Brillig - 'The Plagiarist'
El sello Black Rain está extendiendo sus tentáculos –es decir, su oferta– más allá de la electrónica y el dark-folk de sus primeras referencias, metiéndose –de momento, sólo hasta la cintura– en las procelosas aguas de la música oscura de guitarras, o –al menos– orientada al público afín a las mismas. En este contexto, nos presenta “The Plagiarist”, el MCD que ha precedido al lanzamiento de “Mirror on the Wall”, el tercer largo –primero para Black Rain– de los australianos Brillig, que practican un pop oscuro con bastantes concesiones a la dark-wave –entendida ésta como género ómnibus de lo siniestro en el cabe casi todo–, y que los aficionados a las etiquetas podrían llegar meter en el saco –hasta ahora diminuto– del suicide-pop, ese género bastardo que practican Spiritual Front (según dicen ellos). Y la comparación con los italianos, a pesar de las más que evidentes diferencias en el plano vocal, no resulta en absoluto descabellada, pues en última instancia la propuesta musical de Brillig también tiene sus puntos fuertes en unas melodías luminosas retorcidas de forma perversa –en este caso, más bien perversamente juguetona y teatral–, acompañadas de unos estribillos con pegada fuerte que no llegan a caer en la machaconería mainstream.

Dicho lo anterior, lo cierto es que descubrir las influencias de Brillig puede ser tan complicado como extensas y variadas son tales influencias. Guitarras acústicas y eléctricas –muy lejos de resultar “pesadas”–, viola, teclados sinuosos, algún requiebro electrónico a base de caja de ritmos, y un acabado indudablemente “pop-rockero” hacen que podamos situarlos cerca de los temas más pop de The Cure, Love & Rockets, Placebo, Arcade Fire e, incluso, por momentos, cerca también de los temas más suaves del rock gótico sin aditivos. Sin embargo, la principal característica de Brillig se encuentra en la combinación de voces masculinas y femeninas. Por el lado masculino, desde el primer momento, las voces de Brillig recuerdan poderosamente al mejor Bowie, y les emparientan directamente con esa corriente andrógina del rock, en la que militan desde los citados Bowie o Placebo, y Suede, hasta, para hacernos una idea, London Alter Midnight. Y, por el lado femenino, el contrapunto misterioso y sensual, que goza, además, de una variedad de registros digna de la mismísima Monica Richards. Con tales comparaciones –siempre e inevitablemente incompletas– no se pretende rebajar la originalidad de Brillig, sino resaltar su carácter de banda ecléctica y sorprendente, que resultará muy del agrado de las mentes abiertas dispuestas a escuchar algo nuevo, aunque esté hecho con piezas antiguas ya conocidas por todos. Máxime, cuando la mezcla se completa con unas generosas dosis de teatralidad y épica, y con un evidente recurso, en lo estético, a la imaginería de Alicia en el País de las Maravillas (no en vano, puede rastrearse el origen del nombre del grupo en el Jabberwocky de Lewis Carroll).

Por lo que respecta a “The Plagiarist”, tarjeta de presentación de Brillig fuera del continente australiano, se abre con 'Truth or Dare? (radio edit)', tema incluido en el CD 'Mirror on the Wall', que condensa las influencias más cercanas al rock gótico clásico del grupo. El segundo tema, que da título al MCD y que también puede encontrarse en el largo editado por Black Rain, supone un cambio de registro notable, además de constituir el mejor ejemplo de la envidiable habilidad de Brillig para recombinar influencias, pues arranca de la mano del Bowie acústico pre-glam para devenir en un delicioso ejercicio de pop agridulce. 'Nihilist' es otro paso al frente, esta vez en forma de himno bailable: una de esas cancioncillas dulces y pegajosas que se te meten en la cabeza y te acompañan durante todo el día, y –a mi juicio– el mejor tema del MCD, mientras que 'Escher' nos muestra la faceta más electrónica de la banda. Estas dos últimas canciones del MCD se encuentran en el segundo LP de Brillig, 'Pterodactyls', publicado en 2003, y que algún sello debería rescatar con urgencia para disfrute del respetable. El video 'Followed (acoustic)', rodado en super 8, está extraído del MCD 'Finder Keepers, Loser Weepers' (2004), y muestra a la banda en un ambiente carnavalesco con un acabado bastante digno.

Nadie debe dejarse engañar por su título, “The Plagiarist” es un trabajo tremendamente original, que sirve de muestra del pasado y presente de Brillig, y que permite augurarles un futuro sin duda brillante.





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