El disco continúa la línea abierta con el anterior CD "
Serenity
is the Devil":
sonidos ácidos y bases potentes muy bailables
acompañados por la voz grave de
Andy Laplegua.
Señores, señoras, estamos ante
un discazo con temas
variados, muy trabajados y un
acabado e-x-c-e-l-e-n-t-e.
Desde el primer sonido uno se ve envuelto por unos arrebatos
maquinarios que subyugan la personalidad, incrementan el flujo
cerebral y nos introducen en un software de avanzada tecnología.
El único "problema" de encontrarse de bruces con
un disco como este reside en el altísimo nivel de calidad que
se alcanza. Todo lo que posteriormente edite Icon
of Coil será comparando con esta pequeña joya
creada por Sebastian Komor, Andy
LaPlegua y Christian Lund
El mensaje es claro: el sentimiento lo encontramos
en lo tecnológico. Hay una marcada presencia de pistas
energéticas como "Thrillcapsule" y "Access
and amplify" que van acompañadas de otras, en principio, más
atmosféricas ("Violations", "In Absence",
"Everything is real"). Se consigue, así, crear
una tensión creciente que desembocan en unos estribillos
densos y muy rítmicos, ante los que
es prácticamente imposible permanecer impasible.
Las letras hablan de soledad, venganza,
vacío, sentimientos todos ellos bastante depresivos que
sin embargo contrastan con una música muy animada que invita al
movimiento en la pista de baile.
En este sentido, coinciden plenamente
con otros grupos del estilo (llámalo futurepop,
ebm, o lo que quieras):
se puede llenar una pista de baile con temas que no sólo tienen
letras, sino que además éstas tratan de comunicar sentimientos
muy personales ajenos a las temáticas 'pop'
al uso. En las letras, se muestra con mirada excéptica
el mundo actual, buscando un sentido a todo ello a través de una búsqueda
en el interior de uno mismo.
En definitiva, un disco muy completo donde
prácticamente cada tema es un llenapistas y que por si
fuera poco Icon of Coil es capaz
de llevar al directo con una contundencia poco habitual.
Estamos ante una banda de primerísima fila que con este disco no
tiene nada que envidiar a las formaciones más avezadas del género...