Tercer álbum de la banda liderada
por
Richard Leviathan, cabeza pensante
de los míticos
Strenght Through Joy,
la semilla que tras dos discos engendró
Ostara.
Para los que os interese os diré que este último nombre representaba
en la
mitología nórdica a la diosa de la primavera
y la fertilidad. Su festividad era por supuesto el
21 de marzo,
durante el
equinocio de primavera.
Con este "Ultima Thule", Ostara
se consolidan como una de esas bandas que innovan dentro de la escena
neofolk. Actualmente practican una original mezcla de Folk
y Dark-Wave, Pop y por supuesto
Rock, debido entre otras causas
a la reciente inclusión entre sus filas de los músicos
Kari Hatakka (conocido entre la escena
"metálica" y alternativa
en general por ser el compositor y cantante de la formación finlandesa
Waltari) y Stu
Mason (integrante de la banda punk
estadounidense Kampers).
Para Ostara, la mejor
definición de su sonido es "pop noir" (pop
negro). Para los puristas seguro que es un disco difícil
de aceptar, pero para los no iniciados y los que estamos cansados de que se
repitan siempre los mismos esquemas dentro de la escena
neofolk es un disco muy de agradecer. El nombre de "Ultima
Thule" es el término que utilizaban los antiguos
griegos y romanos para referirse al último y remoto
territorio habitable del norte, un lugar que creían habitado
por bárbaros y extrañas criaturas.
También es considerado como un símbolo de la situación
más extrema de existencia.
Pero pasemos ya a lo que nos ofrece Ostara
esta vez. El disco esta dividido en 10 cortes: nueve temas
y, para cerrar el álbum, una remezcla trance
del tercer tema: "Diva de Sade". En su anterior disco,
"Kingdom Come", ya nos obsequiaron temas enérgicos
y con estribillos pegadizos, como "Bavaria". Esta
vez no iban a ser menos y el comienzo del disco sigue siendo espectacular, con
tres temazos como "Rose of the world", "Nightmare
Machines" y "Diva de Sade" (podría
extenderme más y nombrar los temas cuarto y quinto, pero no quiero saturaros).
La inclusión de una leve distorsión en la guitarra
les ha aportado a éstos y otros temas mucha más energía
y profundidad.
A
partir de la mitad del disco aparecen los temas más sosegados: "Ultima
Thule" y "Immortally Wounded" (donde
desaparece la distorsión en la guitarra y es complementada
con sintetizadores. Temas más armoniosos. El sonido
de la guitarra es en estos temas más cercanos a su anterior etapa) y
"Proud Black Templar" (una canción únicamente
compuesta por vocales, lo que permite a Richard
lucir su voz clara y armoniosa).
El penúltimo tema, "Black Spring"
nos devuelve algo de la energía de los primeros temas. Digamos
que es el híbrido entre la energía de la primera
parte del álbum y la armonía de la otra mitad.
Tras él y para acabar el album, Ostara
nos regalan, supongo que como curiosidad, un "sadistic trance mix"
del tercer tema. Para mí, una remezcla elegante y bien
hecha, que no desentona ni rompe bruscamente la línea del disco.
En resumen, un álbum muy completo y variado,
ideal para cualquier melómano. Este "Ultima Thule"
es un disco muy recomendable para el público general,
no para puristas del género. Grandes melodías y mucha dosis de
sentimiento y energía. Ostara
ya son para mí una de las bandas más importantes de la vanguardia
en la escena neofolk. ¡¡¡¡¡Muy
recomendado!!!!