Rafa Cros.-
Hola Joakim. Lo primero de todo te saludamos desde Sonidobscuro y te damos
las gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes que nada, ¿cómo estás?
Joakim Montelius.- Estoy bien, gracias,
¿Y tú?
R.C.-
Yo también estoy bien :-) Hace dos años presentabáis en Barcelona el "United
States of Mind". Han ocurrido multitud de cosas. Un álbum en directo,
nueve intensos meses de grabación y finalmente el lanzamiento de "Northern
Light" (NL). Entre medias hubo un cambio de sello y, como he podido comprobar,
un notorio cambio en cuanto a la producción, el acabado del disco, etc.
¿Todos estos avatares os permiten seguir siendo vosotros mismos?
J.M.- Sí, por supuesto. Siempre somos
nosotros mismos. La base de nuestra música es
nuestra propia evolución.
Lo único constante en
Covenant es que
siempre cambia.

R.C.-Tras
un puñado de (agradables) escuchas del NL uno siente que aquí hay madurez,
una solidez en la composición. El resultado del disco está muy conseguido,
y lo que antes se avecinaba ahora ya es una realidad. Fichar por un sello
tan grande, ser un superventas en los Deutsche Alternative Charts de 2002
... todo esto, ¿cómo se lleva?
J.M.- Si te soy sincero, no tengo ni idea.
Nosotros nos limitamos a hacer aquello en lo que creemos. Pienso que
si
eres fiel a tí mismo y a tu visión de las cosas todo estará de tu
lado tarde o pronto. Es tan sólo una cuestión de
decisión y de
trabajar duro.
R.C.-
Se qué ya te lo han comentado, pero hay temas que recuerdan abiertamente
a Depeche Mode. Algunos dirán que es falta de imaginación, otros que es
premeditado. ¿Y qué opina el señor Montelius?
J.M.- Depeche Mode
es una gran banda, pero ellos nunca fueron muy importantes para nosotros.
El último álbum de
Depeche que compré
fue el
"Some Great Reward", que fue editado allá por
1984, más o menos...
Pero cuando uno hace canciones oscuras de
pop
electrónico, como
"Prometheus", o
"Winter Comes",
es casi imposible evitar similitudes con el estilo de
DM.
Ellos han hecho muy buenas canciones. Así que cuando que nos comparan
con ellos me lo tomo
como un cumplido, aunque el parecido no sea
intencionado.
[LA GRABACIÓN]
R.C.-
Nueve meses de intenso trabajo de estudio. Se me plantean muchas preguntas.
Una sería hasta qué punto podéis ser tan perfeccionistas y cómo se las
ingenia Clas para poneros los pies en la tierra. ¿Puedes darnos algun
detalle sobre la grabación del disco?
J.M.- En el estudio al principio todo
es un poco borroso. Cuando te encuentras inmerso en la fase de creación,
trabajando día y noche en este
mundo artificial de máquinas, sonidos,
pantallas de ordenador y melodías es bastante fácil
perder el rumbo.
A veces nos perdemos en temas equivocados y en experimentos. Terminamos
totalmente confundidos con música que sólo tienen sentido para nosotros,
que la hemos creado. Por este motivo la vision del 'mundo real' de
Clas
es tan importante.
El perfeccionismo es un arma de doble filo. No tiene ningún sentido
ser perfeccionista si no tienes la disciplina para
saber cuándo parar.
Nada puede ser nunca perfecto, y para evitar el tener que estar puliendo
algo eternamente tienes que decidir cuando algo es casi perfecto o lo
suficientemente bueno.
Esta es
la ventaja de estar en un grupo. Nosotros
trabajamos
y hablamos. Ayudamos al otro haciéndolo lo mejor que podemos, y decidimos
juntos cuándo una cancion está terminada. Nueve meses puede parecer un
largo tiempo, pero podriamos seguir allí si no hubieramos decidido poner
un final.

R.C.-
Como afirmabas en recientes declaraciones, la comunicación con Jacob Hellner,
el productor del álbum, ha sido muy productiva. Pero supongo que el sistema
de trabajo y la manera de hacer las cosas habrá sido muy diferente, ¿correcto?
J.M.- En la grabación ha habido
muy
pocas diferencias, la verdad.
Jacob
es una persona
extremadamente profesional, pero es tambien un tío
encantador. Por supuesto, él tenía ideas que a nosotros no nos gustaban,
y viceversa.
Pero hablamos sobre ello, probamos todas las ideas y decidimos cuáles
eran las mejores. A veces él tenía razon, y a veces nosotros éramos los
que teníamos razon.
El 99% del tiempo disfrutamos con el trabajo
y tuvimos una relación profesional muy llevadera.
Tenemos muchas cosas en común. Nos gusta la buena comida, el arte, diferentes
estilos de música, literatura y otras cosas.
Jacob
nos llevó a sus restaurantes preferidos en
Estocolmo,
algunos días los pasamos escuchando buenos discos todo el día, ya sabes,
lo normal.
Esto ayudó a
aligerar la presión de las sesiones de grabación.
Así que a pesar de que el disco es muy oscuro, y de que el invierno en
Suecia fuera deprimente, nosotros intentamos sacar lo mejor de todo ello.
Y gracias a
Jacob Hellner la mayoría de
las veces fue todo bastante agradable. La verdad es que nos encantaría
volver a trabajar con él, si nos lo pudieramos permitir, claro.
R.C.-El
título del disco y la portada están muy relacionados con el momento de
creación del disco. Tú y Eskil, encerrados mucho tiempo en una casa perdida
en Dinamarca.En la portada aparece un hombre sentado en una silla, congelado
y aislado, con el rostro oculto. ¿Quién es? ¿Quizás se trate de Jacob
que se ha quedado congelado esperándoos a ver si os decidíais? ¿O es Clas?
:-) En serio, ¿de quién se trata?
J.M.- La verdad es que somos muy disciplinados
cuando estamos trabajando. Mucho más
Kraftwerk
que
rock'n'roll, así que nunca existió
el riesgo de que
Jacob se congelase esperándonos.
El hombre congelado es l
a imagen mental del artista de la portada,
la imagen que creó cuando escuchó el disco. Le pedimos que hiciera una
ilustracion de lo que había escuchado. El creó el hombre congelado. No
sé quién es. Podría ser yo, podrías ser tú.
Podría ser todos nosotros.