Os ofrezco mi visión personal pero a la
vez investigadora de que como se realizó
Bloodflowers (último álbum de
estudio de
The Cure) ... una especie de “making
of”...
”Propuse a la banda un desafío, les dije: dejad un álbum tras vosotros
con lo mejor que puede hacer The Cure, y creo que lo
hemos conseguido” (
Robert Smith).
"Bloodflowers" significa un nuevo duelo y una nueva era,
tanto para continuar en la escena musical, como para completar y cerrar
la gran inmensidad creada por The Cure. Más de
veinte años de existencia y otra veintena de discos, avalan al grupo
de culto más famoso del mundo, toda una contradicción.
La industria discográfica asustaba a los asiduos de The
Cure argumentando que este sería el último álbum de la banda
(ya que se separarían al terminar la gira). Smith
amenaza que no es cierto y lo defiende en unas declaraciones al Rock
de Lux, ”no es verdad que nos separemos. Antes de realizar "Bloodflowers",
no estaba seguro de si el grupo podría con otro disco. Luego, mientras lo íbamos
haciendo, me dí cuenta de que sonaba como el perfecto adiós para The
Cure. Lo comenté con el grupo, se lo dije a alguien más, y ahora la compañía
lo aprovecha como eslogan”..
Lo que si parecía tener claro Robert era
la idea de no embarcarse de nuevo en una gira y tomarse de dos a cuatro años
para ultimar su disco en solitario (acto que no cumplió).
Curiosas son las novedades que encuentra Smith
en el nuevo álbum, por una parte, el hecho de haber reflejado su impotencia
creativa a través de la música y segundo, la falta de melodías. El
líder de los Cure confirmaba que las nuevas canciones
podían contener rasgos biográficos y que, aunque a la hora de crearlas
no siguió una motivación especial, deseaba que fuesen líricas. De este modo
se le añadía al disco un gran factor intimista y se enlazaba con uno
de los temas dominantes del álbum, aprender de los errores del pasado.
La primera canción del nuevo álbum fue escrita por Robert
en abril de 1998 (mes en el que cumplió 39 años); Smith
se fijó una meta temporal, inicios de otoño de 1999, para entregar sus canciones.
Pero la grabación del álbum "Bloodflowers" se inició ya en
el verano de 1998, en los estudios ingleses Parkgat.
Durante toda esa estación calurosa (aparte de actuar en varios festivales)
trabajaron con un número inferior a veinte demos: se trataba de las nueve canciones
que nutren el álbum, y los respectivos descartes: "Coming Up",
"Spilt Milk", "Just Say Eyes", "You´re So Happy",
"Everything Forever", "Possesion" y "Heavy World".
A principios de 1999, Robert grabó en solitario
todo lo que a él le concernía en los estudios londinenses Rak,
y los temas son mezclados y finalizados en verano de ese mismo año (de nuevo
en otros estudios de grabación diferentes) en los Fisher
Lane Farm, en Surrey. Bob comentaba
que la grabación no había sido muy dificultosa, pero que había sido más
consciente de lo que puede significar aburrirse.