
Tenía pensado hacer una
extensa crítica de
este concierto que me impactó y que difícilmente podré
olvidar. Pasaron las semanas y
lo fuí dejando y dejando, suponiendo
que no pasaba nada si en vez de un par de semanas se sucedían tres o
cuatro o cinco hasta que este comentario fuese finalmente publicado... sin embargo,
casualidades de la vida, justo cuando ya tenía este artículo
algo me dejó
intranquilo....
Sí, pensaba investigar sobre Dies
natalis, sobre el que iría esta crónica, pero...La
cuestión no es otra que había oído algunos rumores
sobre Ordo Funebris, grupo sobre el que me centraré.
No sé por qué (los caminos de la oscuridad son insondables, de
hecho) pero pensé que lo mejor era ser prudentes y esperar a ver
si lo que parecía una sensación se convertía en un hecho.
Y así ha sido: Ordo Funebris se han
separado.
Mi gozo en un pozo y, por ende, tengo que cambiar el
enfoque de este artículo para centrarme, mayormente, en este "fúnebre"
trío. La banda aduce en su página oficial motivos personales
como causa de la separación. No voy a ahondar en lo que no me concierne,
sus razones tendrán, pero que esta banda se disuelva ES UNA PENA.
Un pimer cd editado, "Cantar a la morte: Fábula
Triste", es su legado... aunque dentro de lo malo, lo bueno sea que
su segundo y póstumo trabajo vea la luz en diciembre. Será
a través de Drama Company, de nuevo,
y su título será "Songs from the Enchanted Garden".
Bueno, dicho esto, cada miembro de Ordo
Funebris sigue su carrera por separado, pero eso ya es otro
cantar y el futuro nos dirá si cada cual por su lado corre mejor suerte....
No quisiera ser presuntuoso, pero lo dudo mucho, porque el cd es un verdadero
joyón, el directo que comento a continuación no se
queda a la zaga.
En fin, cosas de la vida... La Muerte
nos espía y cuando puede nos atiza con su guadaña inmisericorde.
Un réquiem por Ordo Funebris..
ojalá se lo piensen mejor, tenían una gran proyección y
una calidad indiscutible. Y pienso que podrían haber editado sus discos
en sellos como Middle Pillar o
Prikosnovénie sin mayor problema....
Vayamos
con el concierto, que era la idea de este artículo. El pasado sábado
2 de agosto de 2003 se celebró en Vitoria uno de los mejores
conciertos que haya podido escuchar en bastantes meses. Bueno, esto no sé
si es indicativo de la calidad del evento, porque el que suscribe esto
no se puede permitir el lujo de ver acudir a muchos festivales / conciertos
últimamente... pero el caso es que aparte de mi situación económica
lo realmente importante fue el nivel del cartel, con unos notables Ordo
Funebris llegados de Barcelona y unos Dies natalis
sobresalientes.
Quizás un buen indicativo de la calidad del evento fuese
el hecho de que acudieran personas venidas desde ciudades tan dispares como
Bilbao, Pamplona, Barcelona, Tarragona o Salamanca. Y un dos de
agosto, en Vitoria, una ciudad que no suele tener una oferta oscura estable,
en la que poco a poco iniciativas como las de la tienda de discos Rara
Avis empiezan a tener una merecida repercusión.
Sobre
Dies natalis tan sólo diré que
no los conocía lo suficiente, y que me sorprendieron gratamente. El concierto
de Vitoria estaba en mitad de su trayecto hacia Lisboa, donde tocaban
al día siguiente. Este cuarteto alemán presentaba en directo
su último trabajo, "Tristan". Aunque al principio de
su intervención tuvieron pequeños problemas en la sonorización,
ofrecieron un set de dark folk precioso y embriagador. Alternaron temas en
inglés y alemán y me llamó especialmente la cantante,
Susanne Schulze.
No era la única voz, ya que se sucedieron múltiples
combinaciones corales, ahora una solista, luego un dúo, de nuevo una
voz principal, para pasar a ser un trío o un cuarteto,
según el tema y pasaje de las canciones. Las percusiones y las
guitarras no desmerecieron, ni mucho menos, con unos Jens
Vetter, Tobias Strahl y Norbert Strahl
empapados de sudor al final del concierto. El éxtasis llegó en
el epílogo de su actuación, con un par de temas increíblemente
bien llevados y una última canción interpretada conjuntamente
con Ordo Funebris.
Así
fue la velada... ¿y por qué no hablé de los Ordo
antes? Quería reservarme para el final lo que cronológicamente
ocurrió en primer lugar. Bueno, lo primero que he de reseñar era
el difícilmente soportable calor de un agosto infernal en el Norte
de España. Si a eso le sumamos que la Sala Helldorado
no contaba con aire acondicionado.... imagínense el resto.
Sobre el escenario estaban Lady Nott
(violín), Sathorys Elenorth (teclados)
y Lady Morte (voces). Como sucedió después
con Dies natalis, tuvieron problemas técnicos
y cuando la intro (si mal no recuerdo "Ordo Funebris") estaba
ya encarrilada el sonido se fue y tuvieron que empezar desde el inicio. Por
suerte, no tropezaron con la misma piedra.
El orden de los temas no lo recuerdo, pero se centaron en los
diez cortes de "Cantar a la Morte" y al final de la actuación
presentaron algunos temas inéditos. Sí diré que oír
"Maellus Malleficarum" en directo me puso los pelos de punta,
con un Sathorys infernal y unos susurros de
Lady Morte que llegaban a lo más profundo
(oscuro) del alma.
Como
otro dato relevante de su actuación destacaría la escenografía
llevada por Lady Morte, espada en mano en "Torre
Salvana". La magia del violín de Lady
Nott también fue embelesadora en cortes como "Encanthia"
o "Divine Tragedhy". Por último, las percusiones y teclados
de Sathorys también fueron dignos de
elogio.
Y esto fue todo, después de en Vitoria, Ordo
Funebris dieron un último concierto en Terrassa...
y allí se acabarón los directos de este fúnebre trío.
Ojalá vuelvan algún día, porque considero que su música
es irrepetible. Ahora sólo nos quedan sus dos cds, disfrútenlos
y muérdanse las uñas pensando cómo serían
escuchados esos temas en directo...