Las
reediciones de los discos de bandas clásicas se están sucediendo en lo que llevamos de año. Comenzó la lista con las nuevas versiones de los discos de
The Cure, alentadas por la
fantástica gira que hizo la banda por Europa y América el año pasado, y sigue con la de
‘The downward spiral’, anunciada desde finales de
2004 para antes de lo que será el
próximo lanzamiento del grupo previsto para
mayo.
Nine Inch Nails no son pioneros del rock industrial, pero sí son responsables de la popularización del estilo en la primera mitad de los 90. De hecho la expectación que levantó éste disco en 1994 fue enorme, tras el moderado éxito del debut ‘Pretty Hate Machine’ y la mayor repercusión de los EP’s ‘Broken’ y ‘Fixed’, ayudado por la participación en una de las interminables giras de Guns 'n Roses y la contundencia del grupo en directo, y colocó a Reznor en el centro de la escena rock internacional: fueron las estrellas absolutas del Woodstock 94 con un show increíble, que si encontráis por ahí no deberíais dejar pasar. Después parece que no supo manejar bien tanta expectación: solo un disco en diez años, que sufrió retrasos continuos y no terminó de convencer a todos sus seguidores.
¿Y qué pasó con ‘The downward spiral’ para llegar a tanto? Pues que tenía los elementos necesarios para llegar al público masivo: canciones excelentes, una producción de otro mundo para aquella época y concepto y estética muy atractivos por lo oscuros y misteriosos: parte del disco fue compuesto y grabado en la casa donde Charles Manson y sus acólitos asesinaron a Sharon Tate y a los LaBianca, y hay referencias explícitas a Manson en ‘March of the pigs’ y ‘Piggy’. Desde el inicial ‘Mr. Self Destruct’, ‘March of the pigs’, ‘Eraser’ o ‘The downward spiral’, los temas más experimentales e industriales, a ‘Heresy’,’Ruiner’, ‘Reptile’ o ‘The becoming’, que sonaron en todos los clubs del planeta, o los calmados y sutiles ‘Piggy’ y ‘A warm place’.
Mención especial merecen ‘Closer’ que fue un éxito total, en todos los ambientes, y la alucinante ‘Hurt’, dedicada a su entonces colaborador y luego líder de Filter, Richard Patrick, una de las canciones más escalofriantes que se han compuesto jamás ( que Johnny Cash regrabó en uno de sus discos con Rick Rubin en una versión preciosa). Una joya de principio a fin.
El segundo disco contiene canciones de distintas procedencias: ‘Burn’ y ‘Dead souls’, la versión de Joy Division, que aparecieron en la banda sonora de ‘Natural Born Killers’ y ‘The Crow’, la versión del ‘Memorabilia’ de Soft Cell que estaba en el single de ‘Closer’, más otra cara B y algunas remezclas ( que son más deconstrucciones) de temas del disco que aparecieron en las dos versiones de ‘Further down the spiral’, el disco de remezclas que siguió al principal. También tres demos, curiosas para comprobar la evolución de las composiciones en el estudio.
Los discos están remezclados y remasterizados, y los cd se han grabado en SuperAudio CD, compatible para equipos DVD con sonido Surround y para reproductores estándar. Ya sabéis, esto de las reediciones es algo un poco para fanáticos, pero aunque no se ofrezca casi material inédito creo que es uno de los discos claves que no debe faltar en la colección de cualquier seguidor de la música más arriesgada.