He de reconocer que las expectativas que tenía antes de oír el disco no eran pocas, y en muchas ocasiones ésto suele ayudar a que me lleve una pequeña decepción. En esta ocasión no ha sido así, y
Jan W. ha conseguido superar dichas expectativas con creces.
‘Schwarzes paradies’ es el segundo trabajo del ex
Synthom y supone una nueva entrega de
synthpop de calidad en la que consigue aunar sonidos de la vieja escuela con otros algo más experimentales, acompañados en todo momento por su personalísima y emotiva voz.
Al escuchar el disco pueden venirnos muchos grupos a la cabeza: Second Decay, And One, Kontrast, Melotron, …pero Jan W. tiene algo que les diferencia de todos ellos, y lo que es más importante, su música consigue transmitir y emocionar.
‘Intro’ es el tema que abre el disco, y en él nos encontraremos atmósferas oscuras en las que poco a poco se van introduciendo arreglos diversos y su voz, consiguiendo un ambiente orquestal. A continuación aparece ‘Wacht auf’, un corte precioso y muy tranquilo con unas bases sutiles, pero muy trabajadas. Durante los 3 siguientes temas las bases se van acelerando poco a poco y los sintetizadores cobran mucho más protagonismo. ‘Deutschland’,con sus bases irregulares, sirve como enlace entre la primera parte del disco y lo que queda por venir. ‘Schwarzes’ es el tema que da título al álbum y es un ejemplo perfecto de lo que nos puede ofrecer Jan W.: fuerza, originalidad y belleza. ‘Doch wo bist du?’ es una canción que incita al baile, y para conseguirlo no necesita darle excesiva velocidad a los ritmos sino que recurre a un estribillo muy trabajado. ‘Mafia’ tiene ciertos toques ebm en las líneas de bajo y en la otra voz que aparece como apoyo.’Ein sohn’ nos va preparando para el tema final, ‘Ende’, muy del estilo de ‘Intro’ pero sin voces de ningún tipo.
En definitiva, un magnífico trabajo que recomiendo a aquellos amantes del synthpop que estén cansados de oír un montón de grupos iguales, o simplemente les apetezca oír un disco de calidad. Y es que cuando uno ya ha perdido la esperanza, se agradece que aparezcan discos como éste que nos traen un soplo de aire fresco.