Esto no va a ser una crónica en
sí, sino un
compendio de impresiones. Con este aspecto aclarado
desde el principio, empecemos por el final...
Madrid,
domingo lluvioso y otoñal, en que la gente tiene tantas ganas de ir
a un concierto como de ponerse a hacer flexiones en la terraza, por
poner un ejemplo. Y nosotros, calentitos dentro de Ritmo
y Compás tenemos el placer de escuchar a ese grupo español,
The Mask. Y lo diré alto y claro, porque
es como tiene que ser dicho: The Mask son unos PROFESIONALES
de la cabeza a los pies. Impresionantes. Los he visto ya dos veces, primero
en el Dark Hole y por segunda vez en este Elektro
Dark Festival II, y son un grupazo.
Canciones preciosas, una buenísima combinación
de sonido electrónico y del "siniestro"
de toda la vida, músicos excelentes; Alex Brujas
tiene una voz im-pre-sio-nan-te (y si no probad en la próxima ducha a
cantar la de Simple Minds de "Don't
you (forget about me)" porque no es nada fácil sin que se te
vaya ni una sola nota) Además, la combinación es muy buena: Cantante
al frente con mucha presencia escénica - aunque la sala bastante
vacía que se iba llenando poco a poco dejaba algo que desear-; un loco
de las maquinitas y una chicaza que atrae todas las miradas.
Miren ustedes, si esto fuera Alemania y el grupo se
llamara Die Maske, Patricia Subaru, Alex Brujas
y Luis E.Díaz estarían entre los
grupos con mayúsuclas. Es simple, en un concierto en el que oyes desde
Bauhaus hasta notas de excelente dark
wave no queda nada por pedir. Así que los que no hayáis
visto a este grupo, os lo recomiendo 100%; atención a su próximo
directo.
Saltamos
a Rotersand y de Madrid a Valencia
el viernes por la noche en la Sala Repvblicca.
Rotersand son un grupo formado por el bajista
de The Fair Sex, un músico profesional
y un trancero-dj de techno. Esta variedad
se aprecia en la combinación de las notas y la intención oscura
con esos ramalazos electro y por ello, si
he de daros alguna pista para saber qué sonido os podéis esperar,
solo he de decir que a XPQ-21 y su "Chi",
o a los últimos trabajos de Icon of Coil
es a lo que más se asemejan de la escena oscura.
¿Y por qué los cito en Valencia? Sencillo,
ya que es en la capital del Turia donde más se conocían sus canciones
( y es que eso de dar la coña con el "Sonic Agony", "One
Thousand Beats" y "Merging Oceans" por la radio tenía
que servir para algo). Bien, la puesta en escena es sencilla: una tenue
luz rojiza y un pedazo de hombre impresionante acompañado
de un teclista/guitarrista. Lo de hombre impresionante no es porque estuviera
excesivamente bueno, sino porque debe de ser dos veces mi tamaño,
y sobre el escenario era todo un espectáculo.
Pensad que en Barcelona y Valencia los encargados de abrir
el Festival Elektrodark eran ellos, y aún
así (es decir, teniendo en cuenta que la gente iba entrando y que no
había mucha atención), Rascal,
cantante y letrista, lo dejaba todo sobre el escenario. Ataviado con un traje
de neopreno con un corte "monjil", saltaba, se retorcía
y bailaba por todo el escenario.
El
público, bailoteando al compás de sus bases
electrónicas aún sin quererlo. A nuestro dos ilustres
invitados, y me refiero a Nacho Marco y Ángel
Molina, a los cuales no nos esperabamos y que vinieron a ver a Psyche
a Valencia (¿y cómo mola decir que los dos mejores dj's nacionales
estaban en el Elektro Dark Festival, eh? Jejejeje...
sí, estoy vacilando :-P ) no les acabó de convencer el sonido
trance-bailable de Rotersand, pero
dentro de la proliferación de cierta uniformidad en el sonido "future
pop", a mí me suenan como un soplo de aire fresco. Así
que si no vinisteis al concierto, deberíais comprar su nuevo trabajo,
que sale dentro de nada.
The Fair Sex fueron los grandes
triunfadores del festival. No tanto en Valencia o Madrid, donde
había una buena cantidad de fanáticos de Psyche,
con sus vinilos para firmar, sino sobre todo en Barcelona. Y es que en
Barcelona, otra noche lluviosa y gris, los acordes de su "Not Here,
Not Now" rompían como una espada la conexión de las
suelas de los zapatos del público con el suelo. Y todos moviendo
sus cuerpos al ritmo de las guitarras contundentes y las tres voces de
The Fair Sex.
El
cantante es todo un espectáculo, y su presencia sobre el escenario
era como un huracán, contorsiones y gritos, poco a poco se iba desnudando,
hasta qeudarse con sus mallas negras, pecho al aire y una voz potentísima.
La respuesta fue asombrosa, ¿quién diría que despues de
tanto tiempo TFS moverían así
a la gente? Pero ahí estaba el resultado. Supongo que el factor que Psyche
hubieran visitado BCN ya en el 2001, hacía que la gente
esperara con más entusiasmo a este grupo germano. Los que no los conocían
quedaron alucinados. Una pena en Madrid que no hubiera bises... pero
el público no los solicitó. Cosa que no sucedió con Psyche...
En el caso de Psyche, en Madrid
tuvieron que bajar dos veces a hacer bises y acabaron con su "Final
Destination", aunque algunos hubieran preferido escuchar temas más
antiguos. Lo que está claro es que en esta gira Psyche
venían a defender su último trabajo, "Babylon Deluxe".
Hicieron
concesiones de temas antiguos, pero el grosso del concierto recaía
en los temas de su último disco. Curiosamente, incluso algunos fans de
los más acérrimos de los 80 salieron contentos con su "Gods
and Monsters" y "X-Rated" porque sobre escena Darrin
y Remi defendían sus nuevos temas con
uñas y dientes... y conseguían que todos se movieran al rtimo.
Darrin sobre
el escenario es un personaje: mezclando canciones cuando las bases se
lo prestaban y no dejando un solo rincón sin haber bailado encima. Madrid
fue lo más espectacular, acabó en el suelo, descamisado
y cubierto de sudor de los pies a la cabeza, en una conexión total
con el público. Remi se dejó
llevar más en Valencia, donde llegó a dejar los teclados por un
momento para unirse a Darrin al frente del escenario
y animar al público.
Psyche son ahora los nuevos Psyche.
Se nota en su música, en su estilo y en la actitud de Remi,
sobre todo -que me da la impresión de que tiene más que decir
de lo que parece-. Aún así, el "Goodbye Horses"
fue la estrella de este festival itinerante, sin duda, las tres noches.
Con
respecto al público, no tanto como se suponía, sobre todo
en la capital. Sin embargo, los grupos lo dieron todo y su proximidad
palió esa sensación de mal rollo que te da cuando vas a un concierto
y sabes que hay menos gente de la esperada. De hecho, durante los conciertos
anteriores, los miembros de Psyche se situaban
junto al merchandising y colmaban de atenciones, autógrafos y buen rollo
a todo el que se lo pedía. Y al acabar TFS,
menos en Madrid (que supongo que el cansancio hace estragos), también
se mezclaban con el público con una actitud genial.
No se me ocurre nada más. Sólo decir que no os
perdáis el Elektro Dark III... ah, y
que Rotersand hizo un guiño musical muy
divertido en su tema "1000 beats" en Madrid y quien lo adivine
le doy un premio, que envidia cochina a quien se lo perdió... y que yo
y mi camiseta de Psyche nos vamos a cenar.