Segunda edición del festival
Arcana Europa. Castillo de
San Servando, Toledo. 14 y 15 de septiembre. Seis conciertos y dos fiestas.
Las comparaciones con la primera edición son inevitables. El año pasado tuvo lugar en
Cuenca, en un escenario dramáticamente bello, el teatro romano de
Segóbriga. Y la fecha era dramáticamente calurosa, mediados de julio. El elenco de bandas de ese año fue mayor, ocho bandas, y a juicio del público, mejor (entrega total con
Ataraxia ).
Una edición extraña la 2001. Tras los catorce conciertos que he visto en las
dos ediciones llego a una conclusión: los conciertos de
dark
folk y
medieval mejor en una butaca,
grada romana o el mismo suelo. Conciertos quasiacústicos como el de
Faith
and The Muse o
Sieben mueven más
a la contemplación que a la danza.
Seis conciertos, no todos brillantes, la verdad. Vayamos por partes.
Sieben, o lo que es lo mismo,
Matt
Howden, violinista de
Sol Invictus
abrió la sesión del viernes. Gran parte de la audiencia no se enteró hasta bien
entrado el concierto. Se veía a la gente hablando, paseando, pero pocos, muy
pocos, prestando atención a las evoluciones de este músico. Un
concierto
breve, con una buena ejecución y a una hora apropiada. De todos modos uno
echaba de menos las guitarras y acompañamientos de
Sol
Invictus. Sieben es un buen violín,
la verdad, pero no terminaba de llenar el escenario...
A continuación pudimos presenciar un soporífero concierto
de la mano de In Gowan Ring. Hubo una cierta
desbandada de público hacia los puestos de ropa y discos. Concierto demasiado
largo, demasiado lineal y un ápice aburrido. No conectó el grupo con
el público, a pesar de que tocaron con sentimiento... aunque el sentimiento
que llegaba a mis oídos era el de la gente hablando, riendo, etc...
