Diva Destruction es una de esas bandas que entraron por la puerta grande gracias a un llenapistas (‘The broken ones’), pero cuyos álbumes dejan bastante que desear. ‘Run cold’ es su tercer larga duración y no es una excepción. Su música siempre ha tomado elementos del gótico y los ha combinado con bases electrónicas, pero cada vez se encuentran más lejos de las guitarras y más cercanos a bandas como Athamay, hasta tal punto que las guitarras son casi inexistentes en este trabajo. La voz de Debra sigue siendo impresionante, sin embargo una buena cantante no siempre es suficiente para conseguir un buen disco, ya que la instrumentación y la composición de los temas resultan bastante pobres y repetitivas, llegando incluso a dar la sensación de estar plagiándose a sí mismos.
Los temas son perfectos para la pista y no estarían mal por separado, no obstante, en conjunto llegan a sonar demasiado similares, por lo que escuchar el disco completo se hace bastante pesado y deja claro que faltan algunas ideas.
El cd no empieza mal. ‘Run cold’ es un tiene ese sonido caracterísitico banda nos tienen acostumbrados: sintetizadores oscuros, bases limpias, líneas de bajo densas y una voz que puede recordar a algunos temas de Gitane de Mone o C.UB.S. Con el comienzo de ‘Rewriting history’ aparece esa sensación de déjà vu, aunque el resultado está bastante bien, destacando las guitarras y los bajos distorsionados. El principio de ‘The 4th knife’ parece tomado de alguna canción de Dulce Liquido, y eso creo que no es algo que les beneficie demasiado si tenemos en cuenta los resultados de la mayor parte de las bandas góticas que se han pasado de lleno a la electrónica más bailable. ‘Electric air’ es un bonito corte relativamente calmado que aporta algo de variedad, mientras que ‘Escape’ es una pieza de las que se solemos encontrar en cualquiera de sus discos. ‘Subterfuge’ es uno de los cortes destacados gracias a una efectiva melodía de bajo que da paso a una Debra con un registro algo diferente al de otros temas. ‘Screaming inside’ nos muestra de nuevo su faceta más agresiva, esta vez con mayor acierto. ‘Illusion's end’ al igual que 'Hill the stars’ es más de lo mismo, ni mejor ni peor. En ‘Safe with me’ un piano se convierte en protagonista aportando de esta manera algo de frescura al disco. ‘Resolution’ es un tema instrumental algo más experimental muy apropiado para el cierre.
Un álbum que funcionará a las mil maravillas en los clubes más bailones, pero que no aporta nada nuevo.