El 2006 nos trae otra reedición imprescindible.
Auerbach recupera el segundo album de
Of the Wand and the Moon,
‘:Emptiness:emptiness:emptiness:’ originalmente lanzado por Prophecy Productions y Eurphonious Records. Incluye todos los temas originales del disco y
tres temas extra, incluyendo dos temas regrabados con algunos cambios y
‘I crave for you’ con la voz invitada de
Matt Howden (Sieben).
‘:Emptiness:emptiness:emptiness:’ fue originalmente grabado en el 99-00 y lanzado en el 2001. En su segundo trabajo apreciábamos la línea que iba a mantener Kim Larsen en adelante, con un folk lleno de posibilidades, un trabajo de letras intimista y excelente y un acercamiento a atmósferas oscuras, donde la guitarra limpia es acompañada por sintetizadores y viento. Una de las características más peculiares del disco, en comparación con trabajos posteriores, es el trabajo de teclado: casi omnipresente en algunos temas, llena las canciones de una ambientación que le dan un tono más pop y asequible, como podemos ver en ‘Gal Anda’, un tema muy luminoso y lírico, que además recupera y asienta la costumbre de OTWATM de añadir algún corte en diversos idiomas y no sólo en inglés. El trabajo de flauta, de la mano de Freja Bro Sørensen es sorprendente. En ‘My devotion will never fade’ la omnipresencia del teclado es absolutamente evidente, y en la versión nueva del tema que ofrece el disco es una de las características que cambia, dándole un protagonismo mucho más obvio a la guitarra y transformando la canción en una melodía en que la voz es la que se convierte en motor absoluto.
En ‘:Emptiness:emptiness:emptiness:’ encontramos también cortes muy atmosféricos, de tintes algo más apocalípticos y marciales. ‘Algir Naudir Wunjo’, con sus doce minutos de duración, se podría convertir casi en la banda sonora de un ritual pagano. ‘Can I erase the demon?’ se aproxima a una intención de dark ambient sin perder la voz de Kim; intención que es mantenida por ‘Reciful’, grabado en colaboración con Hansen, las estructuras sonoras, la construcción de ambientes y diferentes capas convierten el tema en un trabajo minucioso de carácter muy visual.
Otra de las grandes diferencias que se aprecia es la producción de la voz. No llega a tener la cercanía y primer plano que consigue en ‘Lucifer’; aunque no queda relegado bajo los instrumentos, sí se encuentra al mismo nivel de la guitarra. Es en ‘Silver rain’ –sobre todo- o en ‘Here’s to Misery (a toast)’ –originalmente en el spilt ‘Bragagild’ - donde podemos escuchar un acercamiento más obvio a la calidad casi palpable que consigue en futuros discos, donde cada susurro de la voz es casi como un cosquilleo en el oído. En la versión regrabada de ‘In a robe of fire’ podemos apreciar esa diferencia tanto en la voz principal como en los coros murmurados que se esconden tras el estribillo. Una diferencia a la vez tan pequeña y substancial.
En ‘I crave for you’, la voz de Matt Howden, es mucho más apagada, opaca y seca que la de Kim Larsen. Consigue adentrarse entre la sonoridad de la guitarra, la ambientación, la percusión y la cuerda como un intruso atrapando al oyente en una tela de araña oscura y sinuosa.
Los que conozcáis el disco, simplemente añadir que la reedición es un digipack excelente que incluye, como es costumbre en OTWATM todas las letras y fotos espectaculares, y que los dos temas regrabados son de gran interés. Es una buena adquisición. Los que no conozcáis el disco, es un trabajo sobresaliente de dark folk, lleno de misticismo, belleza y delicadeza. La libertad de creación, los cambios dentro de cada tema, la nitidez de la voz y la absoluta melancolía de cada una de las canciones es sublime. Si ‘Sonnenheim’ os sorprendió, no debéis perder la oportunidad de recuperar este excelente disco, uno de los mejores de su carrera.