Der Blutharsch siempre ha sido un grupo que ha levantado mucha polémica, en el cual predomina la imaginería fascista y ciertos valores nihilistas. Ésto ha provocado que ciertas personas no se hayan interesado por su obra (y algunos se hayan sentido atraídos precisamente por eso). Aunque parezca contradictorio, los músicos no son los más perjudicados. Los más perjudicados son aquellos que se quedarán sin escuchar a una de las formaciones más interesantes de los últimos años, que sigue evolucionando y ofreciéndonos una música muy madura llena de matices, donde combinan vanguardia y tradición con una facilidad asombrosa. Marchas militares, ambientes épicos, dark folk, rock, aires industriales,… todo esto tiene cabida en su universo.
Albin Julius y sus secuaces han vuelto para ofrecernos un magnífico disco antes de finalizar el año. Cada vez más lejos del dark folk y más cercanos al rock, demuestran una gran maestría componiendo temas densos y oscuros donde las guitarras cada vez cobran más protagonismo.
"When did wonderland end?", como la mayoría de sus trabajos, es un disco difícil de catalogar, pero que despide fuerza y oscuridad de principio a fin. Consta de trece temas sin título (como ya viene siendo habitual desde TMLHBC) que pese a tener una estructura más cercana a la de una canción convencional que en trabajos anteriores siguen teniendo una fuerte carga experimental.
Junto a los miembros habituales del grupo (Albin Julius, Marthynna, Bein Wolfkind y Jorg B. ) en el disco intervienen otros muchos colaboradores como Paola Andrea Riascos (Terroritmo) , Matt Howden (Sieben) al violin, Christine K. (Graumahd) al clarinete, Alessio B (Varunna) al cello, Didi Bruckmayer (Fuckhead) o Douglas P. escribiendo alguna letra. El resultado final es muy variado donde las guitarras y los bajos pueden recordarnos a artistas como Rowland S. Howard o Lydia Lunch. Si a ésto le añadimos una gran variedad de voces masculinas y femeninas el espectro de artistas aumenta y pueden venir a nuestra cabeza músicos como Tom Waits, algunos discos de los Swans o ciertos pasajes recitados de Manic P o Sol Invictus.
Como temas destacados podríamos señalar 'II' , donde un bajo contundente y pesado marca la melodía, varias guitarras y sintetizadores crean una atmósfera “western”bastante emotiva, y donde unos coros en el tramo final añadidos a la voz principal le dotan de un carácter épico, 'VIII' con una ambientación y unos arreglos bastante parecidos a los de 'III', pero con una voz algo menos pesada y más agresiva, y unas guitarras más rítmicas o 'XI' tema va ganando en intensidad gradualmente con un tramo final increíble con unos bajos llenos de fuerza, una percusión repetitiva y varias voces cantadas que alternan con otras recitadas.
Un grandísimo álbum que recomiendo no sólo a los seguidores de Der Blutharsch, sino a los aprecien a cualquiera de los artistas mencionados en el artículo o simplemente disfruten con música oscura llena de intensidad y sentimientos.