imágenes de niños en la escuela, padres balanceando a sus hijos en los columpios, escenas hogareñas bonitas, melosas y sedosas como en un mundo de pastel, algodón y golosinas.... Y encima Andreas tiene la desfachatez al final de algunos temas de decir: "¿qué, a que molan las imágenes? '¡si es que somos gente normal!"

En fin, ya nos quedaba cerrar este agotador Wave Gotik Treffen 2004 con la música más extrema de esta sección, en un show decididamente apto solo para los amantes de los sonidos más fieros, rudos, duros y ruidosos. Se presentaba el escenario vacío... o no, porque sobre él reposaba una inofensiva batería electrónica con innumerables platos...

Winterkälte subía al escenario, con Udo, máximo responsable de la factoría alemana Hands Productions, a los teclados. Por suerte para nuestros oídos el show duró solo una hora. Por desgracia, para nuestro gusto podrían haberlo prolongado unos pocos temas más, aparte de los dos extras que ejecutaron. Cuando decimos "por suerte" nos referimos al dolor posterior de oídos que había provocado la descarga brutal de decibelios, con un sonido duro e inmisericorde.

A veces con toques de drum and noise, Udo y compañía mostraron la distorsión más brutal de la noche, con un sonido que solo unos pocos podrán apreciar, porque hablamos de una propuesta extrema que no permite descansos. Fue un concierto crudo, sin ningún tipo de proyección visual y una iluminación basada en focos azules y repetitivos y cansinos flashes. La presencia de la batería electrónica era casi absoluta y demostraba que no todos los grupos tienen que llevarlo todo pregrabado, sino que en directo se puede sacar jugo a los instrumentos, independientemente del género musical del que hablemos.

A pesar del ruido generado, la comunicación entre el dúo funcionaba a la perfección y en diversos momentos el percusionista exhalaba gritos al público llegado el clímax en las canciones. Un buen ejemplo fue el 'Rebound', canción, entre otras, con la que Winterkälte volvieron a dejar claro en esta su ya cuarta participación en la Treffen que son verdaderas bestias de la electrónica más agresiva, llamadlo power electronics, rytmic noise o como os plazca...

El día había sido más que intenso, aunque nos perdimos otros conciertos de calidad como los de Stendal Blast y Plastic Noise Experience, en el Werk II, los de Naevus y Coil en Haus Leipzig, o el oficial colofón en el Agra a cargo de Corvus Corax. Acabamos el festival como lo empezamos, nos acercamos al Moritzbastei para disfrutar de las últimas sesiones de los djs y quedarnos con el mejor sabor de boca posible. Sobre el bajón que se produce cuando uno vuelve a casa tras una experiencia tan intensa no diremos nada.

Para terminar nuestro extenso artículo tan sólo nos queda agradecer a la organización el trato exquisito que dio a la prensa, así como dar las gracias a las bandas participantes porque en los conciertos que tuvimos la posibilidad de ver siempre hubo profesionalidad y seriedad. Y por supuesto te agradecemos a tí, lector, que hayas invertido parte de tu valioso tiempo para llegar hasta aquí. Si te apetece, ahora puedes visitar las galerías de artistas y público que ponemos a tu disposición. Que aproveche...

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[Galerías Wave Gotik Treffen 2004]

      A continuación tienes más de un centenar de fotos de los conciertos que hemos ido comentando a lo largo de esta crónica. Las imágenes están clasificadas en dos grandes bloques: artistas y público.

Las primeras se ordenan en una página separada para cada día. En cambio, las fotos de los asistentes contienen fotos variadas recogidas durante los cuatros días del festival.

Para tu facilidad te ofrecemos el siguiente menú y así podrás navegar y visionar todas las fotos que decidas seleccionar:

[Artistas]

[Viernes 28:MAY:04]
[Sábado 29:MAY:04]
[Domingo 30:MAY:04]
[Lunes 31:MAY:04]

[Público]

[Varios 1]
[Varios 2]

Si deseas hacer uso de alguna de las imágenes aquí recogidas te pedimos que, por favor, nos envíes un e-mail a nuestra cuenta de articulos@sonidobscuro.com

¡Gracias!

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Viernes [28:MAY:04]

[AMDUSCIA - Agra]
[GOTHMINISTER - Werk II]
[TERMINAL CHOICE - Werk II]

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Sábado [29:MAY:04]
[NORTHERN LITE - Agra]
[FIXMER & McCARTHY - Agra]
[DIVA DESTRUCTION - Parkbühne]
[FUNKER VOGT - Agra]
[CLAN OF XYMOX - Parkbühne]
[COVENANT - Agra]
[THE KLINIK - Agra]

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Domingo [30:MAY:04]
[CYBER AXIS- Parkbühne]
[ROTERSAND - Parkbühne]
[ICON OF COIL - Parkbühne]
[TACTICAL SEKT - Haus Leipzig]
[CYBORG ATTACK - Haus Leipzig]
[DAVANTAGE - Haus Leipzig]
[ASLAN FACTION - Haus Leipzig]
[THE CRÜXSHADOWS - Agra]
[GRENDEL - Haus Leipzig]
[FEINDFLUG - Haus Leipzig]
[ SEX GANG CHILDREN - Agra]

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Lunes [31:MAY:04]
[DIOXYDE - Werk II]
[SHORAI - Haus Auensee]
[SOMAN - Haus Auensee]
[SCHULDT - Haus Auensee]
[XOTOX - Haus Auensee]
[PROJECTO MIRAGE - Haus Auensee]
[MEPHISTO WALZ - Agra]
[KIEW - Haus Auensee]
[WINTERKÄLTE - Haus Auensee]

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Ambiente de la WGT (I) [27-31:MAY:04]

[Índice] # [Artistas 28:MAY:04] # [Artistas 29:MAY:04] # [Artistas 30:MAY:04] # [Artistas 31:MAY:04] # [Público 2] # [Index Galerías]

Ambiente de la WGT (II) [27-31:MAY:04]

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[Índice Artículo WGT 2004]

      Hemos pensando quequizás puedes perderte entre tanta página y te gustaría directamente leer las crónicas o ver las fotos de tus grupos favoritos que hayan actuado en este festival.

Por este motivo, y porque sin ningún género de dudas la Wave Gotik Treffen es el mayor festival oscuro, ponemos a tu disposición un índice pormenorizado de los contenidos que recoge nuestro artículo.

Para tu facilidad, señalamos por orden alfabético los recursos textuales y visuales de las bandas mencionadas durante la crónica*. Acceder a lo que te interesa es tan fácil como hacer un simple 'click'.

[Artistas]

Antiworld [Crónica]
Amduscia
[Crónica]
# [Galería]
Aslan Faction
[Crónica]
# [Galería]
Clan Of Xymox
[Crónica]
# [Galería]
Covenant
[Crónica]
# [Galería]
Cyber Axis
[Crónica] # [Galería]
Cyborg Attack
[Crónica] # [Galería]
Davantage
[Crónica]
# [Galería]
Dioxyde
[Crónica]
# [Galería]
Diva Destruction
[Crónica]
# [Galería]
Endraum
[Crónica]
Feindflug
[Crónica]
# [Galería]
Fixmer & McCarthy
[Crónica]
# [Galería]
Funker Vogt
[Crónica]
# [Galería]
Gothminister
[Crónica]
# [Galería]
[Grendel]
[Crónica]
# [Galería]
Icon Of Coil
[Crónica]
# [Galería]
Kiew
[Crónica]
# [Galería]
M. Sohn Trio
[Crónica]
Mephisto Walz
[Crónica]
# [Galería]
Northern Lite
[Crónica]
# [Galería]
Pink Turns Blue
[Crónica]
Projecto Mirage
[Crónica]
# [Galería]
Rotersand
[Crónica]
# [Galería]
Sangüis et Cinis
[Crónica]
Schuldt
[Crónica]
# [Galería]
Sex Gang Children
[Crónica]
# [Galería]
Shorai
[Crónica]
# [Galería]
Soman
[Crónica]
# [Galería]
Tactical Sekt
[Crónica] # [Galería]
Terminal Choice
[Crónica] # [Galería]
The Crüxshadows
[Crónica]
# [Galería]
The Klinik
[Crónica]
# [Galería]
Unheilig
[Crónica]
Xotox
[Crónica]
# [Galería]
Winterkälte
[Crónica]
# [Galería]

* Las bandas mencionadas son aquellas de las que pudimos ver todo o parte de su actuación.

[Crónicas]

[Introducción]
[Viernes 28:MAY:04]
[Sábado 29:MAY:04]
[Domingo 30:MAY:04]
[Lunes 31:MAY:04]

[Galerías]

[Index]
[Artistas 28:MAY:04]
[Artistas 29:MAY:04]
[Artistas 30:MAY:04]
[Artistas 31:MAY:04]
[Público 1]
[Público 2]

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