El esperado segundo disco de Flint Glass, el proyecto de Gwen Tremorin es un disco temático, dedicado a los trabajos de Lovecraft, construidos desde un primas ruidista y experimental. Un disco construido como un libro, con una estructura cerrada donde cada una de las piezas encaja a la perfección. Ese es uno de los grandes fuertes de ‘Nyarlathotep’.
Y es que Flint Glass no es un maestro absoluto del industrial, ni crea atmósferas o utiliza sonidos que no hayan sido utilizados y escuchados anteriormente en toda suerte de formaciones de la escena noise; pero sí es un ejemplo perfecto de cómo se puede crear un obra de arte en conjunto partiendo de bases creadas con anterioridad. La presentación del disco, la página web, las imágenes; incluso la elección de los encargados de las remezclas está hecho con un gusto exquisito, y una gran calidad global.
Básicamente el disco se divide en capítulos, que se presentan por pares. El primer tema está en solitario; pero todos los demás temas impares tienen un adelanto en formato de introducción como tema par. La característica visual del trabajo, junto con su trabajo casi de banda sonora otorga un sentido cinematográfico muy fuerte. Es como ver una película de terror, bellísima, donde asistimos al nacimiento de los mitos de Lovecraft y de todos esos terrores primitivos, que sabemos en el fondo reales, despertar de una vez. El trabajo de las bases en los temas es prácticamente secundario, relegado a estar sobrevenido por las atmósferas inquietantes y los toques apocalípticos. Los temas que mejor representan el trabajo de Flint Glass son ‘Brain Speaking Machine’, un tema altamente rítmico y el excelente ‘Nephren Ka’, con un ritmo que arranca de algún lugar oscuro y oculto al que oímos rasgarse, incluyendo un crescendo excelente, disonancias y unas guitarras densas.
Fuera del contexto del disco, posiblemente los temas de Flint Glass nos parecerían hasta cierto punto pobres. De una estructuración casi dark ambient y con un tímido acercamiento al industrial rítmico y repetitivo; se cargan de emotividad y belleza en el contexto global del disco. Además, el disco incluye cuatro remezclas, de Ah-Cama-Sotz, Disharmony, Xabec y el excelente trabajo de Empusae y This Morn Omina, con sus ritmos rotos y tribales, las melodías limpias y una estructuración emocionante. Un disco conmovedor y oscuro; a escuchar en su totalidad en un día nublado, preferiblemente cuando se acerque la oscuridad.