Recuerdo los comentarios del primer concierto de
Lacrimosa en
Madrid hace
ya casi seis años. Muchos se decepcionaron, otros quedaron llenos del
espíritu de la banda.
Cosa que ha vuelto a pasar en esta ocasión pero
según mi parecer en menor porcentaje debido a que esta vez hubo mayor
concordancia y mucha gente a la que no gusta la banda pues simplemente no
asistió.
En aquella primera ocasión los
Love Like Blood
rompieron la noche con un conciertazo que afirmó lo que ya
se sabía, la calidad de este grupo que daba la cara en los 90’s en una época
de temor a lo que pudiera venir...
En esta cita, los teloneros fueron los noruegos
Gothminister, los “ministros del gótico”
no sé si serán ministros pero divertidos lo son en cantidad.
Pero, antes de empezar, señalaré el extraordinario ambiente previo, donde
larga cola hubo que hacer y donde se vio mucha juventud y veteranía.
La
gente del centro comercial, al que dan las puertas de esta sala, no salía de
su asombro al ver su domingo de pizzas teñido de negro, (ya deberían
ir acostumbrándose con tantos conciertos realizados en esta sala). Con
un leve retraso de la apertura de puertas fuimos entrando como seres
racionales excepto
“los amigos del club de la segunda
cola”, esa que se forma sin previo aviso y que nadie sabe de qué
galaxia proviene.
Tras unos minutos dentro (y yo sin darme cuenta por estar ojeando el
merchandising) se oyó un estruendo de apertura que pertenecía a
Gothminister.
En cuanto eché la vista
al frente unos tipos muy llamativos estaban tocando el previo de
presentación: Hola Madrid, encantados de estar aquí, somos
los...etc.
Tras esto abrieron con '
Dark Salvation',
primer corte de último y segundo álbum: '
Empire of Dark
Dalvation' (2005) con unos estribillos ya
conocidos por los asistentes debido a que afortunadamente se dejan oir en
las Noches Madrileñas. Con respecto a esto, gracias a
DJ Rafa.
Varias canciones más cayeron
de este redondo pero para acabar con la información discográfica de esta
banda, decir que, por suerte, de su primera obra '
Gothic Electronic
Anthems' (2003) tocaron '
March of the Death'
canción lenta y melódicamente llevadera que a mí tanto me gusta.
Los “Ministros”, cuatro si no recuerdo mal, estaban formados por un
cantante, guitarra, batería y programador.
Todos ellos con la cara pintada en blanco y negro con diferentes formas cada
uno (la más llamativa la del programador que metía los sonidos pregrabados,
una especie de tableta de chocolate mixto en vertical).
El cantante sin
duda alguna era el frontman de la banda, subido a un púlpito a lo
M. Manson , con un sombrero tipo
Frank the Baptist y un bastón como
los que usa
Mozart en sus videos de
Umbra et Imago. La cara pintada, como ya dijimos, además
de atuendos varios y complementos conducía, eso sí, enérgicamente la
actuación.
Señalando, animando, jugando con el público... lo que
produjo un punto a su favor.
La música de esta formación se ubica, según mi opinión, entre el metal
con influencias de industrial, ciertas referencias a
Rob Zombie, Rammstein y los
aclamados
Death Stars como
inspiración ineludible.
Las composiciones son sencillas y simples, nada
del otro mundo, cosa nada reprochable.
A veces, he de decir que se le iba la voz al bajar de tono o que no
modulaba a tiempo.
Pero en general el resultado de esta actuación fue
ameno, divertido y puso al respetable en tono para lo que se avecinaba
.Aunque muchos hubiéramos preferido unos teloneros más acordes a
Lacrimosa.
Terminó
Gothminister y se
produjo un rápido desalojo de los mismos no sin antes dar gracias.
Todo estaba a punto para que comenzasen
Lacrimosa
que se hacían de rogar un tanto demasiado.
Señoras y señores... se abre el
telón y podemos ver el gran escenario dispuesto para
Tilo y compañía. Primer fotograma: Banda
al completo menos
Tilo quien
maravillosamente entró al tablao con su propia clase, elegancia y su saber hacer de años y años para, cómo no, interpretar '
Kelch der Liebe' tema que, debido al shock inicial, creo que paso algo desapercibido pero adecuado para la apertura.
Ya entonados todos en el concierto después de presentaciones, primeras
impresiones y demás, nos vimos llevados a un '
Inferno'
particular mediante '
Schakal', ¡que melodía señores! La
voz de
Tilo parece llevarte a un
mundo melómano sin fin. La ejecución de la misma fue una perfecta conjunción
de toda la banda.
'Alles Luge', fue la primera unión espiritual banda –
público, ¡Qué recuerdos! hermosa canción que seguro todos hemos bailado
hasta altas horas de la madrugada y con unas copitas de más, ¿eh?.
Para mí es a la cuarta canción cuando casi se me va el alma del cuerpo,
incluso las lágrimas en mis ojos hacían aparición tras años de sequía
emotiva...
Amigos...'
Tranen der sehnsucht (Nach
1.solo!)', qué manera de tocar el piano tiene
Tilo, solo le faltaba el traje de cola.
La forma en que entra la voz, la variación de la misma, las guitarras que
arrancan llorando, la marcha de batería que nos da aire al pecho para
sentirnos orgullosos de escuchar música sin igual. Nos adentramos de lleno
en el maravilloso '
Einsamkeit'.
A continuación '
Vermachtnis der Sonne' , sexto
corte del '
Inferno', canción que fue tocada correctamente pero que fue la primera de las cuatro siguientes donde
Lacrimosa parecen haber tomado un descanso, no por falta de profesionalidad, que sobra, sino que parece haberse calmado la furia inicial del respetable y
teniendo en cuenta que posteriormente llegaría '
Malina, The
Turning Point y Lichtgestalt'.
Destacar que '
The Turning Point' fue bién interpretada
por
Anne, con los años se aprende y
parecía que esta vez confiaba más en sí misma y supo estar con la mirada
alta.
Llegamos con calor, sudor y demasiadas luces blancas en los ojos, a poco menos de la
mitad del concierto. Todos permanecían atentos y es de agradecer lo que
aconteció: ese sonido de llanto típico de
Lacrimosa que no es más que un efecto
sonoro, nos anunció '
Seele In Not', viejos tiempos del
'
Angst'. Qué pasividad tan romántica para tocar esta pieza,
que acompañamiento de teclados con unos golpes secos que lo dicen todo con
sus escasos segundos de sonido, la rasposa voz de
Tilo, la guitarra rítmica tan
suciamente sonaba que daban ganas de subir y aporrearlas más aún.
A continuación nos ofrecieron
'Apart', 'Letzte Ausfahrt
:Leben' y la maravillosa '
Halt Mich', perfecta
interpretación de la misma que produjo otra vez el abrazo entre
Lacrimosa y sus fans.
Prosiguieron con '
Durch Nacht & Flut', y
'
Not Every Pain Hurts' que, si mal no recuerdo, fue la
primera perteneciente al
Stille y que llevó a
Anne al borde del escenario para
emocionarnos con, según mi parecer, una de las mejores para su voz , que
mezcla unos tiempos muy adecuados para ella y con una compenetración de
instrumentos perfecta.
Tras la singular '
The Party Is Over', que no daba por
finalizada la fiesta de este "
Domingo de Mayo" cayó:
'Stolzes Herz', casi nueve minutos de una las obras más
aclamadas de la banda. Como siempre los cambios se notan en canciones como
esta donde la voz de
Tilo se la
juega modulando perfectamente sin olvidar las tremendas variaciones
instrumentales.
'Der Morgen Danach' me devolvió la ilusión por
escuchar el '
Fassade', del cual creíamos que no íbamos a
disfrutar ninguna canción hasta que llegaron los bises.
Con la melodía
sumamente elegante que produce la inmediata mirada al sentimiento gracias a
esta canción siguió '
Ich Bin Der Brennende Komet' que dejó
sin palabras a un asistente que os cuenta el especial cariño por esta
maravilla.
'Ich Verlasse Heut’ Dein Herz'
perteneciente al '
Elodia' cerró este bis.
Entre idas y
venidas de
Tilo y sus chicos, con
casi hora y media ya de concierto y sabiendo que se acercaba el final,
'
Alleine Zu Zweit' también nacida en el
'
Elodia', parecía ser el adiós definitivo, pero entre gritos
de
“Tilo, Tilo” y la insistencia de la gente, fue
'
Copycat' la que finalizo el evento con duras guitarras
del
'inferno' como diría más de uno.
En resumen, un concierto al que muchos pensábamos ir de puro homenaje (y según muchas opiniones fue una sorpresa) que resultó tremendamente enérgico por parte de
Lacrimosa. Un repaso, si bien no exhaustivo sí equitativo, por su discografía incluyendo los dos últimos trabajos.
El sonido fue impecable, la compenetración perfecta, el
escenario grande y adecuado con ambientación sencilla pero correcta. La
sala
Aqualung esta muy bién dotada para este tipo de
eventos y así se demostró.
Como siempre las intervenciones de
Anne
Nurmi resultan controvertidas. Las canciones que
interpreta son más sencillas y adaptadas a su tesitura de voz. No podemos
esperar que sea como la de
Tilo pero hay que reconocer que, si
bien la encontramos mucho más afinada que en el concierto del 99, todavía le
queda mucho por aprender. Aparte de esto,
Anne forma parte imprescindible de la
puesta en escena de
Lacrimosa y esa
representación que completa la imagen que todos tenemos del grupo sí la hace
muy bien.
Un detalle que no se nos escapó y que personalmente encontré
muy humano, es que
Tilo la apoya con
su presencia en el escenario cuando ella sale a cantar... para imponer
respeto por si a alguno se le ocurriera silbar.
Sería imperdonable pasar por alto la magnífica actuación de la
banda que acompaña al grupo: dos guitarras, bajo y batería de los cuales bajo
Jan Genkel y guitarra
Sacha son los más
antiguos de la formación habiendo estado presentes ya en la actuación del
99.
Espero que el próximo encuentro con ellos no sea delante de un juego
de "
luces blancas cegadoras.", más propio de un
interrogatorio.
Dar las gracias a
Tilo y
compañía por su atención a la finalización del encuentro y a
Iván sin cuya ayuda no nos hubiéramos
acordado de todos los nombres de las susodichas canciones.
Solo esperar que la próxima vez que nos deleiten lo hagan
regalándonos esta petición realizada:
'
Crucifixio-
Das Schweigen-
Der
Letzte Hilfesreich' y que
"la alegría de la navidad y la
paz de Cristo reine en el corazón de todos los hombres... "(como decía el
difunto Juan Pablo II).
Por último, señalar que
Lacrimosa es un grupo que puede gustar
mucho o dejar indiferente, sin términos medios. Y que puede ser grupo de
culto y minorías como lo es en
España o
levantar fiebres masivas como en
México, donde han asistido
"
20.000 personas" en tres días a los conciertos de su
última gira. De cualquier forma, lo más importante que percibo en este grupo
es que , en los buenos tiempos y en los malos, se trabaja por encima de todo
con amor por la Música.
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