El pasado 19 de agosto se celebró en la capital germana uno de los conciertos más curiosos de la temporada estival, dentro de lo que allí llaman el
Museumsinsel Festival (Festival de la isla de los museos). Nada más y nada menos que un directo de los alemanes
Corvus Corax interpretando junto con la
orquesta sinfónica y coral de Berlin una adaptación de la conocida Opera
Carmina Burana, que en esta ocasión pasó a llamarse
"Cantus Buranus.

El concierto tuvo lugar en uno de los espacios
más bellos de Berlín, la más que popular y visitada por todos los turistas isla de los museos.
Un espacio en pleno centro del Berlín Este donde rodados por un canal se encuentra la catedral de Berlín junto con algunos de los museos más importantes de la ciudad como el famoso Museo de Pergamon. Un
paisaje ideal para lo que nos esperaba.
En el centro de la Isla y teniendo de fondo estos enormes edificios se encontraba el escenario en el que todo tendría lugar. Una
gran afluencia de público comenzaba a ocupar sus correspondientes asientos a tempranas horas de la tarde y bajo un cielo que comenzaba a ser estrellado dió comienzo el espectáculo.

La primera media hora del show corrió a cargo de un grupo de
equilibristas y malabaristas que hicieron un bonito y espectacular trabajo de danzas, piruetas y malabarismos con fuegos.
La escena tenía lugar en uno de los laterales donde habían montado una especie de escenario más pequeño con una tela de araña enorme y donde un hombre vestido de araña ataviado con unos enormes zancos daba caza a una mujer vestida de bella mariposa junto al ritmo de una genial melodía sobre la que todo fluía. Una
lucha encarnizada de bailes y piruetas a las que varios seres más, en enormes zancos, se sumaron.
Un comienzo de actuación
bastante curioso y ameno que agradó a los presentes e hizo la espera mucho más corta.
Tras una breve pausa y con el cielo de Berlin ya oscuro, las velas y pebeteros se encendieron y hicieron su aparición en el escenario la orquesta junto con el coro para que una vez tomadas las posiciones apareciera, para sorpresas de todos, un espectacular
carro romano tirado por un hermoso caballo negro que conducía a sus ocupantes al escenario y estos ocupantes no eran otros que
Corvus Corax con un vestuario especialmente diseñado para la ocasión.

Dió comienzo uno de los conciertos que más me han
impactado ultimamente, pues sobre ese sonido de violas, contrabajos, tubas, violines y violochenlos que desprendia la orquesta sinfónica, los intrumentos de
Corvus Corax daban una fuerza y un empuje realmente asombroso.
El sonido de las gaitas y los tambores se complementaban
de manera extraordinaria con esos instrumentos que
Corvus Corax usan con habilidad de
gran rareza y muy curiosos de ver.

Instrumentos basados en las epocas medievales, otros de origen chino, tubas impresionantemente largas, todo un cúmulo de aparatos sonoros realmente raros y dificil de verlos en accion, que emitian unos sonidos muy particulares pero que entraban en cada una de las canciones de una forma
totalmente compenetrada.
Durante la más de hora y media que duró el concierto hubo de todo lo que nos esperábamos y mucho más, desde un
grandioso solo de violín del primer violinista, la
majestuosidad vocal que proporcionó el numeroso coro, hasta la
voz operística escalofriante de una soprano ataviada majestuosamente con un recargado vestido y corona de plumas que tras llegar al escenario subida en una plataforma sostenida por 4 fornidos hombres, hacia que los vellos se nos erizaran con su voz.

Un repaso a todas y cada uno de las adaptaciones de esta opera fue lo que nos presentaron. Temas que ya han sido grabados en un Cd y dvd que está ya a la venta y que promete
ser interesante.
Una
elocuencia musical y una fuerza la de esta opera que se dejó palpar en cada tema. la originalidad orquestal, escenográficas y de vestimentas de los creadores de este show hicieron de este evento un espectáculo que
emocionó y gustó tantísimo al público que los aplausos tardaron varios minutos en desaparecer.
Todo un
bello espectáculo visual y sonoro el que nos ofrecieron estos chicos de
Corvus Corax, que los que alli tuvimos la suerte de estar se nos quedará
grabado en nuestras cabezas.