
Llena de curiosidad entré el
día 3 de abril del 2004 en la sala del
Black Box en
Greifswald (Alemania), por dos razones: Por un lado estaba deseando asistir al concierto de
Casual de
Barcelona, puesto que aquí en
Alemania no hay muchas posibilidades de escuchar música
gótica de países de
habla hispana. Por otro lado tenía unas ganas tremendas de ver al grupo
Sepulcrum Mentis, de cuyo espectáculo ya había oído hablar.
Para mi sorpresa la sala no estaba tan llena de gente como se podría esperar con una constelación de grupos tan interesantes. Pero poco a poco iba llegando más público hasta que por fin la sala empezó llenarse.
A las 22:00 Casual entró en el escenario.
A pesar de que la audiencia se mostraba al principio un poco reticente porque no sabía lo que aparecería en el escenario, el cantante
Mon logró enseguida cautivar a la audiencia. Como la sala de la actuación es bastante pequeña, se observó casi desde el principio una interacción entre el grupo y la audiencia. Y así pronto entusiasmaron con su música
gótica y rockera, acompañada por guitarras y que a veces parece un poco
estrafalaria. De vez en cuando
Mon pedía a la gente acercarse más al escenario. Después de las primeras canciones el grupo ya se había ganado a la audiencia y llegó otro momento estelar:
Mon y Marty (de
Sepulcrum Mentis) cantaron a dúo. Ambos estaban increíblemente llenos de energía, y además se notaba que disfrutaban mucho de la actuacción (¡sí, la música gótica no tiene que ser necesariamente
melancólica!) de modo que el ambiente estaba al punto de estallar. Especialmente se podía notar en las primeras filas. El cantante actuaba de manera tan carismática que se podía sentir fácilmente su música. No importó que la audiencia no pudiera entender las letras, ya que estaban algunas en catalán, ya que
Mon las explicó en alemán (!) y las acompañó de una actuación muy expresiva. Después de su última canción
la audiencia lo agradecía con un fuerte aplauso.

Tras un breve descanso,
Sepulcrum Mentis entró en el escenario. La audiencia, ya entusiasmada por
Casual, estaba de muy buen humor.
Marty abrió el concierto entonando la canción de "
La Abeja Maya" que por aquí es muy conocida. Con este comienzo lleno de humor, todos esperaban expectantes por ver qué vendría después. Describir la música de
Sepulcrum Mentis no es una nada fácil, pues utilizan elementos muy variados y a veces atípicos en la música
gótica. La podemos situar por sus orígenes en el
rock wave-gothic, sin embargo el grupo se ha desarrollado continuamente, de modo que ahora se pueden encontrar también elementos del estilo
glamrock, deathrock, cantos de
ópera y adicionalmente una porción de
autoironía en su música. Por eso no sorprende que se encuentren descripciones sobre el grupo en las que se les denomina "
David Bowie del Acid".
Sin duda casi nadie del público podía resistir el atractivo de
Sepulcrum Mentis y casi automáticamente todos empezaron a bailar. Además de sus propias canciones tocaron también una versión del clásico "
Daddy Cool" de
Boney M - por supuesto apto para bailar y cantar pero con rasgos de música
gótica. Después de haber envuelto al público en su
irreverente, estrafalario y rockero mundo,
Sepulcrum Mentis despidió cantando otra vez "
La Abeja Maya", creando así el perfecto marco para un concierto de esta categoría.
Por una entrada de
4,50€, que fue un precio más que razonable,
se pudo disfrutar de dos conciertos muy divertidos. Ambos grupos disfrutaron obviamente su actuación y podían transmitir este sentimiento a la audiencia. Concluyendo se puede decir que ambos,
Casual y Sepulcrum Mentis son nombres que se deben recordar ya gozan de mucha calidad, que cada uno debería comprobar con sus propios ojos. ¡
Dos actuaciones bien logradas que dan ganas de más!
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