Lavalle es una de las dos peatonales más
importantes que tiene la Ciudad de Buenos Aires; es la calle de
los cines, de las casas de videojuegos, de los locales pintorescos y las
galerías en las cuales se puede encontrar de todo un poco: desde
libros antiguos, hasta CDs, vinilos y pictures disc difíciles de
conseguir en otro lado. En el primer piso de una de esas galerías,
más precisamente en la tienda de discos Stigmata
Records, me encuentro con su dueño, Gabriel
Carbone, líder de Kutna Hora,
la única banda local que incursiona en el estilo neo/dark
folk.

Gabriel
es un participante activo de la escena oscura
y siempre tiene algo para hacer: si no son las fiestas de Los
Eternos, es su programa de radio, la atención de su
"refugio" (tienda de discos), la elección de material
para su sello Twilight Records, los ensayos
con la banda… Unos pasos antes de vernos las caras, a modo de bienvenida,
la voz de Lisa Schaphaus de Xandria
flota en el aire y me guía a su encuentro. Gabriel
despide a unos clientes, se toma unos segundos y me invita a pasar. Antes
de adentrarnos en algunos temas inherentes a "Will or Nothing"
(su primera producción), al próximo álbum que ya
está grabando, a la gira por Europa y demás cuestiones,
me cuenta sobre el origen del nombre de la banda que es por demás
interesante: "Kutna Hora hace homenaje
a un monasterio fundado a mediados del siglo X, en plena Edad
Media. Por aquel entonces, el rey de Bohemia, Ottakar
II, envió a un abad a Tierra Santa, quien a su
regreso trajo un puñado de tierra recogida en esos parajes y la
regó sobre el cementerio de Sedlec, cercano al monasterio.
Por ese hecho, el campo se hizo sacro y muchos deseaban ser enterrados
ahí. Doscientos años después, las guerras y plagas
se quedaron con la vida de más de 40 mil personas, cuyos restos,
la gran mayoría, reposan en dicho osario. En el siglo XV,
uno de los abades decidió levantar una iglesia en este cementerio.
Fue construida con el estilo de la época, el gótico, y los
interiores fueron decorados con los huesos de las almas enterradas en
ese cementerio". Quedo asombrado con la historia y me dan muchas
ganas de ver en ese instante una foto. Gabriel
hace una pausa para cambiar la música. Pone "Liod"
de los Helium Vola. Con esta atmósfera,
ligera y cautivante a la vez, le propongo comenzar la entrevista.

eFe
PI.- ¿Quiénes componen la banda
y cómo decidieron formarla?
Gabriel Carbone.- Kutna
Hora es un dúo compuesto por Fernando
Dieguez y quien les habla que, a su vez, tiene dos invitados
permanentes (Alejandro Pájaro y
Juan Andrés Celasco de Lamia)
y otros eventuales para las grabaciones o conciertos, tal el caso de Denise
-nuestra violinista- que vive en Alemania y nos acompañó
en los conciertos que hicimos el pasado mes de agosto en Europa.
Fernando y yo componemos los temas, tocamos
percusión, guitarra y cantamos. Logramos una química especial
desde que nos conocimos en 1996; él era oyente del programa de
radio Testigos del Crepúsculo del
cual yo era parte del staff. Esa relación a través del éter,
se materializó y confluyó en el 2001 con la formación
de la banda.
eFe
PI.- Son la única banda de la escena
argentina que incursiona dentro de un estilo tan lleno de matices como
el neo/dark folk, ¿qué los llevó, más allá
de los gustos personales, ha adentrarse en él?
G.C.- En realidad, fueron precisamente
los gustos personales y en común lo que nos llevó a hacer
este estilo de música. Desde siempre amamos lo que hacen bandas
como Death in June, Current
93 o Sol Invictus. Pero también
es cierto que este es un estilo que permite plasmar fácilmente
los sentimientos por la simpleza y la fragilidad que sugiere la guitarra
acústica o la percusión, otorgando a las composiciones esa
sensibilidad tan particular.
eFe
PI.- ¿Qué importancia tiene para
Kutna Hora la mística que está "detrás o delante"
del neo/dark folk?
G.C.- Cada banda tiene su mística.
Para nosotros es importante darle ese enfoque a los temas, crear cierta
atmósfera para que la gente se incorpore a nuestro mundo interior.
La música es un medio de comunicación, es el que elegimos
nosotros, en el que nos sentimos realmente cómodos y en el cual
podemos transmitir nuestras sensaciones y apreciaciones de la vida. Y
esta relación que se crea entre el emisor y el receptor a través
del mensaje -nuestra música- tiene que tener implícitos
secretos, connotaciones, metáforas, sentimientos y un sinfín
de cosas más.

eFe
PI.- ¿Son esas sensaciones las que inspiran
la composición?
G.C.- Sin duda, las letras tienen que
ver con situaciones cotidianas que le suceden a cualquier persona a lo
largo de su vida. En nuestras composiciones se pueden encontrar temas
tan disímiles como el amor, la soledad, la tristeza, el abandono,
el no ser correspondido, o bien ciertos episodios de la historia mundial
que nos gusta plasmar.
eFe
PI.- El sello alemán Black Rain edita
sus álbunes en Europa, ¿cómo fue que llegaron a ellos?
G.C.- Nuestro contacto comenzó
por una relación comercial ya que a través de la tienda
de discos compraba material en ese sello desde su creación, hace
cinco años. Así fue que forjé una buena relación
con sus dueños. Cuando decidí editar el disco en mi sello,
se los comenté y me pidieron que les enviara una copia. Para mi
sorpresa su respuesta fue "queremos editar Kutna
Hora en Europa ". Fue una alegría, ya que
más allá de su prestigio, nos abría la puerta a nuevas
posibilidades y oportunidades.
eFe
PI.- Algunos temas del disco son adaptaciones
de creaciones de grandes poetas, es el caso de Rimbaud por ejemplo. ¿Qué
relación tiene "Will or Nothing" con la literatura?
G.C.- Nos remitimos a los grandes autores
porque somos amantes del arte en general y de la literatura en particular.
Las grandes obras nos han acompañado desde pequeños, enseñándonos
miles de cosas. Por ello, cómo no plasmar a los grandes maestros
como Rimbaud o Nietzche
en nuestra música, si ellos nos han guiado en nuestras propias
vidas. La literatura ha sido y es muy importante en mi vida. Mis padres
siempre me alentaron a la lectura y eso se los agradezco muchísimo.
eFe
PI.- "Hell is a place on earth" es
el tema que más me gusta del álbum por los climas que crea.
¿Cuál es el que más te gusta o el más representativo?
G.C.- A mí me gustan muchos, pero
no creo que haya uno en particular que represente a la banda. Cada uno
de ellos es parte de un todo. Si tengo que elegir... diría "Love",
"Oratorium", "Songs of the most", "
Hell is a place on the earth", en fin cómo podrás
notar optaría por casi todos (risas).

eFe
PI.- Ralf Jesek de la agrupación In
my Rosary comentó en una entrevista que la canción favorita
de su banda era "Why We Cried"… ¿De dónde
surgió la idea para versionarla e incluirla en "Will or Nothing"?
G.C.- In My Rosary
es una de nuestras bandas del corazón, con sus toques dark
folk combinados con electrónica
y dark wave. Así que fue sólo
comentarlo en un ensayo para tomar la decisión de hacerlo. Una
vez terminado le enviamos la propuesta a Ralf Jesek
y aceptó encantado. Tiempo después, cuando le enviamos el
disco con nuestra versión, nos dijo: "es mejor que la nuestra"
(sonríe con pudor). Esa declaración nos llenó de
orgullo.
eFe
PI.-¿Cómo es Kutna Hora en vivo
para todos aquellos que no tuvieron al oportunidad de ver un concierto?
G.C.- Somos una banda compacta… Siempre
comenzamos con algún tema marcial,
creando un clima tenso y oscuro que oficia de introducción para
el resto: la calma, la sutileza, con temas orientados al folk.
El recital va in crescendo a medida que pasan los temas. Siempre terminamos
con "Songs of the most...", que es una bella canción
que empieza a capella y termina muy emotiva.

eFe
PI.- Al respecto, ¿cómo fue la
experiencia de tocar en distintos escenarios europeos?
G.C.- Eso fue algo muy fuerte para nosotros,
ya que nunca habíamos tocado varios días seguidos ni tampoco
lo habíamos hecho con un buen sonido ya que en Argentina
no existen especialistas que entiendan cómo hacer sonar una banda
dark folk; y no es broma, es la pura
verdad. Entonces, estar en un escenario con todas las comodidades y con
un público expectante, fue realmente importante. La experiencia
fue muy constructiva y nos enseñó a salvar situaciones tensas
y problemáticas sin desmoronar el espectáculo ni dañarlo.
eFe
PI.- Eso es todo un entrenamiento...
G.C.- Sí, no tengas ninguna duda.
Una anécdota: el primer concierto en la ciudad de Zapfendorf
en el club Top Act, tocamos sin Juan
Andrés porque el estaba en Londres tocando con
Lamia. Entonces yo tuve que hacerme cargo
de los teclados, además de la percusión. Por lo tanto, como
sabíamos que esto iba a ocurrir, llevamos algunas cosas grabadas
para que sólo tuviéramos que dispararlas. Pero... el disparo
falló y no podíamos hacer nada, estábamos los tres
arriba del escenario tocando. Bueno, imagínate, cómo fue
ese concierto: con sonidos que nunca se escucharon, con un clima muy tenso
entre nosotros... en fin. Cuando terminamos, completamente agotados, dejamos
el escenario y para nuestra sorpresa la gente no se iba, quería
un bis. Eso fue increíble, el concierto que creíamos un
fiasco, había sido buenísimo. La gente ni cuenta se había
dado de todos los problemas técnicos... Sin duda, eso será
algo que recordaremos siempre.

eFe
PI.- ¿Cuáles son los planes para
el futuro?
G.C.- En principio, estamos grabando el
nuevo álbum. Ya tenemos algunos temas terminados y queremos editarlo
a más tardar a fin de este año, principio del otro. Por
otro lado, estaremos compartiendo el escenario con Ataraxia,
el [17:MAR:05] en Buenos Aires y en abril participaremos
en el primer Festival Twilight Records,
junto a Lamia, Nekrodamus,
Chrisallys y Carnalia.
Y por supuesto, queremos volver a tocar en Europa.
eFe
PI.- ¿Qué nos puedes adelantar
del próximo álbum?
G.C.- Se va a llamar "Obsesión,
Fe, Perseverancia", tendrá 13 temas como el disco
anterior y el comienzo es el mismo final de nuestra primera producción.
Es un álbum conceptual que cierra un ciclo que comenzó
con "Will or Nothing".
eFe
PI.- Algunas palabras finales o algún
mensaje que quieras dejar a nuestros lectores…
G.C.- Gracias por la entrevista y el apoyo
de siempre de Sonidobscuro, es bueno poder
explicar algunas cosas que son periféricas a la banda. Y a los
lectores, simplemente estas palabras: Sean fieles a ustedes mismos, no
importa lo que suceda.