Opus 2 cuenta con
una presentación correcta, en la tradicional caja plástica
con libreto de 8 páginas; la
portada es una ilustración de twilighstars
e incluye en su interior todas
las letras de los temas incluidos en este álbum. Además,
existe un libreto adicional en formato A5 que puede ser
adquirido por separado y recoge varios relatos breves paralelos a las
creaciones musicales que nos ocupan.
Phanatos es el proyecto
del artista sueco Fredik Andersson, operativo desde finales de
1999. Su primer trabajo, titulado Opus, se gestó de
2000 a 2005 y su continuación, Opus 2, vio la luz el 1 de
octubre de 2007. Fredik ha sido compositor, intérprete
y productor de este álbum, editado en su propio sello
Phanatos Productions; ha contado con la colaboración de
Peter in de Betou para su grabación y con la voz de Karin
Ljungberg en algunos temas. En el Myspace de Phanatos es
posible encontrar información adicional y algunos vídeos
musicales.
Para clasificar Opus 2
en algún género habría que recurrir al
neoclásico (tomando como referente a los emblemáticos
Elend debido al protagonismo de los sintetizadores) y al dark
ambient (a lo Raison d'Etré, por ejemplo). No
obstante, en muchos momentos es inevitable pensar en artistas de la
new age: desde Enya ('I See Love, Icy Love') a
Kitaro ('Goddes', 'Awe and Woe'),
siempre con atmósferas melancólicas y románticas.
La duración
de Opus 2 es de 37 minutos y los cuatro últimos
cortes de los ocho que componen Opus 2 son instrumentales.
Los temas vocales cuentan con alternancia de voz masculina y
femenina, sin excesos, y con letras en lengua inglesa que
son una pieza clave en la mencionada “épica romántica”,
incluyendo algunos arcaísmos lingüísticos (tal y
como hacían Theatre of Tragedy en sus inicios, por
ejemplo). Instrumentalmente hay un predominio total de
teclados y sintetizadores, aunque arpa y batería también
tienen peso; además, algunos temas cuentan con el
acompañamiento de cuerdas, flauta y diversos arreglos, como
sonidos ambientales. Precisamente uno de los puntos débiles de
este álbum es que a nivel sonoro los temas se parecen mucho
entre sí y el abuso de los sintetizadores genera la
sensación de sonido “enlatado”.
Considerando factores como lo trabajados que están los temas a
nivel compositivo, lo afinado de los tempos, etc., no es arriesgado
aventurar que Fredik tiene una sólida formación
musical y, de hecho, tengo la impresión de que muchos
temas mejorarían ostensiblemente prescindiendo de los
omnipresentes sintetizadores para ceder el protagonismo a la desnudez
del piano (pensemos en las composiciones de Ozymandias).
Opus 2 es un álbum
que, desde mi punto de vista, podría haber resultado mucho más
sólido y convincente con algunos cambios, pero merece atención
y su aire a cuento de hadas logrará despertar el
interés de muchos. Y genera buenas expectativas para
trabajos futuros, por supuesto.