Ralf Hütter (componente original de
Kraftwerk junto a
Florian Schneider), comentó en cierta ocasión, que los resultados obtenidos por medio de un sintetizador, eran similares a los extraídos de la información de los electrodos para realizar
encefalogramas. Los sintetizadores son instrumentos
psicoanalíticos, un instrumento
freudiano con el que los "doctores"
Schneider y
Hütter, diagnósticaron decenas de patentes para computadoras.
Y es que Kraftwerk son los pioneros y padres de la música electrónica, del tecno pop, del techno o como queramos catalogar su género. Primero visionaban sus canciones en la mente, y posteriormente creaban los instrumentos que necesitaban para llevar a cabo sus proyectos sonoros.
En 1968, en el conservatorio de música de la ciudad alemana de Düsseldorf, Hütter y Schneider comienzan a unir ideas y gustos, de aquí surgiría la fomación Organisation que conluye con la edición del álbum, “Tone Float” (RCA-1970), mostrando una psicodelia en exótica conjunción con toda clase de persusiones (y con Schneider tocando la flauta). En ese período se dedican a ofrecer directos en espacios culturales y a crear lo que sería su “central factorial”, los estudios Kling Klang.
Varios meses después, publican el álbum “Kraftwerk” (Philips-1970), con la colaboración de dos baterías (Andreas Hohmmann y Klaus Dinger). Este trabajo respira aún dentro de la atmósfera del “krautrock” o “rock alemán” (corriente musical alemana de finales de los 60´s, que simboliza la influencia del rock anglosajón, adaptada a la mentalidad germana). Al poco tiempo Hohmmann abandona el grupo, pero a la vez se introducen dos nuevos componentes, Michael Rother (guitarrista) y Eberhardt Krahnemann (bajista). Tantos cambios hace que el seno del grupo se divida en dos bloques, por un lado, Hütter y Krahnemann, y por el otro, Schneider, Rother y Dinger (que forman el grupo Neu).
Pero esta situación no se prolongó demasiado, ya que Schneider volvió junto a Hütter y encerrados en los estudios realizaron “Kraftwerk 2” (Philips-1972) , que es el primer trabajo de toda la discografía mundial grabado con caja de ritmos, un aparato que se empieza a comercializar a mediados de los 70´s y su uso se generaliza a principios de los 80´s.
En 1973 se publica “Ralf & Florian” (Philips), con un cierto cariz más electrónico y la aparición de voces vocoderizadas, aunque sin dejar de lado totalmente su idilio placentero transmitido por Florian a través de su instrumento de viento.
En resumen, los primeros años 70´s se transmutan en la realización de tres álbumes que bajo la verificación de Conny Plank, mostraron una retahíla de sonidos nada que ver con lo que actualmente entendemos hoy por el sonido “Kraftwerkiano”. Un dato si era común a la actualidad, y era su aficción por los iconos y símbolos (como muestran sus primerizas portadas, que nos trasladan a obras de Duchamp o Warhol..).