Habiendo escuchado y admirado a Narsilion
por su cd Elbereth, y teniendo en cuenta su notable trayectoria en grupos
como Lugburz y Ordo Rosarius,
no podía imaginarme en absoluto que tendría la oportunidad de verles
en concierto aquí, en Las Palmas, en donde
muy raramente hay ocasión de poder disfrutar de propuestas alternativas
por culpa del ya conocido aislamiento. Y realmente fue una mezcla de agradable
sorpresa y escepticismo la que me hizo mirar el flyer dos veces para comprobar
que, en efecto, los Narsilion iban a tocar en
mi zona y, todo sea dicho, gracias a colectivos como La Defunción,
los cuales han franqueado una vez más fronteras geográficas
al organizar eventos tan interesantes e insospechados en estas tierras, lo cual
es digno de elogiar por parte de un público más que agradecido.Serían
sobre las 22:30 horas cuando el Pub La Calle
abrió sus puertas, y fue a medianoche (minuto más, minuto menos)
cuando dio comienzo el concierto de Narsilion.
Fue justo en ese intervalo de tiempo donde se observaba cierto poder de convocatoria,
ya que aunque al principio la audiencia era un tanto escasa, en los primeros minutos
del concierto ya era de un notable aforo que no paró de incrementarse,
cerrando el concierto con un éxito de asistencia teniendo en cuenta
diversos factores (tanto de interés cultural como de difusión,
y cierta consistencia de un público más propio de tendencias
alternativas).
Narsilion
Así
que cuando Lady Nott, Sathorys Elenorth y Dark wind entraron en escena, comenzó el concierto
de Narsilion con el tema/intro Last
rites, que como introducción propiamente dicha, ya auguraba
una velada llena de magia, fantasía y de una calidad tanto
interpretativa como musical que hizo las delicias in crescendo de los allí
presentes.
Narsilion, cuyo orígen
etimológico hace referencia al sol y a la luna, hizo honor a su
nombre expresando este dualismo con temas enérgicos y marciales,
en perfecta compenetración con otros más nocturnos y melancólicos,
en donde un marcado folk norteño expresaba
un espíritu élfico que parecía hacer de partitura
en viejas canciones de un mundo que de no haber existido, al menos existió
en la imaginación colectiva y en una realidad palpable, ya que la
relación artistas-expresión-público fue tan fluída
como recíproca.
Es
de destacar en esta faceta más crepuscular del repertorio la importancia
vital de Lady Nott, cuyos cantos etéreos
nos mantuvieron a todos embelesados con una voz verdaderamente angelical;
una voz que parecía construír un puente hacia la tierra de las
Hadas con una belleza noble, sugerente y cristalina. Igualmente demostró
la misma calidad interpretativa con el violín acentuando mucho más
ese sentimiento folk bastante marcado en los Narsilion,
al menos como notable influencia y según su visión particular.
La única pega (y digo ya de todo el concierto), no fue responsabilidad
de los propios Narsilion, sino de una masterización
que aunque muy acertada en general, falló notablemente en el violín
el cual se escuchaba más al natural que amplificado. En fín, nada
es perfecto.
Pero
volviendo al repertorio, si hay que hablar del sol y su fuerza, esto tuvo
su máximo exponente en unos auténticos himnos de batalla
que me hicieron sentir como un cronista frente a un ejército listo para
el combate, el cual parecía desfilar en marcha marcial al ritmo
del tambor de Sathorys Elenorth. Tal era la sugestión de la música en
muchos puntos clave, que parecía estar asistiendo en vivo al asedio de
una ciudad medieval, o frente a un ataque y desembarco vikingo (cosa muy
propia de Arcana en sus momentos más épicos),
sin perder por supuesto ese toque fantástico que invocaba tanto a hombres,
como a orcos y demonios.
Destacar de Sathorys Elenorth su buena calidad como
músico en su faceta multi-instrumental, moviéndose con completa
soltura entre la guitarra clásica, percusión, invocaciones vocales
(que parecían letanías elevándose hasta el techo y mucho
más allá), programming y teclados, ofreciendo así
una base muy fuerte para el mismísimo concepto del grupo, y en donde todos
los componentes se desenvolvían como los personajes de un libro épico-fantástico
que construían su propia trama.
Otra
cosa que me llamó especialmente la atención, fue ese nexo necesario
para que todo este dualismo de luz y oscuridad encuentre un punto de común
referencia. Y no fue precisamente por la falta de ello, sino al verlo encarnado
claramente en Dark Wind (flauta travesera),
del cual se sentían en su estilo ciertas lecciones de música
celta, folk y nombres tan consagrados
como Carlos Núñez, lo cual servía
para sintetizar perfectamente todo ese mundo solar y crepuscular que son
los Narsilion en una línea constante y
uniforme, manteniéndose en un perfecto equilibrio gracias en gran
parte a Dark Wind, y a unos juegos armónicos
muy claros tanto en estilo, homogeneidad e intención/inspiración.
Y hablando un poco más en profundo de ciertas influencias musicales,
hay que destacar la gran afinidad ya mencionada (tanto musical como estética)
con Arcana en su aspecto más belicoso,
una influencia bastante notable que hacía recordar tanto a los diablos
del norte (vikingos) como a toda la cultura escandinava, la cual es
ya de por sí gran inspiradora de este tipo de géneros musicales
y trasfondo literario. También observé ciertos matices muy parecidos
a las canciones más conocidas de Enya ,
sobre todo en el lado más melancólico y nocturno de Narsilion,
y más concretamente en la manera de abordar los teclados. Y
en conjunto, se respiraba en el aire un sentimiento que iba entre lo medieval,
un buen encaminado folk norteño, y un
espíritu que sin rivalidad alguna mantenía un equilibrio entre lo
épico, lo místico y lo mágico.
Respecto a la audiencia,
ésta disfrutaba encantada del concierto reflejándolo en sus constantes
aplausos y ovaciones, cada vez mayores y más entusiastas, y la cual tuvo
el lujo de escuchar un adelanto de lo que será el segundo cd
con temas como far away, winds of eternal prophecies, Montserrat,
y la citada intro/Last Rites junto al outro
de cierre.
Una vez terminado el concierto, continuó la fiesta
con las sesiones de La Defunción, mientras
que los miembros de Narsilion se mantuvieron abiertos
y simpáticos con el público en la demanda de autógrafos,
fotos, agradecimientos y felicitaciones por el concierto.
Es todo un
placer poder asistir a encuentros tan bienvenidos en estas tierras, y omitiendo
ya las típicas quejas al respecto sobre la lejanía y aislamiento,
tengo que decir que esta vez se han lucido con detalle. Así que gracias
desde lo profundo a Narsilion por haber traído
una porción de su magia, que espero tenga su continuidad con próximas
visitas por estos lares. Gracias a La Defunción
por hacer esto posible, y a todos los que saben apreciar apuestas tan interesantes
como fue este concierto de Narsilion. Verdaderamente,
no hay continuidad posible sin un público exigente que busque allá
donde los conformistas no sabrían encontrar nada.
A todos gracias, y hasta el
próximo concierto.
Tracklist:
[1]
Last Rites/intro
[2] Mirror of Nature
[3] Lost Horizons
[4] Voice of
Sin
[5] Far Away
[6] Dreams
About the Eternity
[7] El Llanto de las Sirenas
[8] Nerbeleth
[9]
Winds of Ethernal Prophecies
[10] A Night in Fairy Land
[11] My Falling
Darkness
[12] Montserrat
[13] My
Pagan Land
[14] Outro