Cuando
Caustic Records decidió regrabar el excelente trabajo de presentación que llegó en el 2005 del nuevo proyecto de
Sathorys Elenorth, Der Blaue Reiter, demostró tener una gran sensibilidad al dejar total libertad en cuanto a añadidos, cambios y modificaciones.
‘Le Paradis Fúnebre’, es, en sus propias palabras
“obra conceptual inspirada en la invasión de Polonia por parte del ejército alemán en 1939 y como fruto de la misma el inicio de la segunda guerra mundial”. Las modificaciones incluyen la colaboración de
Lady Nott, su compañera en Narsilion, en el violín y voz; y
Morpheus en voz. Pero el principal cambio es el nuevo añadido,
‘L'envers du Tristesse’, una segunda parte para ‘Le Paradis Fúnebre’, que enriquece el resultado total del disco y modifica el significado, ampliándolo y, sobre todo, siendo un fiel ejemplo de los derroteros que toma el trabajo de Der Blaue Reiter. Por último, la inclusión de un tema ‘bonus’ que pertencerá a su siguiente lanzamiento,
‘Silencis’, previsto para el año que viene.
Los temas de Der Blaue Reiter se trenzan alrededor de piezas clásicas que inspiran, inician e impregnan la mayoría de las canciones. En muchas ocaciones los cortes de artistas como Bach o Purcell son embebidos dentro del tema y es dificultoso saber donde acaba el compositor y donde empieza la deconstrucción y el alargamiento de la sombra de Sathorys Elenorth. Las características que más definen esa intrusión y posterior conversión de los temas son los sintetizadores cargados de atmósferas y las percusiones marciales. Pero los recursos de Der Blaue Reiter son innumerables: desde sonidos digitales, distorsión, ondas, susurros, gemidos, samplers. En algunos casos, Der Blaue Reiter se decanta por el neoclasicismo, la grandiosidad y el belicismo. En otros, se dedica a crear capas sonoras donde la repetición consolida ambientes, melodías desdibujdas, planincies yermas y vacías hasta donde alcanza la vista. En otros, como en ‘Into Heaven’s Maze’ decide utilizar los dos, haciendo del tema una metamosfósis interna.
Quizá las composiciones que más destaquen sean las que incluyen el piano. Suelen coincidir con ser las que apenas usan percusión (o no la incluyen en absoluto). Sorprendentemente, el intrumento de cuerda se convierte en un instrumento sagrante y herido, lleno de sensibilidad, a la vez que permanece, como es costumbre, algo distante. ‘Words of Silence’ y ‘Garden of Solitude’ son algunos de los mejores ejemplos; donde la belleza del piano es brillante. La entrada de ‘L´Envers du Tristesse...’ llega cargada de ironía con el inicio de ‘Regret’, en que acaba pesando la amenaza y la soledad. El uso de las voces de ambos miembros de Narsilion hace que, pese a que su composición sea distante de las de su formación conjunta, acabe recordando a ésta. No obstante, la elocuencia y energía es muy diferente.
El sonido de la segunda parte del disco, sigue conteniendo el elemento neoclásico, pero crece hacia un dark ambient lleno de sonidos postindustriales, desestructuración y superposiciones. Curiosamente, no elige unificar las dos posibilidades, creando capas de sonidos melódicos sobre bases ruidistas, libres o atosféricas como hacen otras formaciones de dark ambient; sino que presenta la composición como si escribiera un libro: un capítulo contiene el elemento neoclásico, otro capítulo el dark ambient, y al final del libro, ambos se ven, irrefrenablemente, enfrentados. 'Le Paradise Funebre... L´Envers du Tristesse' demuestra ser un trabajo adulto, que consolida la propuesta de Sathorys Elenorth con Der Blaue Reiter sobre la búsqueda de una visión particular de la música oscura, que bautiza como 'Apocalyptic Neoclassical Ambient'. Sin duda éste lanzamiento subraya su calidad compositora y su uso de diversos recursos de un modo acertado y hechizante.
El tema que se añade como bonus, ‘Into heaven’s maze’, en la versión especial de Morpheus es absolutamente exquisito. La melodía exacerbada es abandonada y violada sin contemplaciones. El tema pertenece a la marcialidad, la percusión, las voces planas y sobrepuestas. La construcción aspira a acompañar una marcha militar, pero acaba disuelta en oscuridad, decandecia y dolor. Las secuelas de la batalla.