Monica Richards - 'Infrawarrior'
Como una verdadera hija de Lilith, Monica Richards dedica su primer trabajo en solitario a la mujer desde todas perspectivas: la madre naturaleza, la opresión de la sociedad, la sensualidad, los mitos, la esclavitud de la edad, la muerte. Musicalmente, la que fuera vocalista de Strange Boutique y Faith and the Muse se decanta más por la búsqueda de una musicalidad sobre la temática de cada canción que la unidad del disco. Los temas difieren considerablemente entre sí, aunque naturalmente, están construidos sobre una misma línea sonora. Hay trabajos 'a capella', ritmos orientales, rock, música tribal, dark wave y ambient. Monica Richards es la protagonista del disco. Su búsqueda de la peculiaridad y la honestidad vocal sobre el deseo de la lírica hace a todos los temas próximos y accesibles, sin convertirse en un disco aburrido, demasiado frío o repetitivo.

'Infrawarrior' se abre con 'Gaia', un homenaje a las religiones primitivas, en que la feminidad es la figura principal. Se extiende a 'I am warrior', un cántico de sonidos tribales que recoge los nombres de las principales diosas protectoras de diversas religiones. 'Fell to regret' abre con la voz desnuda sobre una triste melodía que desemboca en sonidos orientales. Un sonido elegido expresamente: en un tema dedicado a la opresión que las religiones actuales de libro atan a las mujeres, el tema se rinde al sonido lleno de feminidad que en la actualidad representa una de las religiones más asfixiantes. 'In answer' mantiene el tono tribal, pero acelera la velocidad e introduce sonidos mucho más atmosféricos y oscuros, transportando el tema hacia el dark wave. 'Into my own' se ensombrece, presentando un tema lleno de misterio y seducción, a medio tiempo, con instrumentos de cuerda que arropan y arrullan la voz. 'The antler king' es un cántico que va 'in crescendo', y 'Sedna' un tema ritual, repetitivo y primitivo. 'The hunt' es una historia musicada, atmosférica, ambiental, densa y sombría que metamorfosea repentinamente en una nueva canción, con una voz poderosa que recita sobre la percusión; recordando, curiosamente, al estilo de Anne Clarke, Sara Noxx o incluso una Lydia Lunch en un momento spoken word. 'This is not a dream' es una corta incursión en un sonido mucho más sucio y macarra, con guiños a un rock distorsionado e industrial.

'Death is the ultimate woman' regresa al orientalismo en una estructura de dark wave sensual, llena de ira y con múltiples facetas que se van sucediendo sobre las melodías, las voces y los coros. 'Like animals' es una bella balada construida sólo sobre voces, haciendo que las atmósferas oscuras de 'The turnaway' destaquen más. La canción va creciendo poco a poco: entra la voz, susurrante y próxima, las melodías de sintetizador, la percusión, los cambios... hasta caer de nuevo en el silencio. Para cerrar 'A good thing' vuelve a presentar los ritmos rituales, pero el tema es uno de los más espontáneos del disco, con una melodía sencilla que aparece al principio, comedida y bella, llena de promesas en crecimiento y entra en un coro compacto, con guitarras, y bases digitales, pegadizas y bailables.

'We are the one' es el tema más rockero, y el que más difiere de los demás cortes de 'Infrawarrior'. Es, quizá el más simplista es el sonido, con un coro fácil y pegadizo. El mensaje que lleva está claro. El reloj de arena da la vuelta de nuevo, las ideas actuales están obsoletas, el cambio es inminente y debe llegar: el futuro pertenece a la mujer. A Monica Richards le pertenece el presente. .



Este artículo proviene de Sonidobscuro: Portal de Música Oscura en Castellano
http://www.sonidobscuro.com

La dirección de esta noticia es:
http://www.sonidobscuro.com/sections.php?op=viewarticle&artid=1568