De sobra son conocidos los festivales veraniegos que suelen organizarse en Alemania donde los interesados en la
escena oscura acuden cual rito ceremónico cada año a lucir sus mejores galas y a escuchar en vivo a sus grupo preferidos. En este caso os hablaré de mi asistencia y apreciación de uno de los festivales más conocidos que se sucedió en Julio de este año. Estoy hablando del
Zillo Festival.
El año pasado después de
9 años sucesivos de festival, La organización del
Zillo decidió no organizarlo por diversas razones, de producción y cuestiones económicas que ya contamos en su momento en este mismo webzine.
Tras esa premisa, la incertidumbre de que lo que pasaría este año sobrevolaba por la mente de todos los que esperábamos ver los carteles de los festivales de este año, pero cual fue la sorpresa al ver que no solo la maquinaria para su realización estaba en marcha, sino que debido a su
10 aniversario apostaban con un buen cartel de bandas de diferentes tendencias dentro de la escena y donde algunas de ellas tocarían en
exclusiva.

El evento tuvo lugar durante los días
16, 17 y 18 de Julio en
St.Goarshausen, un hermoso pueblecito turístico a 100 kilómetros de
Frankfurt, en medio de un paisaje maravilloso a orillas del Rhin, en donde antiguos castillos sobresalen de las montañas y donde la leyenda de la sirena
Loreley es más que popular.
Subiendo por las montañas y atravesando el pueblo se encontraba el recinto donde tendría lugar el festival. Unas amplias llanuras en las montañas donde los stands de ropa se alineaban dejando lugar a una carpa que sería el centro fiestero nocturno durante la noche. Más allá de esta carpa y los stands, un gran y antiguo anfiteatro se levantaba donde tendrían lugar
todos los conciertos, cosa que es de agradecer ya que en festivales donde los conciertos se hacen en diferentes lugares dentro de una misma localidad, el tiempo que se pierde en el desplazamiento, encontrar de nuevo un sitio decente para ver la actuación y demás es excesivo en un fin de semana que todos queremos aprovechar al máximo.
A pesar de que lo único que me atraía de las actuaciones del Viernes era ver de una vez el tan comentado Show de
Umbra et Imago al que a unos le hace gracia y a otros les parece fuera de todo gusto, sin embargo, problemas burocráticos de pasaporte y demás me dejaron en España y no pude volar hasta el Sábado con lo cual nada tengo que contar sobre las actuaciones del viernes y además sigo sin tener
criterio propio sobre el show de los alemanes
Umbra et Imago.
Una vez tomado el avión el Sábado, la llegada a Alemania fué fugaz y a toda pastilla ya que la hora del concierto de
:SITD: se aproximaba y aún tenía que conducir durante 1 hora desde el aeropuerto a St. Goar, encontrar el Hotel y llegar al recinto. El tiempo se echó encima y mi mal augurio se confirmó. Justo llegando al recinto la actuación de
:SITD: acababa de finalizar, así que una vuelta de reconocimiento por el recinto y comprobar la gran cantidad de público que allí estaba congregado, indumentarias y peinados de lo más dispares y todo ese tipo de cosas que se suelen ver en los festivales alemanes. No había mucho tiempo que perder pues las actuaciones iban seguidas unas tras otra con tan solo
15 minutos de descanso, así que tomadas las posiciones por fin me dispuse a disfrutar de los conciertos.

En seguida los alemanes
Das Ich hicieron acto de presencia. Un Show muy parecido al que ya había interpretado no hace mucho en nuestro país y donde a pesar de presentar su nuevo material no se marcharon sin tocar sus temas más conocidos y coreados por el público, canciones como
”Goetes Tod”,
”Kaim And Abel” y
”Destillated” entre otras, nos hicieron a todos botar a pesar del calor sofocante que hacía y el vinilo bien pegado que algunos ilusos como yo llevábamos pensando que por aquellas tierras debía no hacer tanta calor como en el sur de Europa.
Das Ich mostraron una vez más su fuerza y saber estar en directo durante más de 45 minutos y las expresiones de
Stefan Ackermann con su semejante apariencia al
”Gollum” del Señor de los anillos, volvieron a aterrorizar a los espectadores mientras crucificado en su cruz de metal gritaba al ritmo de sus temas más populares.

Tras un breve descanso para beber algo fresquito,(cuando se enterarán los alemanes que las bebidas en verano con hielo están mejor),hicieron su aparición los reyes de la
locura electrónica. El comienzo no pudo ser más acertado, los acordes de
“Cause of dead: Suicide” el primero de los temas del nuevo trabajo de
Suicide Commando comenzó a retumbar en nuestro oidos y las locura se apoderó del personal. Un directo
muy potente que no nos dejó parar de bailar ni un instante. El Cantante ataviado con una camisa de fuerzas hacía a la gente partícipe de sus
alucinaciones y
desvaríos.
Tras pegar un repaso a los temas de su cd más reciente de una forma muy acertada, tambien hicieron gala de su apoteósico pasado con
“Hellraiser”,
“Desire”,
“Dein Herz Meine Gier”, etc. Una hora de concierto que a mi realmente me supo a poco y en el que la gran mayoría de los asistentes
disfrutamos mucho.

El calor empezaba a ser menos axfisiante y algunas nubes esporádicas comenzaban a nublar el cielo germano cuando los americanos
London After Midnight saludaban al público y comenzaban a modular los acordes de
“Your best nightmare”. En realidad tenía curiosidad por ver a este grupo ya que nunca había tenido oportunidad de ir a uno de sus conciertos. Nunca he entendido de este grupo como
Sean Brenan y sus chicos seguían dando conciertos después de años sin sacar material nuevo, basándose en temas que la gran mayoría estamos
hartos de escuchar hasta la saciedad. Pero cual fué mi sorpresa al descubrir que la actuación se basaba fundamentalmente en
temas nuevos que están dispuestos a formar en breve lo que será el
nuevo trabajo de esta banda y que, según declaraciones del propio
Brenan, pronto saldrá a la luz.
Temas que siguen en la misma
linea que sus trabajos anteriores, llenos de maestría musical y excelente combinación de instrumentos y sonidos, pero con una mayor predominio de la
electrónica. Temas que apostaría a que serán pinchados innumerables veces en las pistas de baile. Un concierto genial que combinaba estos temas nuevos con los ya míticos,
“Sacrifice”,
“A letter to God”, etc. Por nombrar alguna de las partes
negativas de este directo, diré que tal vez el cantante tuvo una actitud demasiada
estática y con poco afán de animar al público, lo cual un concierto que podría haber sido fantástico solo se quedo en
bastante bueno.

De pronto las nubes se oscurecieron cubriendo todo el cielo y un gran vendaval presagiaba lo peor.
Blutengel salió a escena,
Chris Pohl acompañado por sus dos musas vestidas de época una de blanco y otra de negro comenzaron a derrochar
elegancia en el escenario al ritmo de los temas de lo que es su nuevo disco
“Demon Kiss”. Cuando iban por la tercera canción las nubes gruñeron y una tremenda tormenta acompañada por relámpagos y truenos deslució lo que pudo ser una excelente actuación.
Aquello casi parecía el fin del mundo. El público despavorido corría en busca de algún refugio mientras otros guardaban colas en la tienda de merchandaising del zillo en busca de un paraguas donde resguardarse. La actuación continuó muy a pesar de la intensa lluvia y hubo gente que aguantaron el chaparrón y los intensos remolinos de vientos hasta el final, y es que el concierto que estaban dando
Blutengel bien merecía soportar el diluvio universal.
La incertidumbre se apoderó de todos y se empezaron a escuchar los primeros comentarios de que los siguientes conciertos se suspenderían por el temporal, otros decían que eso era imposible, el caso es que quedaban los grupos
más importantes que todos habíamos ido a ver, era el momento de
Aliend Sex Fiend y
Skinny Puppy.

Tras unos minutos de entradas y salidas al recinto por parte de los asistentes al festival y nerviosismo, los focos se encendieron y tras cubrirse el publico de la lluvia como podían entre paraguas, chubasqueros e incluso simples abanicos, el anfiteatro se volvió a llenar e hizo su aparición en un escenario lleno de tela de arañas blancas, cortinas rasgadas, calaveras empaladas y maniquíes, los genuinos
Alien Sex Fiend. Las nubes comenzaron a despedirse del recinto dejándoles el total protagonismo a estos
maestros ingleses y todo el mundo comenzamos a disfrutar de uno de los grandes conciertos del día.
Mr. Fiend con su eterna copa en la mano dio una lección de
maestría sobre el escenario y es que los más de 10 años sobre todo tipo de escenarios como cabeza de uno de los grupos más
personales de la escena no suele pasar desapercibido. Todos esperábamos con ansiedad verlos de cerca ya que es un hecho no muy habitual, pues sus conciertos son bastante limitados y no muy dados a viajar fuera de su Inglaterra natal, así que toda la expectación que guardábamos se convirtió en
admiración tras más de hora y veinte de concierto que a muchos nos dejó un grato y apoteósico recuerdo. Repaso de los mejores temas de la carrera de este mítico grupo que a todos nos hizo bailar hace años con su
“Zombified” o
”Ignore the Machine”y de los que su peculiar sonido es perfectamente
reconocible con solo escuchar los primeras notas de cualquiera de sus temas.

Tras este arrebato de
genialidad y
adrenalina, nos temíamos que poco ya podría sorprendernos a pesar de que era el momento de otra de las grandes bandas del día,
Skinny Puppy, otro de los cabeza de cartel del Festival. Tras un rapidísimo cambio en la estética del escenario y con una gran pantalla de video-proyección de fondo emitiendo impactantes imágenes salieron algunos de los miembros del grupo y comenzaron con la primera canción sin siquiera haber aparecido aún el líder y vocalista del grupo. Una vez terminado el tema en cuestión y en pleno inicio del siguiente una sombra repentina de un ser
andrajoso con forma de zombi con rasgos caninos, movimientos desacompasados y cubierto de sangre hizo su aparición
Cevin Key, dejando al público más que sorprendidos.
Un perfecto directo que irradiaba una
extrema fuerza que se fusionaba con aquel ser apocalíptico que iba despojándose de su traje a medida que continuaba embadurnándose de sangre y que hacía que a muchos se nos pusieran los bellos de punta ante el espectáculo ofrecido. Una
cuidada selección de temas con mensajes claros como nos tienen acostumbrados la banda, un sonido perfecto en directo y un show que a la vez de sencillo y fuera de cualquier tópico oscuro, acompañaba coherentemente de forma magistral la actuación . Un concierto realmente
difícil de olvidar.
Solo con lo ya visto ese día ya había merecido la pena el viaje, sin embargo aún nos quedaba pasar por el fin de fiesta del Sábado y todo un domingo de conciertos.
La fiesta del Sábado tuvo lugar en la carpa habilitada para la misma, con las sesiones de
Bruno Kramm de
Das Ich junto con
Frank D’angelo de
SITD y algunos más. Sólo comentar sobre ella que fue una fiesta bastante
concurrida de gente, tal vez demasiada para el tamaño de la carpa y que duró hasta las 6 de la mañana. La música tal vez a algunos no nos terminó de convencer del todo. Algunas sesiones demasiado
”ñoñas” para mi gusto, tal vez por lo demasiado
ochentero de alguno de los dj’s o tal vez por temas que poco venían a cuento después de haber vivido un día de directos en que la electrónica y la adrenalina nos había invadido a todos.
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