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Misfits en Zaragoza, España [18:JUN:05]    
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imagen diseñada por: Javicicleta



      
Llegué, vi y vencí.

Haciendo alusión a esta histórica frase pronunciada por Julio César, se podría resumir lo que sucedió la noche del 18 de junio en la sala Oasis de Zaragoza de la mano de los incombustibles Misfits. He de decir a modo de introducción, que sentía una enorme curiosidad, quizás un tanto malsana, por ver de lo que eran capaces 25 años después de su nacimiento y habiendo superado cambios notables en la formación, disputas legales por el nombre o anuncios de disolución definitiva. Y desde luego, no menos curiosa fue la estampa que me encontré a las puertas de la mencionada sala. Varias caras conocidas sumidas en un letargo de muchos años, desempolvaban de nuevo el hacha de combate. Simpáticas hornadas de punks jovenzanos se mezclaban alegremente con los más viejos del lugar. Roqueros de vieja escuela se apartaban las greñas de los ojos y observaban curiosos a los grupillos de siniestros que se habían dejado caer también por allí. Gente de otras formaciones, de baretos típicos de la escena zaragozana más underground por llamarlo de una manera cariñosa, litros de cerveza, petas, pantalones ajustados, medias y camisetas rotas, vestimentas oscuras,... todo esto y mucho más, desfilaba ante la atenta mirada de la omnipresente calavera sonriente, sabedora de que si lo que se mascaba en el ambiente prometía ya grandes cosas, lo que esperaba dentro iba a superar con creces las expectativas de muchos de los allí presentes.

Las 21:30, era la hora en que estaba previsto el comienzo de la actuación y poco tiempo antes la gente todavía se arremolinaba alrededor de la barra. Hasta te podías desenvolver de una forma medianamente fluida por las cercanías del escenario en busca de un sitio que ofreciese mejores perspectivas. Tan solo pasaban cinco minutos de la media y antes incluso de que el público comenzase a impacientarse soltando algún que otro silbido de apremio a la banda, se apagaron las luces a la par que comenzaba a escucharse una grandilocuente melodía que iba a hacer las veces de intro.

Dez Cadena, era el primero en aparecer, seguido de Marky Ramone, y tras un breve saludo ocuparon sus respectivos sitios en el escenario, arrancando del respetable los primeros gritos y aplausos. Convertidos posteriormente en locura colectiva cuando Jerry Only hizo acto de presencia con los brazos en alto, como un auténtico gladiador de la muerte. Lucía ese flequillo puntiagudo, marca de la casa, que le caía por debajo de unos ojos que había pintado a conciencia con enormes sombras negras. En sendos brazos llevaba atadas cintas y muñequeras de cuero del mismo color que le llegaban hasta las manos pero sin terminar de cubrirlas. El estampado de la camiseta sin mangas, rezaba el nombre del grupo. (Otra cosa no tendrán, pero en el capítulo de autopromoción son unos verdaderos monstruos). Pantalones de malla muy ajustados, dejando de manifiesto por si todavía no nos habíamos dado cuenta a estas alturas, que Jerry no se encontraba en su mejor estado físico, cosa que por otro lado y dicho sea de paso, aparentaba traérsela floja. El bajo, sumándose a la fiesta, sujeto con una correa puntiaguda y decorado con una calavera de goma en el clavijero, aportando una nueva vuelta de tuerca.

Pero para graciosa, la estampa que ofrecía Dez, que a lo Rob Zombie con resaca lucía una cara pintada de blanco con unas enormes ojeras rojas y que si me dicen que había usado una caja de Plastidecores para tamaña obra de arte, no me hubiese sorprendido lo más mínimo. Parapetado detrás de su incombustible guitarra lucía también vestimentas negras, Pantalones de cuero, y a ver si adivináis que aparecía en camiseta y zapatillas. Ya podéis reservar las aclamadas Nike Misfits en las tiendas de moda más cercanas.

Marky, que también lucía generosas carnes, se complicó menos la vida buscando el lado práctico al aparecer únicamente con un pantaloncillo corto y guantes negros, sabedor del sudor que le iba a tocar derramar por el escenario a lo largo de toda la actuación.

A partir de este momento, todo sucedió de una forma increíblemente rápida, hasta desenfrenada me atrevería a decir. "One, Two, Three, Four..." y sin un segundo que perder 'Earth A.D.' rompía el silencio justo en el mismo momento en que me venían a la cabeza otro tipo de circos bastante más alejados en el tiempo que los de la Roma Imperial. (Había una vez...) Y lo que había esta vez era otra canción, 'Blood Feast', que se había fundido con el final de la anterior, dejando el tiempo justo para soltar algún grito y los aplausos de rigor. Ahora el local estaba muchísimo más lleno que al principio y aunque las matemáticas nunca han sido mi fuerte, calculo que alrededor de unas 350 personas iban alcanzando el clímax. Ayudados por el alcohol, los más valientes no mostraban reparos en bailar pogos justo delante de Jerry que les sonreía cómplice mientras seguía encadenando versos. Todo eso frente a los gorilas de seguridad de la sala, que se lanzaron sin compasión a por el primer osado en subir al escenario para sentir la cercana presencia de sus héroes. De hecho, Jerry y después Dez, se permitieron increparles por sus modales y pedir mayor permisividad. De modo que una vez estuvo solventado el problema del acercamiento, ahora la cosa era coser y cantar y unos y otras buscaban el momento propicio para dar su particular salto a la fama haciendo los coros o simplemente sacándose la foto que lucir ante los colegas envidiosos. Luego la forma de bajar más rápida, que no inteligente, era lanzarse en plancha sobre la multitud. Por fortuna nadie se abrió la cabeza o al menos cerca de donde yo estaba, aunque de haber pasado, fijo que hubiera seguido bailando con los sesos colgando. (Nada que no curen unas cervezas).

Sobre la pista sobrevolaba la sombra de los Ramones, que es alargada. Composiciones de poco más de dos minutos sin parones al acabar, con un sonido primitivo, terriblemente distorsionado y sucio, o sea, como nos gusta. Sin concesiones a teclados ni arreglos innecesarios. La Tierra invadida por alienígenas, zombis mutantes, King Kong causando el terror,... y demás letras psicotrópicas. Desde luego no pudimos ver a unos músicos extraordinarios, en buena medida porque las canciones tampoco ayudan demasiado, pero lo que nadie podrá negar es que tanto Jerry echándole garra y poniendo entusiasmo, Dez que aún se marcó algún solo de guitarra y Marky, rescatado precisamente de la banda de la que antes hablaba y que golpeaba frenéticamente bombos y platillos, demostraron tal derroche de energía (recuperada en buena parte de la mano de Aquarius) y tantas ganas de contentar al público, que cuando, pasada una hora, recogieron los bártulos y desaparecieron del escenario, se vieron obligados a retornar entre aplausos.

No había que ser muy listo de todos modos para saber que volverían para hacer un bis, pues a un lado lucía esplendoroso el setlist del concierto y se podía ver claramente que durante un cuarto de hora más tocarían las cinco canciones que habían dejado para esta parte y entre las que se encontraba 'Die, Die, My Darling', con la que finalizaron mientras todavía algunos seguíamos tarareando el estribillo. Entre las muchas manos levantadas imitando unos cuernos, se veían pulgares erguidos, de modo que el veredicto era claro y por si todavía quedaban dudas, Jerry se limitó a despelotarse y repartir los restos por la arena de combate para convencer a los incrédulos. Después volvería como los grandes, esta vez con una marcha triunfal de fondo y con una toalla a las espaldas, estampa divertidísima que habría hecho tambalearse al propio Rocky Balboa. Más aún cuando, sin ningún reparo, se pusieron a firmar autógrafos a diestro, siniestro, punk o quienquiera que se acercara a pedírselo. Hasta Marky, que en un principio se había mantenido al margen, se terminó acercando a garabatear el reverso de alguna entrada.

Espectáculo gratificante que dejó en general muy buen sabor de boca y que le hace a uno sentirse un poquito más joven, aunque sea solo por una hora y media. Larga vida al rock´n´roll.

Tracklist:

'Earth A.D.'
'Blood Feast'
'Horror Business'
'Hybrid Moments'
'Teenagers From Mars'
'Attitude'
'Some Kinda Hate'
'Halloween'
'Astro Zombies'
'Skulls'
'I Turned Into A Martian'
'20 Eyes'
'Six Pack'
'Static Age'
'Angelfuck'
'Hollywood Babylon'
'Vampira'
'London Dungeon'
'Thristy And Miserable'

'Dr. Phibes'
'American Psycho'
'Walk Among Us'
'From Hell They Came'
'Dig Up Her Bones'
'Kong At The Gates'
'Forbidden Zone'
'Crawling Eye'
'Helena'
'Jealous Again'
'Last Caress'
'Bullet'
'We Are 138'

'Green Hell'
'Rise Above'
'Queen Wasp'
'Death Comes Ripping'
'Die, Die My Darling'



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Concierto Comentado por: Javicicleta  [Sonidobscuro Staff]
Fotografía por: Oscar Baiges

*(Derechos Reservados)*

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Por Fotógrafo: Oscar Baiges

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