Martin Gore
es un
gran compositor, eso es indudable. No sólo ha sido el alma
creadora de uno de los grupos de
techno pop
más emblemáticos de los últimos 20 años,
Depeche
Mode, sino que múltiples veces ha sabido
arriesgarse, adelantarse
a su tiempo y crear
canciones pop con sonidos
impensables.
Es interesante, por tanto, que al hacer un disco en solitario
olvide su "fuerte", que son las composiciones y decida apostar
todo por su voz, encarándose a temas ajenos. No es la primera
vez que lo hace (allá por el 89 salió a la luz el "Counterfeit
I"), pero la situación en la que ha sacado este disco
es difícil: un mes de diferencia sólo entre el lanzamiento
de la "voz" y el "alma" de Depeche
Mode, refiriéndome al disco en solitario de Dave
Gahan, naturalmente.
Seré injusta, pero aunque los temas elegidos me parezcan
buenos, desde Nick Cave, Iggy Pop o Kurt
Weill. Pero el resultado deja bastante que desear. Los temas
no mejoran especialmente de los originales. Comparar las voces de Martin
Gore y Nick Cave no es la mejor idea
del mundo, pero escuchando "Loverman", es inevitable, y la
balanza cae, indudáblemente hacia el original. Lo mismo pasa con otros
temas, como "Lost In The Stars".
Por otra parte, y el tema más comentado, ha recuperado
el "Stardust" de David Essex,
definitivamente uno de los temas más escuchables del disco. La versión
de "In My Other World" de Julee Cruise
se convierte en una escucha dificil y extraña, las visiones de un Gore
atormentado. El tema de Nico "Das
Lied vom einsamen Mädchen" y el de Brian
Eno "By This River" son dos de los que más
me gustan, melodías arrastradas y desgarradas, que Martin
defiende con su voz punzando los oídos con su delicadeza.
Sin
embargo, la impresión de esta obra es difícil de entender.
No sabría decir si es, simplemente, un capricho de un compositor,
para disfrazarse detrás de otras melodías, si realmente ha sacado
el disco como una pieza más de coleccionista para aquellos que
quieran saber qué hace Martin en su tiempo
libre; o si realmente considera que es un trabajo a defender.
Personalmente, me parece un disco de escucha difícil,
de hecho, reconozco que no he podido seguirlo entero. No lo recomiendo para
amantes del techno pop, pero si tenéis
los oídos abiertos y os interesan los sonidos del blues,
del cabaret, de las pesadillas y de
la imaginación puede ser una escucha interesante.